Vaporwave: ensoñaciones digitales.

Entre los diferentes fenómenos que han surgido a partir de la era digital, como memes, flash mobs o juegos de realidad alterna, uno de los más curiosos e interesantes ha sido la evolución de nuevos géneros musicales. En la era del remix, la facilidad para obtener, alterar y distribuir audio ha creado géneros y estéticas que no están atadas a una geografía específica, sino a la interacción en foros de Internet como Tumblr o Reddit.

Un antecedente histórico de este fenómeno es el Muzak, que es una marca de música de fondo utilizada ampliamente en centros comerciales, elevadores y conmutadores telefónicos. Su uso se hizo común a partir de la década de los ochenta y se convirtió en un sinónimo tanto de la artificialidad como del capitalismo de la época, ya que la palabra misma es una marca registrada.

Ya en el siglo XXI, varios artistas como James Ferraro, Zola Jesus, o Ariel Pink retomaron el Muzak y otros elementos nostálgicos de su infancia, sacándolos de su contexto original. En agosto del 2009, el periodista David Keenan acuñó el término “hypnagogic pop” para referirse a esta tendencia, haciendo alusión al fenómeno psicológico de las alucinaciones  hipnagógicas, que son falsas percepciones producidas poco antes del inicio del sueño. Keenan se refería a que este tipo de música sampleaba un conjunto de sonidos que ya se habían escuchado antes, alterándolos lo suficiente como para que no se pudieran reconocer en primera instancia, pero lo suficientemente similares como para despertar una sensación de nostalgia o fascinación.

Otros términos como “chillwave” y “glo-fi” comenzaron a usarse para describir este tipo de sonido, pero en 2010 emergió una nueva mutación de esta corriente musical, que se popularizó mucho más rápido que las anteriores: el vaporwave. El término se deriva de la palabra “vaporware” que es utilizada en la industria del hardware para referirse a un producto que es anunciado al público, pero nunca llega al mercado ni es cancelado oficialmente.

Uno de los primeros trabajos de vaporwave es Eccojams vol.1 de Daniel Lopatin (mejor conocido como Oneohtrix Point Never), quien lo pone disponible en la red a través del blog The Curatorial Club bajo el pseudónimo Chuck Person. El objetivo de esta colección de pistas parece haber sido simplemente divertirse, pero se hizo inmensamente popular. Por otro lado, James Ferraro sube a la red un álbum digital llamado Far Side Virtual y Ramona Andra Xavier lanza Floral Shope bajo el pseudónimo de Macintosh Plus. De este último trabajo, una pista en particular ganó una gran popularidad, “Computing of lisa frank  420 // contemporary”, que está compuesta alrededor de un loop en baja velocidad, obtenido del coro de la canción de Diana Ross “It´s Your Move”.

Comenzó así la popularización de un estilo caracterizado por la nostalgia, lleno de referencias de la cultura popular de los ochenta y noventa. Dicho estilo se compone de una mezcla de sonidos provenientes del soul, funk y el new jazz, así como de elementos visuales derivados del glitch art y el  anime.  Así como el musak se convirtió en la banda sonora de las plazas comerciales, el vaporwave se ha convertido en la banda sonora para explorar esas mismas plazas comerciales, ahora abandonadas y derruidas en el siglo XXI.

Para el 2012, el vaporwave había mutado en lo que ahora es conocido como “future funk”; este nuevo subgénero se caracterizó por el uso de sampleos de la música disco y el funk de los setenta y ochenta. El future funk se aleja un poco de la nostalgia directa y de los recuerdos de la infancia, pues quienes producen este tipo de música no vivieron la época disco. Cabe destacar en este subgénero a Macross 82-99, quien es un artista mexicano usualmente mencionado como uno de los exponentes importantes del subgénero.

Para muchos críticos, estos nuevos géneros musicales son una especie de broma o comentario irónico acerca de la industria musical. Una glorificación de tomar la música de otras personas, re-empaquetarla y mercadearla como si se tratara de algo diferente. Lo que comenzó como experimentación es ahora un movimiento que ha utilizado plataformas como Youtube, Bandcamp y Soundcloud para distribuir sus sonidos al mundo entero.