Leisure de Blur. 25 años de britpop en el mundo.

Blur

Leisure

Food; 1991

El álbum debut de cualquier banda es el cumulo de ensayos y perfeccionamiento de las primeras canciones hechas en conjunto. Dotadas de una especial carga emotiva, el primer sencillo, primer portada y primer todo de una banda que ve después de años de buscar una luz de exposición para su trabajo.

Leisure de Blur es el ejemplo perfecto. 12 tracks conjuntan el sueño de un grupo de adolescentes provenientes del centro de Inglaterra; ese sueño de hacer música y regresarle a la escena británica la fuerza y vanguardia que tuvo durante varias décadas.

Este álbum no es britpop. Es el comienzo de la gestación de este estilo musical surgido en los noventa, y adivinen qué: proclamado por Damon Albarn y su nada despreciable idea de hacer pop con todos los aditamentos, tradición y herencia británica.

Con claras influencias provenientes de The Smiths, The Clash y, por supuesto, The Stone Roses, la guitarra de Coxon y las ideas y actitud de un extrovertido Albarn dieron como resultado una nueva generación de músicos que encabezaron una nueva revolución musical en el Reino Unido. Leisure fue un grito desesperado de acción para las bandas y músicos en solitario de aquel momento que se veían bombardeados por el crudo grunge de Seattle, proveniente del otro lado del oceano, pero que les hacía recordar a su punk y todo lo que representaron años atrás.

Un poco de nacionalismo (porque a los ingleses nunca se les ha dado, al parecer) fue el motivo perfecto para apostar por la creación de todo un concepto, pero eso vino después de este álbum. Lo que encontramos en Leisure es una banda que quería comerse el mundo a grandes pedazos. Secuencias rítmicas muy pesadas, letras que reflejaban un estilo de vida bipolar: desesperanza por el futuro, pero comodidad y cierto gusto por la forma de vida.

No es el Blur de “Girls and Boys” o “Parklife”, sino está más cercano al que creó después canciones como “Beetebum” o “Song 2”; más pesado, un poco menos visceral, pero aún en pañales para tales logros musicales.

Leisure es como un resumen ejecutivo de la carrera de Blur. Contiene todo lo esencial y te da una idea de que vendrá después: desde guitarras al estilo más rockero, hasta progresiones electrónicas y rítmicas que se van conjuntando para hacer de este disco una joya de la historia musical británica.

Piezas como “She’s So High”, “Sing”, “Repetition” y “Birthday” te sumergen en una atmósfera ruda y un poco deprimente. Llena de elementos rítmicos y melódicos que no eran muy convencionales en su tiempo, por lo cual hacen del disco una rareza. Por otra parte, canciones como “Bad Day”, “There’s No Other Way” o “Come Togheter” introducen notas mayores que te hacen cambiar de actitud repentinamente; no alegría pero sí una sensación de felicidad por lo que escuchas, mezclada con guitarras agudas y baterías complicadas que endulzan al oído, lo cual generó seguidores fieles en lo que siguió para la banda: el britpop en su máximo esplendor.

A 25 años de distancia, el Leisure de Blur sigue sorprendiendo por su diversidad entre tracks, su apuesta a marcar una nueva tendencia pese a tener todo en contra y, aunque a muchos fans de algunos oriundos de Manchester les pese, el verdadero talento en eso que llamaron Britpop.

CEO en Afónica Magazine l Periodista musical l Productor Audiovisual

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