Los Moomin, para los no tan niños

¿Recuerdas a la familia Moomin? ¡Está de vuelta! Pero ya no en televisión, sino en las salas de cine. Lee nuestra reseña mientras tarareamos pa papapá papapa, pa ppa pa...

Los Moomin: la película (Moomins on the Riviera, 2014) se estrenó este fin de semana en salas mexicanas para deleite de quienes crecieron viendo la barra infantil de Canal 11 y tienen un cariño especial por esta serie animada, basada en la tira cómica de los hermanos finlandeses Tove y Lars Jansson.

La aventura comienza con la llegada de unos piratas al Valle Moomin que deben abandonar su barco, pues está a punto de hundirse. Parte del tesoro que custodiaban queda en manos de la familia Moomin, quienes prefieren conservar  semillas tropicales, libros y fuegos artificiales en lugar de un cofre lleno de monedas de oro.

Snorkmaiden (Esnorquita) encuentra entre el botín una revista con la imagen de Audrey Glamour, su estrella favorita, y, encantada con la lujosa vida de Audrey en la Riviera francesa, les sugiere a los Moomin viajar allá. El viaje se convierte en una prueba para la familia, pues sólo algunos quedan encantados con las comodidades y lujos de la vida glamurosa.

El tratamiento visual de la película es un respiro a todo el cine infantil de animación en 3D realizado por los grandes estudios como Pixar y Dreamworks, que pocas veces apuestan por recurrir a técnicas más artesanales. En este caso, el director Xavier Picard —ópera prima— recurre a la animación tradicional, respetando los dibujos originales de los personajes. Además, la paleta de colores  es muy reducida para asemejarse al blanco y negro de la tira cómica publicada por primera vez en 1945.

La llegada de los piratas sirve sólo como introducción para presentar a los personajes y su contexto; la verdadera historia se desarrolla tras la llegada de la familia Moomin a la Riviera. Es aquí donde encontramos reflexiones y metáforas que hacen una crítica a la frivolidad de las clases burguesas y la forma “hipócrita” en que las personas ricas aspiran a vivir de forma bohemia sin dejar de lado las comodidades de su posición.

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Al resto de los huéspedes del lujoso hotel les resulta interesante la excentricidad Moomin. Quienes están acostumbrados a los lujos quedan fascinados por la facilidad con que estos nuevos visitantes se maravillan de todo lo que para ellos es normal.

La mayor reflexión de la película gira en torno al dinero y el valor que la sociedad le da, convirtiéndolo en el elemento más importante de sus vidas, algo que no sucede con la familia Moomin. Durante los primeros minutos se establece la postura de los personajes respecto a la riqueza: ellos atesoran momentos, experiencias, amistad y sobre todo lo familiar, algo que contrasta con lo frívolo de los personajes que conocen en el hotel.

Los Moomin: la película es un deleite para la generación que disfrutó de sus aventuras en televisión. A pesar de tener un tema vigente, los niños no se identifican con los personajes y los 90 minutos de la película pueden resultarles largos y aburridos. Pero si eres un niño atrapado en el cuerpo de un veinteañero, esta película es para ti.

El único detalle negativo de la cinta es el cambio de nombre de los personajes. En latinoamérica Snorkmaiden era conocida como Esnorquita y la Pequeña My como Pequeñita. Al principio puede resultar confuso e incluso incómodo el cambio, sólo es cuestión de acostumbrar el oído y pasar por alto ese detalle. Es algo parecido a lo sucedido con el relanzamiento de los Muppets: la Rana René se convirtió en Kermit para las nuevas generaciones. ¿Por qué? ¿Tendrá algún fin comercial?

La película, con pocas copias, logró obtener el tercer lugar en el ranking de estrenos de la semana, lo cual garantiza su permanencia en cartelera al menos por una semana más. Además, algunos complejos que actualmente la exhiben programarán más horarios para la película e Hilandera Entertainment anunció en redes sociales que la Cineteca Nacional también dará funciones próximamente.

Los niños noventeros agradecemos el esfuerzo de la distribuidora por traer a salas mexicanas las aventuras de los Moomin en la Riviera, un viaje al pasado lleno de metáforas, reflexiones y recuerdos, acompañados por un trabajo artesanal por su ejecución.