Los Tres y Fome: de eso, sólo el nombre.

Los Tres (a.k.a Los Tr3s)

Fome

Sony Music Chile; 1997

Fome: adj. [ vulg. Arg. Chi.] Que resulta aburrido.

En 2008, el sexto disco de Los Tres, titulado Fome, fue considerado por la edición chilena de la revista Rolling Stone como el 29° mejor disco chileno de todos los tiempos, compartiendo lugares en la lista con músicos como Violeta Parra, Victor Jara, Los Ángeles Negros y La Ley.

Sin embargo, aunque actualmente se tiene a Fome en muy altas consideraciones, la verdad es que en los tiempos de su publicación, su sonido fue una sorpresa para propios y ajenos, y provocó reacciones tanto gratas como desapacibles. Fome representó un cambio significativo en las creaciones de Los Tres, y es bien conocido que los cambios generalmente no son fácilmente aceptados.

Los Tres se formaron en 1989 con la idea de romper ciertos estándares de la música pop en Chile, producto de que la cultura, y con ella la música, había estado sumamente controlada por las fuerzas de la dictadura de Pinochet, quien coartaba todas aquellas expresiones que se declararan de izquierda, antimilitares, en contra de su gobierno o a favor de otro, lo cual limitaba físicamente, y por tanto, impulsaba emocionalmente la creación artísitica.

Bajo esa idea, Los Tres iniciaron su carrera con un sonido fresco, el cual combinaba un gusto por el rock pop de esos tiempos, influencias del blues y del jazz, y un homenaje a la música tradicional chilena. Con esa estructura, la banda empezó a tomar camino rumbo al reconocimiento, el cual fue definitivo cuando en 1995 se publica el disco Entre la Espada y la Pared y, en el mismo año, MTV los invita a hacer su Unplugged.

No obstante las ventajas de la notoriedad en la escena, y bajo la citada ideología de Los Tres, el tener los reflectores hacia ellos podía afectar el proceso de creación musical, pues el ser parte de la cultura pop puede verse derivado en dos vertientes: o volvían su sonido más agradable para vender más, o experimentaban con nuevas cosas que siguieran rompiendo con los estándares, incluso los propios.

Así nació Fome, el disco de Los Tres con menos éxito a nivel ventas, pero que fue y es considerado por muchos críticos como su mejor material, e incluso citado por la misma banda como tal, describiéndolo como “una especie de cazuela de la música chilena, donde la diversidad se da por la cantidad de música existente”. Fue producido por Joey Blaney, uno de los nombres reconocidos por haber trabajado para The Clash y The Ramones, y por haber estado detrás de los mejores discos de Charly García y Andrés Calamaro.

Fome suena crudo, en principio puede sonar extraño a los conocedores de la banda, y suena desigual pero homogéneo. La portada muestra a tres personas mientras pasan un “tiempo de calidad en familia”: cuando el padre toma una enciclopedia y explica a su hijo como las abejas polinizan las flores, mientras el muchacho escucha con cara de pocos amigos y su madre se mira interesada en el tema. En propias palabras de la banda “¿Qué más fome que eso?”.

La música, si bien no es compleja, tampoco es sencilla. Es difícil encontrarle el gusto de manera inmediata, situación poco parecida a lo que anteriormente habían trabajado Los Tres: a diferencia de sus discos anteriores, que contenían ritmos frescos, orgánicos y fácilmente agradables, en Fome experimentaron mayormente con los sonidos básicos de sus instrumentos para expresar lo que Los Tres de ese momento específico querían expresar, todo sin perder su esencia.

La música de Fome viene de gente ciertamente desencantada con una situación en particular de su vida, y desea sacarlo en una combinación de impetuosidad y experimentación. La mezcla de sonidos que se exponen inspeccionan todos los rincones no explorados de una mente, desde los más oscuros hasta los más divertidos y absurdos: esos que no sacamos a la luz por temor a ser juzgados, pero que nos hacen ser nosotros.

El sonido es inmediato, sin tanta faramalla, pero la mente no lo capta tan fácil. De igual manera sucede con las letras. Las estructuras son relativamente sencillas; sin embargo, la forma en la que están escritas merecen un poco más de atención para ser entendidas, ya que no son tan directas y apelan más al sentimiento poético que a la realidad misma.

Lo expresado por las voces retoma mucho de las temáticas de la esencia del grunge, pues, como la música, analiza el interior de una persona hastiada y socialmente alienada, que ha generado cierta apatía por lo que pasa a su alrededor, incluso si su casa está a punto de explotar. Todo le es absurdo y se burla de sí mismo y de la tragedia. Volar en mil pedazos y ser feliz. Nada pasa, nada importa, no tengo hambre y duermo como un lirón. Aburrimiento mortal.

Fome es un disco que debe escucharse si se quiere entender cómo funcionan las ideas de un grupo mientras se va escalando en el reconocimiento y la saturación mental. Este disco de Los Tres es importante, pero no importante como La Espada y La Pared, ya que estos dos discos son inconmensurables entre sí. Fome es la respuesta de una incertidumbre entre el rechazo y la aceptación de cuando se llega a la cumbre. ¡Una Bolsa de Mareo por acá!