Estos jóvenes de hoy: Semana de las Juventudes 2016 – Sábado

Te contamos cómo estuvo la Semana de las Juventudes 2016 en el Zócalo de la CDMX.

La Lupita / FB La Lupita

Juventud. Este término es parte de un campo semántico enorme. Es significado, causa y consecuencia de lo contestatario, de lo provocador. Es una etapa, parte de la vida. Aquí es donde por primera vez nos encontramos cara a cara con la incertidumbre. Esta presentación de duda, lejos de ser perjudicial, guía a la conclusión de que la vida es una, y mientras se tenga energía, hay que disfrutarla. Se vale olvidar momentáneamente los conflictos.

La Plaza de la Constitución se ha visto convertida muchas veces en zona de plantones, mítines, y demás conglomeraciones con fines políticos. En contraste, también ha visto diversas actividades para la recreación cultural, como exposiciones de foto, ferias de convivencia cultural internacional, y varias grabaciones de películas y videoclips. En esta ocasión, el también llamado Zócalo se convierte en un escenario musical donde, de alguna manera, se fusionan ambos propósitos.

La Semana de las Juventudes, organizada por el gobierno de la Ciudad de México a través del Instituto de la Juventud, fue celebrada del 13 al 21 de agosto en diferentes inmediaciones culturales de la ciudad. Lugares como el Circo Volador, Faro Aragón, Museo del Estanquillo y Centro Cultural “La Pirámide” fueron partícipes de este evento.

El día sábado 20 tuvo lugar el segundo día del festival musical dentro de esta semana dirigida a los jóvenes. Acorde a las características del objetivo, se dieron cita en este espacio diferentes bandas de rock, con las cuales la gente (mejor conocida por los artistas como “la raza” o “bandita”) pudo bailar y disfrutar de manera simbólicamente gratuita.

URSS bajo el árbol

Esta banda con origen en la capital de México, posiblemente concebible como una banda de culto, extendió las sensaciones del espectador con su rock progresivo. Situados por la música en lugares de fantasía, el público de URSS bajo el árbol convirtió el concierto en una suerte de interiorización en cada una de las canciones.

URSS bajo el árbol/ FB Injuve
URSS bajo el árbol/ FB Injuve

Apolo

Con un sonido alternativo lleno de energía y cierto coraje, la banda chihuahuense despertó combatividad en el baile del público. Armados de guitarras a un nivel de distorsión considerable, un bajo apabullante y una batería llena de energía encauzada, la agrupación golpeó el Zócalo con botines de cuero. El headbanging no se hizo esperar en las zonas más concurridas del escenario

Yokozuna

En el apellido llevan la ironía. Arturo y Antonio Tranquilino, oriundos de la capital de México, impusieron cierta anarquía sin ataduras en el humor de la gente. Con sólo una guitarra y una batería lograron que naciera, de la intensidad de dos hombres, un vigor electrizante y contagioso. Hubo descarrilamiento por el camino de la dulce destrucción total.

Yokozuna/ FB Yokozuna
Yokozuna/ FB Yokozuna

424

Después y antes de la tormenta viene la calma. La banda costarricense retomó de nuevo en el escenario la zona psicodélica. Otro viaje llegaba con carros de batería suave, guitarras relajadas y sintetizadores, para llevar a las personas acumuladas en la Plaza de la Constitución a lugares sumamente alejados en la mente. Las personas volvieron a la interiorización, a buscarse a sí mismas dentro de la piel de los párpados.

424/ FB Injuve
424/ FB Injuve

Carlos Ann

La voz calmada, pero con un toque de pasión dolorosa del cantautor barcelonés recordó al público noches de alcohol en un bar, donde las memorias hacían añicos algunas esperanzas puestas en alguien; esto en conjunto con música electrónica. El español, vestido de camisa con una corbata ligeramente desarreglada, recorría el escenario con aires de sopor, salvaguardando su arrebato dentro la voz.

Dënver

El dúo chileno de pop indie, formado por Milton Mahan y Mariana Montenegro, llegó a agregar un poco de fuschia a los tonos musicales del escenario. Con un sonido eléctrico, los sonidos de Dënver creaban una zona de baile que bien podría ambientarse con miles de luces de colores, parpadeando con soberanía y cierta dulzura.

Telefunka

Siguiendo con los beats electrónicos, esta banda poblana de electro-acústica dio al público sonidos relajados, sin mayor prisa. Esta música hacía en la multitud una suerte de sedante, que volvía sus movimientos lentos, disfrutables en el término de detenerse a saborearlos y que se deshagan poco a poco.

Telefunk/FB Injuve
Telefunka/FB Injuve

San Pascualito Rey

Los originarios de Satélite, CDMX, llegaron a presentar un estilo más guapachoso al Zócalo. Con sonidos de rock fusionados con uno y tantos más géneros, construyen un salón de baile instantáneo. Los sonidos más bailables recordaron a un danzón, en donde los jóvenes invitados bailaron “de cachetito”, e, incluso, los más desinhibidos, lo tomaron “de a cartón de cerveza”.

La Habitación Roja

La banda española puso en la mesa/escenario lo que, por generalidades, se conoce como indie-rock. Combinados el rock con el pop, la gente es atraída en mucho mayor medida por las letras. Las cantan con sentimiento, les gusta sentir como emulan la voz relajada de Jorge Martí, y explotar con los ritmos cenit de las canciones.

Pastilla

Esta banda híbrida de Los Ángeles con México nos regresa al movimiento emo-punk, muy sonado en la época de los 90 y el 2000. Incluso, Victor Monroy, vocalista de la banda, llevaba una playera de líneas horizontales negras y blancas, un suéter negro, pantalones de mezclilla pegados, y tennis de tela. Canciones que hablan de navajas cortando venas y desilusiones amorosas hacían gritar a la gente sus decepciones, frustraciones y miedos, confiando que la música representara una válvula de escape para ello.

Pastilla/FB Pastilla
Pastilla/FB Pastilla

Abominables

Dr. Abulón es sinónimo de desmadre, bailes, gritos, stage-diving, y escalamiento de escenario. Los Abominables concedieron un pop con un sabor ácido, música de sintetizadores que empata con solos de guitarra distorsionada. Esto se saboreó en el público, y era posible ver bailes solitarios al más puro estilo dance, incluidos dentro del círculo que los más impetuosos organizaron para bailar slam. Contundencia con colores neón  y estilos estrafalarios.

Abominables / FB Injuve
Abominables / FB Injuve

La Lupita

Uno de los clásicos del rock mexicano hizo presencia en este evento, en un preámbulo de lo que será su 25 aniversario. Y una sorpresa anunciada con anterioridad: Rosa Adame. Desde el inicio la gente se organizó en grupitos para los empujones, rasguños y golpes del slam, incitados al principio por “Ja, Ja, Ja y culminados (fulminados, confundidos y aturdidos) por completo con “Contrabando y Traición y “Paquita Disco. Los solos de Lino Nava, y la voz contagiosamente animosa de Quijada dieron un espectáculo que los fans nunca se cansan de repetir.

La Lupita / FB La Lpuita
La Lupita / FB La Lpuita

Enjambre

Esta banda zacatecana se hace paso de manera precisa y determinante en la escena rockera mexicana. Presentada bajo la denominación de banda estelar, los ritmos experimentales indie de la banda se han insertado ya en su público. Humberto Navejas deja ver como degusta todo lo que canta. La conexión que existe en el público con la banda se sentía cada que se volteaba a ver a una persona cantar junto con el grupo, con una intensidad contrastante a la naturaleza tranquila de las canciones de Enjambre (eso sí, con líricas fuertes).

Así esta juventud.