Cannabis en Uruguay, hacia otra dirección

El documental, que se exhibe en las salas del CCU y en la Cineteca Nacional, explora el proceso por que se reguló la cannabis en el país latinoamericano. Pero también ofrece un panorama de lo que podría aplicarse al caso mexicano.

En Cannabis en Uruguay (2015), ópera prima documental de Federika Odriozola, se exponen los motivos que llevaron a los uruguayos a regularizar el uso de marihuana en su país el 10 de diciembre de 2013.

En entrevista con el diario El País, Odriozola contó que la idea de hacer el documental surgió mientras formaba parte de Proderechos y Regulación Responsable, dos de las organizaciones que impulsaron el proyecto de ley en favor de la legalización del cannabis, pues eran constantes las solicitudes de entrevistas para conocer los motivos detrás de esta iniciativa. Agregó que uno de sus retos fue mantener una posición neutral durante el proceso, pues no buscaba convertir su trabajo en una justificación que sólo mostrara el punto de vista de quienes estaban a favor.

Cannabis en Uruguay hace un recuento histórico del uso de  mariguana desde finales del siglo XIX, momento en el que no era mal visto y mucho menos prohibido; de hecho se usaba de forma recreativa entre las clases más bajas de la sociedad. Además, tanto el cannabis como la cocaína eran recetados como analgésicos naturales que se vendían en las farmacias como cualquier otro medicamento. Las cosas cambiaron a partir de los años veinte, cuando por medio del cabildeo se logró prohibir el uso de los cannabinoides y sus derivados para cualquier fin. El rechazo social hacia el consumo de esta droga se intensificó con la llegada de Nixon a la presidencia de Estados Unidos y su declaración de guerra contra el narcotráfico durante su mandato.

El documental desarrolla de forma cronológica la percepción social del uso de mariguana hasta llegar a nuestra década, tocando temas como la criminalización de los usuarios —principalmente la juventud ochentera— y el incremento de los índices de delincuencia relacionados con el narcotráfico en Uruguay.

Algo importante en este trabajo es la explicación de por qué se cambió la palabra legalizar por  regular en el proyecto de ley respecto al uso de mariguana en Uruguay: de esta manera podría controlarse el cannabis como se hace con el tabaco o el alcohol. Odriozola dedica un momento a desarrollar de forma muy sencilla cómo funciona la ley que regula el cannabis, partiendo de conceptos básicos que delimitan los lugares y circunstancias bajo los que puede consumirse sin caer en la ilegalidad. Cabe resaltar que durante el proceso de creación del proyecto de ley, se contó con ayuda de especialistas que han respaldado el avance de este tipo de iniciativas en países de Europa, algo que también se retoma en el largometraje.

La directora intercala el contexto social del país con los periodos presidenciales, enfatizando el cambio ideológico a nivel político que representó la llegada de José Mujica a la presidencia en 2010. Con él se dieron las circunstancias que beneficiaron el avance de esta propuesta de ley que con un gobierno conservador no hubiera llegado así de lejos. Así mismo, destaca el papel de la sociedad civil organizada que logró impulsar el proyecto recurriendo a marchas, pláticas, reuniones con académicos y especialistas, teniendo un plan de trabajo formal, propositivo e inclusivo con el cual lograron sumar más voces y fuerzas a la causa.

Odriozola cumple con el objetivo inicial del documental: mostrar los motivos detrás de la iniciativa. Sin embargo, falla en la búsqueda de mantener una postura neutral en su trabajo. Todos los participantes argumentan a favor de la regularización de la mariguana en Uruguay; son pocos los minutos que se dedican a la contraparte y resultan irrelevantes. Fuera de ese tema, Cannabis en Uruguay sirve como testimonio de uno de los eventos más sobresalientes de la historia actual de América Latina.

En cuanto a nuestro país, el año pasado, la Suprema Corte de Justicia de la Nación entregó un amparo a 4 personas para utilizar mariguana con fines recreativos de manera legal, lo que ha puesto sobre la mesa el tema de regularizar el uso del cannabis. Este trabajo puede ayudar a poner de nueva cuenta el dedo en el renglón e incentivar la discusión respecto a este tema que resulta tan polémico en una sociedad conservadora como la mexicana.

En 60 minutos, Odriozola resume los años de lucha social que culminaron con la regularización del uso de cannabis en Uruguay, el primer país en Latinoamérica que logró concretar una política de este tipo que, en lugar de criminalizar, visibiliza esta situación como un problema de salud pública al cual busca combatirse con información y un cambio de mentalidad. Uruguay ha dado un paso más hacia el cambio del paradigma social.