OCEANSS: sonidos desde las profundidades

Fotografías por Nydia Valerio ©

“Con el punk en la actitud, la oscuridad en el alma y el ruido en las venas”, así es como el Festival Nrmal describió a OCEANSS en Facebook, semblanza corta y acertada para quien conoce su trabajo, pero ambigua para los que aún no se sumergen en los sonidos oceánicos de este grupo originario de la Ciudad de México. Con apenas tres años trabajando en el proyecto, dos sencillos y un EP, la banda estará presentándose el próximo 12 de marzo en dicho festival.

Es común leer en las reseñas de álbumes referirse a los sonidos surf como aquellos que remiten al verano y la playa. En contraste, la belleza en la música de OCEANSS se encuentra en esas otras playas a las que evoca: acantilados rocosos, olas salvajes que golpean y erosionan con su salinidad una orilla en la que difícilmente se podría reposar. Una costa oscura, fría y solitaria en la que el oleaje arrastraría a cualquiera a las profundidades para escuchar aquello que nadie nos ha podido contar. Ohpel, vocalista, comenta en entrevista que así imaginaban sus primeras grabaciones, “como si metieras la cabeza en el agua”, la singularidad de esa percepción los hizo seguir emulando la fuerza del mar con su música.

Durante el poco tiempo que la banda ha estado en activo han aprendido mucho. Todas sus canciones han sido grabadas en su home studio y han sido fruto de su inquietud autodidacta. “Nos tomó alrededor de un año en el estudio. Estuvimos experimentando, nosotros no teníamos idea de cómo grabar, de cómo mezclar, de cómo masterizar”, nos platica Peri (guitarrista), “estuvimos aprendiendo durante ese tiempo y nos sentimos muy cómodos al hacerlo porque dejamos de lado el estar en un estudio con algún ingeniero o algún productor que estuviera diciéndonos cómo tenían que hacerse las cosas, por ese lado fue más fácil trabajar nosotros mismos”.

Y así, con este trabajo de aprendizaje detrás, echaron sus primeros temas a Bandcamp, que, señalan, fue donde realmente “se hicieron”, pues a la segunda semana de haber subido sus canciones ya estaban teniendo un lugar en sitios web europeos, rusos y hasta en Tailandia. A pesar de comenzar de una manera desinteresada, las sorpresas llegaron pronto. “Nosotros estábamos sorprendidos, porque realmente no lo habíamos hecho con el fin de querer promocionar. Así fue que nos empezaron a tomar en cuenta, muchas personas nos empezaron a decir que nos vieron en estos blogs que seguían y más bien fue eso, primero allá y luego acá, estuvo chistoso”, comparte Ohpel.

Sin duda el despunte de OCEANSS se debe mucho a la fuerza de las plataformas digitales y al acercamiento directo con el público a través de estas. En la actualidad cada vez es menos necesario que una compañía te respalde y legitime tu labor; el valor al gusto del público también está creciendo y la banda lo sabe: “En últimos años ha habido una apertura: el público mexicano, también hablando como público porque también lo somos y nos gustan muchas bandas de aquí, nos estamos empezando a educar en ese sentido, a empezar a valorar desde la cuna, de nuestras raíces y a ya no necesitar que alguien venga  y nos diga que esto está bueno; creo que vamos por buen camino. No creo que tarde mucho tiempo en el que todas estas formas de darse a conocer empiecen a cambiar, porque todo el mundo está cambiando”.

Fotografías por Nydia Valerio ©

Algunos medios se han referido a ellos como una banda oscura. Quizás por su relación con otras bandas del subterráneo con las que han compartido escenario como Has A Shadow, aunque para ellos es importante no encasillarse pues “clasificarte en un bando a veces te limita, e incluso te sabotea para el futuro cuando quieras hacer otras cosas”, nos señaló Ohpel. Lo cierto es que si nos ponemos meticulosos encontramos sus influencias post punk, shoegaze, noise y punk en cada canción. Pero sostienen: “nosotros nunca pensamos en refugiarnos en algo, hicimos cosas como las que nos influenciaban. A nosotros no nos corresponde, la gente tiene la libertad de ponernos donde nos consideran, es cuestión de percepción”. Y si a la percepción nos vamos, lo de OCEANSS es una brisa refrescante en la música de esta ciudad.

Por alguna razón, en el último año la popularidad del shoegaze y el dream pop inundó los toquines; con esta agrupación vemos que estos géneros también pueden jugar a ser más densos, ruidosos y hasta tenebrosos. La razón la tiene Ohpel: “Desde antes de intentar tocar, siempre hemos sido muy inquietos musicalmente, nos la pasamos todo el tiempo escuchando música, entonces ya queríamos experimentar con cosas que nos llamaban la atención y sobre todo buscar una identidad propia”.

Con OCEANSS no hay un día soleado frente al mar; en cambio, hay nostalgia, recuerdos, violencia y confusión. De hecho, su más valiosa cualidad está en el ruido y el aprecio que le tienen a este. “El ruido ha sido algo que nos ha llamado mucho la atención, porque es algo muy salvaje, es terreno muy poco pisado y que si no se tiene cuidado con él no puede ser nada, pero si le das una intención puede ser algo muy representativo”, nos contó Ohpel.

¿OCEANSS es una banda que sigue en la búsqueda de su propio sonido? Tal vez. ¿Hacen lo que les da la gana? Definitivamente. ¿Tendremos material nuevo de ellos pronto? No lo sabemos. La agrupación sigue trabajando en el discurso detrás de su proyecto. A pesar de sentirse cómodos con la temática oceánica, no tienen prisa por lanzar aquellos cuatro EPs que han anunciado desde meses atrás, los cuales completarían su homenaje a los cinco océanos (el primero ya fue editado: Atlantic), e incluso tal vez veamos antes más referencias a sus gustos fílmicos, en letras y estéticos.

Lo de OCEANSS es aprovechar las circunstancias, por lo que el reconocimiento que hasta ahora han cosechado ha venido sin pensarlo, y, como una manera de disfrutarlo, se están tomando las cosas con calma. Esta vez formarán parte de ese grupo de bandas apoyadas por el Festival Nrmal, gustosos de compartir el escenario con bandas poco convencionales, nuevas e independientes, que seguramente enriquecerán eso tan suyo de hacer las cosas a la do it yourself, a la punk, tan ruidosos y que nos remitan a desconocidas profundidades marítimas.