The Velvet Underground & Nico cumple 50

The Velvet Underground

The Velvet Underground & Nico

Verve; 1967

Resulta extraño saber, pensar y escribir que The Velvet Underground & Nico cumple 50 años. Es difícil creer que una obra que hoy suena tan relevante, nueva y vigente tenga esa edad. Cuando fue lanzado en 1967, resultó una rareza entre tantas canciones de amor y psicodelia. Pero hoy, muchas de las cosas que damos por hecho en el rock no existirían sin su influencia.

The Velvet Underground en ese entonces estaba conformada por John Cale, Lou Reed, Sterling Morrison y Maureen Tucker. Las principales fuerzas creativas eran Cale y Reed, cuyas diferencias y puntos de encuentro fueron la clave de todo el asunto. Cale, galés mudado a Nueva York persiguiendo una educación musical. Con una formación académica, sus intereses incluían por igual la música experimental o el rock ‘n’ roll, y había trabajado con el compositor La Monte Young. Lou Reed era el otro lado de la moneda. Músico con una sensibilidad más cercana al pop, fanático de la poesía de los beatnik, fascinado con la vida underground de Nueva York.

Pero hubo otro factor importante. Se llamaba Andy Warhol. Cuando se encontró con los Velvets, ya era la súper estrella del pop art que todos conocemos. Bajo su idea de que lo pop es que cualquiera puede hacer cualquier cosa, se convirtió en su manager. La banda ensayaba en The Factory, el estudio de Warhol, y formaba parte del Exploding Plastic Inevitable, un experimento artístico que conjuntaba a la banda con las películas de Warhol, luces psicodélicas y performance de algunos de los freaks protegidos del artista.

En abril de ’66, The Velvet Underground entró al estudio para grabar su álbum debut. La cantante (y actriz) alemana Nico fue incluida en la banda por sugerencia del artista Paul Morrissey y el mismo Warhol, ya que a su parecer Lou Reed parecía resistirse a ser un frontman (en los conciertos usaba lentes oscuros y permanecía casi inmóvil). La idea no le agradó del todo a Reed y apenas le permitió cantar en tres canciones (“Femme Fatale”, “All Tomorrow’s Parties” y “I’ll Be Your Mirror”).

Los Velvet parecían ir en una dirección contraria a todo el mundo en ese entonces. Las letras de Lou Reed hablaban de dealers, heroína y sadomasoquismo, enfrascadas en melodías pop que contrastaban con la instrumentación experimental de Cale, cuya viola drone le dio al álbum gran parte de su identidad. El mismo Reed también experimentaba con las afinaciones de su guitarra en canciones como “Venus in Furs”. Mientras todos sonaban a marihuana y LSD, ellos sonaban a una inyección de heroína.

Andy Warhol ideó la ahora icónica portada del plátano, de la cual el consumidor podía, literalmente, remover la “cáscara”. Su fabricación requirió de cierta imprenta especial que provocó un retraso de un año en el lanzamiento del álbum. Mientras tanto, fue ofrecido a numerosas disqueras, las cuales lo rechazaron ya fuera por su extraño sonido o sus sórdidas letras, hasta que Verve Records aceptó publicarlo.

The Velvet Undergrund & Nico finalmente fue lanzado el 12 de marzo de 1967, con sus creadores en un momento muy diferente. Durante el año de retraso se deshicieron de Nico, la tensión entre las visiones musicales de Reed y Cale habían crecido y el desencanto con Warhol era cada vez más evidente. La banda se mostró desinteresada en promocionar su debut, y revistas importantes como Rolling Stone se negaron a reseñarlo. Todo parecía anunciar un desastre, y así sucedió.

Muchas estaciones de radio se negaron a transmitir las canciones por sus letras de decadencia y su sonido experimental. La disquera se vio en un serio problema, y la verdad es que no era su culpa: ¿cómo carajos vender algo así en esa época? El álbum fue un rotundo fracaso en ventas. Ahora es sabido que en sus primeros cinco años de existencia vendió únicamente 30,000 copias. Pero se ganó fans como Brian Eno, quien después diría que “cada uno de los que compraron una de esas 30,000 copias empezó una banda”.

The Velvet Underground & Nico fue profético. Detrás de su aparente fracaso, algo especial había sucedido. En 1967 pasó inadvertido mientras todos alababan a los Beatles y Hendrix, pero su legado estaba reservado para el futuro. Iggy Pop ha dicho que el álbum le dio esperanza y es innegable su influencia en el debut de The Stooges dos años después (producido por Cale). Para el mismísimo Bowie constituyó una revelación que contribuyó en su enamoramiento con la ciudad de Nueva York.

Musicalmente, este álbum contiene la convivencia perfecta entre vanguardia (“European Son”) y pop (“Sunday Morning”). Conjuntó, también, el submundo callejero con el del arte. Quizá Warhol poco tuvo que ver en la confección sonora, pero el disco es la evidencia perfecta del pop art: todos pueden ser una estrella. Aquellas cualidades que habían propiciado su fracaso comercial, fueron vistas como virtudes por otros. The Velvet Underground le habló a los outsiders y los inspiró a hacer algo nuevo. Son los Beatles de los marginados.

Celebrar los 50 años de The Velvet Underground & Nico es celebrar 50 años de la música buscando caminos alternos. A diferencia de muchos de sus contemporáneos, hoy vistos más como una reliquia, este álbum suena actual. No sólo por sí mismo, sino porque resuena a través de todos aquellos grupos, discos y estilos que influenció. Glam, punk, noise-rock, goth, indie: todos le deben algo a TVU&N. Su influencia no ha hecho más que crecer con el tiempo. Hoy, 50 años después, aún podemos aprender mucho de él.