‘Sleep Well Beast’ de The National

 

Sleep Well Beast

The National

4AD; 2017

Lo han hecho de nuevo. Tras cuatro años sin nueva música, proyectos alternos y un pseudoreceso de los escenarios, The National regresa con su séptimo disco de estudio: Sleep Well Beast, que resulta ser un buen miembro más de la colección de letras que versan sobre la vida y el amor en muchas interpretaciones y momentos cotidianos pero trascendentales, sumado a un sonido que se ha ido construyendo desde hace más de 20 años. Matt Berninger, Bryan y Scott Devendor y Aaron y Bryce Dessner logran con esta nueva producción un acercamiento exploratorio a instrumentos y las capacidades sonoras que pudieron captar y adaptar fácilmente a lo que habían construido años atrás con Trouble Will Find Me (2013) como referente más próximo.

La producción, a cargo de Berniger y los hermanos Dessner, fue una apuesta a la complementación de sonidos electrónicos que no son ajenos al trabajo de la banda, pero que en este nuevo material fueron mayormente utilizados, sin caer en el protagonismo. Al hablar de The National es imposible no mezclar su sonido con la intencionalidad de las letras; toda esa carga melancólica es acompañada perfectamente con los acordes y la gran variedad rítmica –tanto en percusiones como en programaciones– para cautivar al escucha. Hay un equilibrio acertado entre todos sus elementos, resaltando las interpretaciones de un Matt Berninger melancólico, certero y hasta explosivo cuando es necesario.

Tanto el primer sencillo “The System Only Dreams In Total Darkness” como los consecuentes “Guilty Party”, “Carin at the Liquor Store” y “Day I Die” son un resumen adecuado del disco. Todos esos contrastes que se pueden identificar al escuchar estos cuatro tracks aislados, los encontraremos en todo el compilado que forma Sleep Well Beast, característica que dota de unidad entre cada canción. Desenfreno y calma en los acordes, ritmo y progresiones que van y vienen dotando a la banda de una imagen setentera con tintes de ese rock que agrada al primer compás.

La guía son las letras. A lo largo de su historia, la lírica de The National ha tocado diversos temas cotidianos, resaltando el valor de los pequeños detalles de la vida. Ahora encontramos un entramado de historias, vivencias y situaciones con las que hay que lidiar: desde el rompimiento amoroso inevitable, la vida de la mediana edad y sus peculiares satisfacciones, promesas rotas, manías y lo incierta que se torna la vida como va avanzando.

En cuanto a “cómo suena” este nuevo álbum, podemos decir que mantienen una línea fija que ha sido seguida hasta estos nuevos sonidos, (pensada, hasta suave, si lo vemos desde este disco hacia sus predecesores). Pero hay canciones como “Turtleneck”, con un frenesí de rasgueos de guitarras con un estilo al salvaje oeste y una voz fijada en un modo de desenfado. O “Guilty Party”, con pequeños beats que se repiten en un loop presente, pero escondido por momentos ante una interpretación que raya en la melancolía y un riff que aumenta tal condición.

The National añade una séptima placa a su historia musical que convence y entrega un nuevo enfoque al estilo que han generado por varios años, pero que se queda rayando en una coherente e importante exploración de sonidos y capacidades musicales. Con Sleep Well Beast, los comandados por Matt Berninger demuestran por qué se les puede considerar una de las bandas más importantes en la escena independiente de Estados Unidos y diferentes latitudes del mundo.

CEO en Afónica Magazine l Periodista musical l Productor Audiovisual