Warpaint: Heads Up

Warpaint

Heads Up

Rough Trade; 2016

Al escuchar a Warpaint dos años después de su segundo álbum de estudio con la formación actual, encuentro muchas influencias que se han pulido y perfeccionado unas a otras, haciendo que el sonido de este grupo sea el más autentico en lo que va del año. Con el lanzamiento de Heads Up, su más reciente producción discográfica, podemos vislumbrar un cambio notorio en su música.

Este cuarteto femenino proveniente de Los Ángeles, California, ha ido explorando diversos sonidos desde su formación en 2004, sonidos que han cambiado de un indie rock a una experimentación más estable con las progresiones rítmicas, cajas de ritmos y secuenciadores que poco a poco se han sumado a su repertorio instrumental.

El inicio es tranquilo, pocos beats y variaciones melódicas se hacen presentes: “Whiteout” nos deja entrever lo que estas chicas han creado en su último aislamiento musical. Las voces de Emily Kokal y Theresa Wayman logran una vibrante mezcla que juega con la armonía de una suave guitarra: buen inicio. “By Your Side” sube la velocidad; más atmósferas se incluyen junto a una guitarra que puntea salvajemente, mientras que la voz hipnotizada por el beat, te hace mover el cuerpo.  Esta pieza del disco introduce completamente al sonido tomado por Warpaint en este nuevo material. Si el beat y los diversos juegos rítmicos estaban ya presentes anteriormente, con Heads Up hubo una completa inmersión en las cajas de ritmo y baterías sampleadas.

“New Song”, primer sencillo del disco, sube la intensidad. Coros suaves mezclados con sintetizadores y un canto que te hace moverte inevitablemente. Es así como el disco va tomando forma, arrojando destellos rítmicos que Warpaint domina desde hace tiempo. “The Stall” nos muestra que no solo los sampleos y progresiones rítmicas se trabajaron en esta nueva producción. El bajo forma una parte esencial en toda la canciones y piezas posteriores. Con suavidad y dureza a la vez, Jenny Lee da muestra del talento y trabajo invertido en Heads Up.

“So Good” sube el beat. Mientras una guitarra va creando atmósferas cargadas de ritmo, la voz y el bajo se complementan para crear una canción digna para mover todo el cuerpo, sumado a todo esto una distorsionada guitarra que de momento aparece y se esfuma, dejando una sensación peculiar en el escucha. “Don’t Wanna” rompe con la escalada rítmica. La intensidad baja un poco, junto con el tempo y la interpretación de Emily Kokal, que se torna suave y un poco melancólica, aderezada con un beat lento y una guitarra sin distorsiones que envuelve su voz.

Con “Don’t Let Go” la batería regresa a escena. Mientras que la melodía se mantiene lenta, Stella Mozgawa golpea con fuerza y precisión tambores y platillos, lo cual dota a la canción de una fuerza y calma poco usuales. “Dre” sigue la línea impuesta anteriormente, sin dejar de lado la experimentación rítmica y sonora a cargo de sintetizadores y cajas de ritmo que siempre hacen una buena combinación.

Como si fuera un declive rítmico, aparece “Heads Up”, que cambia totalmente lo construido por la banda. Ya no hay ritmos constantes o en escalada, las cajas de ritmo desaparecen para dar paso a las percusiones y coros que te hacen moverte, pero no de la misma manera que al comienzo del álbum. “Above Control” sigue esta línea. Mientras el ritmo retoma terreno, la distorsión y ecos crean una atmósfera agradable al escucha.

Es curioso el cambio que pueden dar la suma o desaparición de ciertos elementos en las canciones de la banda; sin duda juegan un papel determinante en el sonido logrado en esta placa. “Today Dear” cierra esta nueva producción de una manera acertada. Con una atmósfera tranquila, construida con el arpegio de una guitarra acústica y la voz de Emily que eriza la piel por su profunda interpretación llena de distorsiones y texturas hacen que el viaje rítmico y de experimentación termine tranquilamente.

Warpaint ha demostrado madurez y dominio en todos los elementos que incluyen a la hora de componer, sumado a la constante experimentación en la melodía y el ritmo, que bandas con una trayectoria similar a la suya ya no se atreven a realizar. Sin duda Heads Up hará vibrar a propios y extraños en los próximos meses, y seguramente en vivo será toda una experiencia.

CEO en Afónica Magazine l Periodista musical l Productor Audiovisual

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