Luke Cage: Harlem en la piel

Vivimos en la época de los superhéroes. Aunque a muchos no les parezca, y otros se sientan fascinados con la idea, hoy en día el entertainment y la cultura mainstream han puesto los ojos sobre personajes como Batman, Superman, Capitán América y Iron Man en el cine y la televisión, de ahí que busquen sus nuevos contenidos inspirados en cómics y la novela gráfica. En el 2015 Marvel y Netflix comenzaron coproducciones que pretenden abordar personajes distintos a los de la pantalla grande e introducirlos al conocimiento del público en general. Gracias a eso, un año después podemos disfrutar de Luke Cage.

La serie se sitúaa después de los eventos de Jessica Jones, donde tuvimos un primer acercamiento al Luke Cage de Mike Colter, quien decide mudarse para comenzar con una nueva vida y mantener en un perfil bajo sus poderes. La búsqueda de Cage lo lleva al legendario Harlem, uno de los barrios más históricos y conflictivos de Nueva York, caracterizado por el gran número de gente negra que lo conforma y los diferentes problemas sociales que enfrenta—drogas, armas, prostitución, etc—, haciendo del lugar uno de los puntos centrales para la cultura afroamericana en Estados Unidos.

En Harlem, Cage conoce a  Pop (Frankie Faison), el dueño de una barbería en la calle Malcolm X, quien más allá de de ser un simple ciudadano, es un guía y lider de opinión para la comunidad. Pop conoce los poderes de Luke y mantiene el secreto, aunque considera que debería usarlos para algo útil en pro de la comunidad. Como si fuera el lado opuesto de una misma moneda en el barrio también se encuentra el Paradise Club,  un club nocturno que resalta lo prolífico de la música negra y sirve como headquarter del mafioso Cornell “Cottonmouth” Stokes (Mahershala Ali).

Stokes se encarga de todos los negocios turbios de su barrio, mientras que su prima Mariah Dillard (Alfre Woodward) busca gobernar Harlem a partir de la política y el camino de la “legalidad”. Durante la venta de un cargamento de armas a la mafia puertorriqueña, Cottonmouth es traicionado por algunos de sus hombres y la transacción queda interrumpida. Suceso que desencadenará en violencia (así es, no spoilereamos) y empujará a Luke Cage a involucrarse en los problemas del lugar.

El universo Marvel es muy extenso, por lo que los fans encontrarán nombres bastante conocidos, y quienes no sepan de ello, los irán conociendo por la iportancia que cada  uno tiene dentro de la historia, tal es el caso de la enfermera Claire Temple (Rosario Dawson), el matón “Shades” (Theo Rossi), la brillante detective Misty Knight (Simone Missick), quien tiene una relación más grande con el futuro de las series, y Willis “Diamondback” Stryker un enigmático y hábil enemigo que no teme hacer el trabajo sucio.

Luke Cage es un personaje cuyo poder es tener super fuerza y piel irrompible, mas eso no implica que no sea vulnerable en el interior, de ahí que sus enemigos busquen dañarlo a él y a sus seres queridos. Por otro lado, Harlem es el lugar ideal para el personaje: no se trata de un héroe tan grande como Iron Man o Thor, sino de alguien muy local, elemento característico de los miembros del equipo The Defenders, producción que culminará con el crossover de las series individuales de Daredevil, Jessica Jones, Luke Cage y Iron Fist.

En cuanto a los enemigos, hay que recordar que Marvel y Netflix han dejado la vara alta. Con un complejo personaje como Wilson Fisk o con las increíbles secuencias de acción con el metódico Kilgrave, los villanos y guionistas de la casa de las ideas se han llevado las palmas y Luke cage no es la excpeción. Cottonmouth y  Dillard quieren a su barrio, pero ambos tomaron caminos distintos para poder guiarlo. Por su parte, Diamondback tendrá sus propios planes para el lugar y no le interesarán los daños colaterales.

Violencia en la calles, minorías mafiosas, cultura callejera, jazz, todos esos elementos, componen la serie y la dotan de una gran ambientación haciendo que se perciba su lugar dentro del Universo Cinematográfico de Marvel (MCU).  Pese a todo, son las personas que intentan hacer las cosas bien las que en verdad defienden a Harlem, ahí es donde radica su fuerza, misma que hace al lugar de un espíritu inquebrantable, algo así como si el lugar tuviera “piel irrompible”.

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