Rock para niños: La expresión de un pequeño gran coloso

El slogan de ¡Qué Payasos! es “Rock para niños y no tan niños”, pero la música es para todos. Los Beatles, David Bowie, Pink Floyd, Café Tacvba o Botellita de Jerez han hecho cosas para niños. Oasis ha hecho cosas para niños. Entonces, yo creo que más que etiquetar es poder desarrollar música para todas las edades.

– Beto Batuca, integrante fundador de ¡Qué Payasos!

En 2002, Panteón Rococó inició su disco Compañeros Musicales con un discurso, exponiendo una consigna sobre la música, específicamente sobre el rock, que enunciaba: “La música es una flor. La música es una expresión. La música es alimento para la conciencia. La música es incitante. El rock es candente. El rock es una fiesta”.

Y, evidentemente, el pensamiento explícitamente romántico conduce a la frase que define a la música como el lenguaje universal. En cualquier parte del mundo, en cualquier clase social, con cualquier estado de ánimo, como sea y quién seas, siempre habrá la oportunidad de tener música que se acople a las formas de expresión propias y ajenas.

Sin embargo, en México existe un grupo que es fácilmente ignorado, no sólo por parte de la música, si no por casi todos los ámbitos mediáticos y culturales: los infantes. Si bien no se puede negar la existencia de productos de calidad que escuchen a los niños y les presten voz, se puede afirmar que dichos proyectos no son difundidos masivamente y, lamentablemente, sólo una minoría específica los consume.

A lo largo de muchos años, se han creado proyectos musicales que enfocan sus creaciones a los niños. No obstante, la gran mayoría de lo que oye y ve el niño mexicano promedio está pensado para ser parte de una lógica de consumo, y hace que los productos más vendibles releguen a otro tipo de productos con una considerable mayor calidad.

Dadas las circunstancias en las cuales proyectos de rock para niños difícilmente alcanzan una alta visibilidad, hay personas, organizaciones y programas que han dedicado un espacio a la difusión de estos trabajos. Entre ellos se encuentra el programa Alas y Raíces de la Secretaria de Cultura (antes CONACULTA), Once Niños de Canal 11, y el recién estrenado documental independiente Oye Cómo Ves.

Oye Cómo Ves fue producido por Jorge Pantoja, fundador del Tianguis del Chopo en la Ciudad de México y creador de documentales tales como Rupestres y En La Periferia, y estuvo bajo la dirección de Toño Chávez, quien es fundador de una cooperativa para la asesoría cinematográfica y participante de la realización de películas como El Bulto, Como Agua Para Chocolate y Bienvenido Welcome.

Toño Chávez (izquierda) y Jorge Pantoja (derecha). Fuente: Facebook.

El trabajo de Pantoja y Chávez tiene como objetivo principal la difusión de la música y el rock para niños, presentando los ideales y pensamientos de bandas reconocidas en esta escena, tales como ¡Qué Payasos!, Los Patita de Perro, Yucatán a Gogo, Perico el Payaso Loco, y Toño Canica (fundador de la compañía teatral La Trouppe), así como también muestran agrupaciones emergentes, como Armando Cuentos, Ahuizote Blues, Cuando Cantas Cuentos y Calakitagogo.

Chávez y Pantoja comparten la idea de que el rock para niños es un concepto que parte de una necesidad social muy importante, que es el cultivar a la infancia, idea que Toño Chávez tuvo muy en cuenta al dirigir el documental:

Todos los niños son de una inteligente tremenda. Cuando nacen, nacen con el disco duro vacío: el papá es el que se los llena. ¿De qué se les está llenando? El niño ya per se tiene una inteligencia tremenda. Ellos pueden consumir perfectamente bien esta música que no lo ofende, que no lo trata como tonto, que no es un producto el niño: es un ser humano, y ellos [las bandas] los tratan como seres humanos. Todo el demás mercado que hay los trata como producto. “¿A quién le vendo?”. Y ellos son “¿Con quién convivo?” – Toño Chávez

Presentación: Sabado 17 de Junio, Sala 7, a las 12 Horas, en la Cineteca Nacional. ENTRADA LIBRE.

Posted by Toño Chavez Murcia on Saturday, June 10, 2017

Por su parte, Pantoja, en su papel de productor, ve al documental como una alternativa para “formar nuevos públicos para la cultura, objetivos que se plantean las instituciones y muchas veces no logran”. Considera que el papel de estas bandas es abrirle las puertas a los niños para que pregunten, cuestionen, griten y corran. Un niño cultivado se queda por siempre en la edad de los “¿Por qué?”, y alguien deberá contestarle.

Para que una persona pueda cuestionar y expresarse, tiene que tener las suficientes herramientas y conocimientos para hacerlo, y además alguien que lo escuche. Por ello, las formas de expresión son tan variadas, pues cada una tiene a una persona detrás intentando decir algo o dándole voz a otros. Y de alguna manera tiene que hacerse escuchar.

El rock, en todas sus derivaciones y formas, ha sido parte de una inmensidad de posibilidades en la cual los adultos expresan de manera enérgica y rítmica sus problemas, quejas, desamores, enamoramientos, felicidades y crisis existenciales. Pero hemos de abrir los ojos a que los adultos no son ni serán jamás los únicos con sentimientos reales.

El valor social con el que cuentan este tipo de proyectos no recae en solamente hacer música que aproveche un nicho de mercado, si no que realmente da el altavoz a la infancia mexicana para gritar algo que alguna vez expresó Patricia Arriaga-Jordán, creadora de la barra infantil Once Niños y productora de programas como Bizbirije y El Diván de Valentina: “Ser niño no es fácil”.

La situación de que un adulto cante para niños requiere de cierto entendimiento de la vida de un niño, lo cual es indudablemente complicado. La arrogancia adulta tiende a minimizar los problemas y alegrías de un niño: el recreo volviéndose un campo de batalla, el descubrimiento del amor primerizo, los problemas familiares, la discriminación, el paseo con la familia, el ser el único de sus amigos que no se sabe amarrar las agujetas; en fin, la lista es tan inmensa como la de cualquier persona.

Con respecto a esto, Toño Canica de La Trouppe, uno de los considerados en Oye Cómo Ves, expone que cantarle a un niño requiere de elementos particulares y sumamente fundamentales:

Es el corazón y el amor, sobre todo para los que ya somos padres. La relación que tenemos con nuestros niños nos da material inmenso para hacer canciones. Y no hay un tema específico para los niños, les puedes hablar de cualquier cosa: de los juegos, del amor, de la vida, pero hacerlo siempre con cariño y sobre todo, una cosa para mí fundamental en la música para los niños, el respeto. El respeto que debe haber hacia la infancia. No tratarlos como gente menos, sino como seres inteligentes y completos que son.

Bajo esta idea, ¡Qué Payasos! crea una canción acerca del tedio de una semana aburrida y cansada, en la cual el único día en el que se puede estar tranquilo y sin preocupaciones es el domingo. Las faltas de afecto de la familia, la poca comprensión de los profesores y el tedio de la escuela explotan para desaparecer por sólo un momento. “El rato en el recreo sigue siendo lo mejor”.

Yucatán a Go Go toma el lugar del niño que no quiere estar bajo la tortura de comer pollo todos los días. Él quiere comer proteínas: carne roja, garnachas, tacos de tripa y longaniza, pero su madre lo mantiene en una dieta estricta de pollito, aún cuando él está en la edad del pleno desarrollo: “Mamá, ¿pus’ qué no ves que acabo de cumplir 10?”.

Bajo esta idea, Los Patita de Perro exponen las ideas que un niño puede tener sobre la muerte. Las cosas que le han contado en la escuela, lo que ha oído en televisión, lo que sus papás le dijeron el día que su abuelito se murió. Todo se une en una especie de inocente resignación. Todo estará bien, porque a fin de cuentas “Cuando yo me muera, voy a descansar en una camita junto a mi mamá”.

Al final del día, son muchas las consideraciones que deben hacerse con respecto a los niños. Documentales como Oye Cómo Ves y el trabajo de las bandas que presenta dan un punto de vista diferente del que se puede partir. Es el punto de vista de un niño, que tiene tanta importancia como el de cualquier persona. “Incluso, a veces ellos son más capaces. ¿Sabes cuánto trabajo nos costaría aprender a caminar ahorita? […] ¿O cuánto nos costaría aprender un idioma? Y los niños aprenden los que quieras. Es decir, que los subvaloremos nosotros o que nos creamos superiores es otra cosa”, dice Nacho Mostacho de ¡Qué Payasos!

El trabajo para niños es igual de valioso como los niños mismos. El rock y la música para niños es un concepto que, si bien no es muy difundido, es importante que se siga haciendo. La nueva generación de bandas, como Calakitagogo, Armando Cuentos, Ahuizote Blues y Cuando Cantas Cuentos son un escalón más para lograr lo que los integrantes de Calakitagogo definen como:

[…] sembrar esa pequeña semillita en cada uno de los niños y las niñas para que crezcan, así como también Calakita a Go Go ha crecido, escuchando a grandes bandas, musicalmente hablando, como ¡Qué Payasos!, Patita de Perro, Toño Canica, entre otros más, que sin lugar a duda dejaron en nosotros algo, y por eso estamos aquí, y queremos ser réplica de esta forma de vida.

La infancia es una de las partes más importantes en la vida de una sociedad, y tomarla en cuenta es muy importante para construir una vida sólida. Toño Chávez sostiene firmemente que deben buscarse alternativas para hacer de los niños futuros buenos adultos:

No creo que sea el mundo ideal musicalmente para los niños en éste momento. Esto que viste es una alternativa. Creo firmemente en las letras puras, sanas, con respeto, pero con dinamismo, con ese ritmo potente que tienen que motiva padre, esas bandas los tienen. Es una alternativa que yo creo que debemos de apoyar. Si ellos se vuelven famosos, mucho más famosos, los niños salen ganando. México sale ganando. El mundo sale ganando.

Ciencias de la Comunicación. FCPyS, UNAM. Viviendo desde el 96.

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