Tim Burton, un niño peculiar

Miss Peregrine y los niños peculiares es la más reciente cinta de Tim Burton, la cual recupera el estilo que ha hecho famoso al director (y no es tan "para niños").

Miss Peregrine y los niños peculiares es la más reciente película de Tim Burton, quien en esta ocasión presenta la historia de Jacob Portman, un chico de 16 años que tras perder a su abuelo de forma misteriosa, decide viajar a una isla lejana en Gales para conocer el orfanato donde éste se crió. Así es como llega al Hogar de Miss Peregrine para niños peculiares.

La película es una adaptación del libro homónimo de Ransom Riggs, el cual originalmente estaba concebido como una compilación de fotografías, mismas que lo ilustran y aparecen en la cinta.

Miss Peregrine es la reafirmación de Burton desde el punto de vista estilístico. Es un homenaje a sí mismo y no había otro director que pudiera plasmar la esencia de los personajes con precisión.

Hablo de los personajes porque por momentos el guion falla: quedan huecos, pues hay cuestiones que se dan por hecho sin dar al menos una pista al espectador. Como público debes intuir el porqué de algunas situaciones, aunque que si leíste el libro quizá lo sepas interpretar.

Para los seguidores de la serie literaria puede resultar confuso o decepcionante la libertad creativa que se toma Burton al agregar un personaje para Samuel L. Jackson que en la historia original de Riggs no existe. Funciona para la película, pero su intención cómica sale sobrada. Es ver a Nick Fury (The Avengers) hacer un cameo en este universo peculiar.

La película se sostiene gracias a Eva Green (Alma Peregrine), quien logra dar al personaje la esencia protectora que debe caracterizar a las ymbryn. Cumple en cada una de sus escenas, opacando incluso a la adorable Judi Dench.

De vuelta al homenaje, Burton hace referencia a sus propias películas pues retoma el estilo tétrico y misterioso que lo había caracterizado desde el principio. Utiliza planos que recuerdan a Edward Scissorhands (1990) o Big Fish (2003), incluso la batalla de los huecos que se ve en la película se asemeja a lo que hizo en su momento con Mars Attacks! (1996).

Los personajes por sí mismos son otra referencia. En la mayoría de sus películas sus historias se enfocan en los excluidos o rechazados por ser diferentes; en este caso por tener una peculiaridad que no les permite tener una vida “normal” entre el resto de los mortales.

Parte del estilo de Burton es la música de Danny Elfman. Sin embargo, en esta ocasión la película fue musicalizada por Matthew Margeson y Mike Higham, rompiendo un poco con el sello característico del director.

En varias ocasiones, el director ha declarado ser seguidor del cineasta checo Jan Švankmajer, de quien se ha inspirado para sus trabajos en stop motion. En Miss Pregrine, Burton le hace un homenaje a este artista checo en la secuencia de la batalla de muñecos que Enoch da vida al introducirles corazones que obtiene de otros seres vivos. El estilo de animación es muy similar al que Švankmajer utiliza en sus películas y cortos hasta la fecha.

Aunque es anunciada como una película infantil, resulta más entretenida para los no tan pequeños. El misterio, los monstruos, los niños peculiares y Miss Peregrine, cobijados por Tim Burton, dan como resultado una entretenida y tétrica historia que marca el regreso de este director al estilo que lo consolidó como cineasta de culto y referencia de nuevas generaciones. Burton vuelve a su origen peculiar.