El extraño sonido de H. P. Lovecraft

La música puede inspirarse de otras formas artísticas, como del horror cósmico en la literatura de H. P. Lovecraft.

Las diferentes formas de arte suelen retroalimentarse, sirviendo de inspiración las unas a las otras. De esta manera es que tenemos películas inspiradas en historietas, animación inspirada en pintura, e incluso música inspirada en literatura. Este último caso ha sido particularmente relevante para algunos géneros musicales como el heavy metal o el goth.

Y es que estas dos expresiones artísticas tan disímiles comparten su capacidad para crear atmósferas emotivas. Ya sea como lector u oyente podemos sentirnos transportados hacia ambientes maravillosos, asombrosos y hasta tétricos. Tal vez sea por esto que Howard Philips Lovecraft, un autor que fue particularmente exitoso en crear textos atmosféricos, ha demostrado ser gran fuente de inspiración para diversos músicos. Sus obras han inspirado a agrupaciones como Black Sabbath, Metallica, Iron Maiden, entre otros.

H. P. Lovecraft lamentaba no tener una educación musical formal que le permitiera disfrutar a los grandes compositores clásicos, y admitía encontrar un placer culpable en las tonadas populares de su infancia. Una de las primeras influencias del autor de Providence, Rhode Island sobre la música popular moderna consistió en el uso de su nombre por parte de una agrupación homónima de rock psicodélico. Durante su vida activa, la banda H. P. Lovecraft (1967 – 1969) cambió su nombre a “Lovecraft” (1969 – 1971) y finalmente a “Love Craft” (1975 – 1976), debido a la constante salida y reemplazo de sus miembros.

Se trataba de un grupo que lograba crear atmósferas espectrales por medio de arreglos inquietantes y letras que retomaban los temas de las obras lovecraftianas. En su momento, la crítica no parece haberlos favorecido demasiado, pero de manera similar al Lovecraft original, sus obras se han revalorado con el paso del tiempo.

Podemos escuchar otra de las primeras influencias lovecraftianas en el álbum debut homónimo de Black Sabbath, donde la canción “Behind The Wall of Sleep” es una referencia directa al cuento del mismo nombre (también puede ser escuchada en las versiones de Macabre y Static X). Una generación más tarde, Metallica hizo referencias directas al horror cósmico con sus canciones “The Call of Ktulu” y “The Thing that Should not Be”. Mientras que en el álbum Live After Death de Iron Maiden, podemos ver en la portada a Eddie levantándose de su tumba, la cual lleva inscrita una cita de la historia “La ciudad sin nombre”, la cual dice:

That is not dead which can eternal lie.

And with strange aeons even death may die.

-H.P. Lovecraft

A partir de estas primeras influencias, la inspiración que el horror cósmico tuvo sobre la música popular contemporánea se incrementó exponencialmente. Ya en el siglo XXI, el dúo Nox Arcana dedicó su segundo álbum, Necronomicon, a las historias del escritor norteamericano, retomando no solamente sus temas y estética, sino también los nombres de algunas de sus creaciones más emblemáticas para titular sus canciones: “Azathoth”, “Dagon”, “Nyarlathotep” y “Cthulhu”. Esta influencia ha crecido tanto, que ha llegado incluso a géneros musicales que normalmente no asociamos con el horror; prueba de esto es la pieza “Cthulhu Sleeps”, del músico electrónico deadmau5.

Hoy en día podemos encontrar al menos un par de agrupaciones stoner mexicanas que comparten esta influencia: por un lado tenemos a Terror Cósmico, que con su sonido machacante crea potentes atmósferas de perdición; y por el otro a Cthulhu, quienes recrean escenas mortíferas gracias a su estilo fangoso.

Los ejemplos de la influencia lovecraftiana sobre el rock y otros géneros de la música contemporánea son literalmente suficientes para llenar un libro. Prueba de esto es “The strange sound of Cthulhu: Music inspired by the writings of H. P. Lovecraft”, donde el autor Gary Hill nos lleva en un viaje sonoro que va desde el rock progresivo hasta las tonadas humorísticas, pasando por el punk y la música electrónica. Definitivamente, una lectura que vale la pena tanto para melómanos como para entusiastas del horror cósmico.

No cabe duda que la estética y narrativa que inició H. P. L. se han convertido en todo un subgénero a lo largo de diversas expresiones artísticas. En la música ha servido para inspirar piezas siniestras, macabras, energéticas y hasta graciosas. Todo parece indicar que, por un buen tiempo, el autor de Providence seguirá siendo fuente de inspiración para una pléyade de compositores.