50 años del Revolver de The Beatles

El disco que marcó el camino de los hijos del rock.

The Beatles

Revolver

Parlophone/Capitol; 1966

Un álbum puede llegar a ser una obra de vanguardia, que marca el camino de músicos en diferentes generaciones, logrando un impacto cultural tan grande que a sus creadores se les puede considerar el grupo más relevante de la música popular del siglo XX. No es fortuito, ni mucho menos un acontecimiento que tenga a la suerte de su lado.

Recapitulemos: La carrera de The Beatles hasta antes de este disco había estado marcada por la evolución constante de su sonido. Con la influencia directa del rock & roll de finales de los cincuenta, los primeros discos de estudio de la banda eran una copia fiel del sonido norteamericano que llegaba al frío y lluvioso Reino Unido. Algunos covers, que más que una estrategia comercial eran una especie de homenaje a esas influencias que los orillaron a componer canciones como “Ticket to Ride”, “No Reply”, “A Hard Day’s Night” y más, que fueron integrando el sonido que caracterizaría a la banda en su segunda faceta: la psicodelia y su forma de entenderla.

Sí, The Beatles no siempre fue la gran banda que todos conocemos y que nos han contado por varias generaciones. Su sonido fue moldeado por el blues, soul, rock & roll y la psicodelia proveniente de diversas partes de Norteamérica, pero que, como buenos ingleses, adaptaron e hicieron suya, arrojando algo nuevo y, me atrevo a decirlo, mejor que el original.

Revolver es prueba de ello. Pese a ser el séptimo álbum de la banda, y con un antecedente que comenzaba a tomar a la psicodelia como el camino musical del grupo, el Rubber Soul, este álbum es el diamante pulido de lo que venían cocinando. Desde el comienzo del mismo nos golpean con la experimentación aventurada: “Taxman”; “Eleanor Rigby”, “I’m Only Sleeping” son canciones que experimentan con texturas sonoras, melodías difusas y diferentes a las acostumbradas años atrás, referencias a vivencias nuevas y enriquecedoras (sí, casi todas con las drogas como punto de referencia).

Crossovers musicales de otras partes del mundo como “Love You To” y “Tomorrow Never Knowns”, que reflejan lo importante de los viajes hechos por algunos miembros de la banda a la India y diversas regiones llenas de misticismo y espiritualidad. El amor y su melosidad siempre presente con “ Here, There and Everywhere”; pegajosas melodías y armonías en canciones como “Good Day Sunshine”, “For No One”, “Got to Get You Into My Life” y “And Your Bird Can Sing” (con su dotación de distorsión en la guitarra que la lleva a un nivel nuevo en su momento); la psicodelia en su máxima expresión con el odiado/amado “Yellow Submarine”; su estilización con “She Said She Said”, “Doctor Robert” y “I Want to Tell You” son la muestra de un antes y después de The Beatles.

Mucho se habla de la influencia de las drogas sobre la música del cuarteto y las repercusiones que tuvieron en el futuro del mismo, cosa que es cierta hasta un punto. Son notables las referencias en sus letras y las historias que cuentan, las cuales llevan a la melodía a un punto diferente al que, por ejemplo, no tenían en su primer álbum. Si su consumo es bueno o malo es irrelevante: lo que hay que rescatar es la forma en que asimilaron tales experiencias y las condensaron en canciones que son consideradas de lo mejor del siglo pasado.

Otro punto a resaltar es la evolución musical de cada integrante del grupo (sí, hasta el buen Ringo la tuvo). Cada uno se dedicó a perfeccionar su instrumento, componer alguna canción del álbum y someter a diversos arreglos a cada tema, lo cual culminó con un álbum muy cuidado y trabajado por cada uno en la individualidad y en conjunto. Ya no era la ejecución de la guitarra de Lennon y Harrison con el acompañamiento del bajo de McCartney y los ritmos de Starr; se puede notar un trabajo sonoro homogéneo, lleno de texturas, paisajes y atmósferas sonoras que no se habían notado antes, un poco atropelladas algunas, pero que eran precisas con lo que querían transmitir (esta característica de la banda se puliría en discos siguientes, el Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band es el mejor ejemplo).

La libertad que tuvieron también fue un factor para el éxito del álbum. La disquera sabía que un nuevo álbum de la banda reflejaría ganancias cuantiosas, debido al éxito internacional que vivían en ese momento, por lo cual no hubo ningún pero para su productor ni para ellos. Ejemplo de ello son la libertad en sus letras y las referencias a las drogas, el uso de un sitar, una tambura, tambores indios (todos estos instrumentos provenientes de la India), secciones de cuerdas o la experimentación con la música concreta de tablas, tubos y maderas.

La repercusión de Revolver se puede ver en los diversos subgéneros que surgieron años después. El rock progresivo, hard rock, psicodelia e incluso el pop tienen referencias a este disco, que ha sido considerado entre los diez primeros mejores discos de la historia de la música popular occidental. Revolver es reflejo de libertad creativa, experimentación y evolución musical de cualquier banda con un poco de suerte y los elementos necesarios para revolucionar (dos veces) el rock y los géneros nacientes del mismo.