The Avalanches

Un regreso retardado y muy esperado.

Cuando una banda regresa después de tanto tiempo de invernar, es motivo de seguimiento. Después de 16 años de sequía musical, la banda The Avalanches de Melbourne, Australia regresa con un nuevo material: Wildflower, el cual verá la luz en pocos días. Pero retrocedamos en el tiempo, hace 16 años exactamente, momento en el cual esta banda teloneaba a los Beastie Boys, Public Enemy o Beck, en un momento en que la electrónica vivía una auge como ningún otro (no la electrónica común, sino la experimental) esa que mezclaba ritmos, géneros, estilos y que por sí sola daba una sensación de novedad al escucha.

Sampleos de un sinfín de discos, canciones, grabaciones, voces, momentos y más sucesos sonoros componen Since I Left You, ese disco de hace más de una década. Su relevancia es palpable y la influencia de la nueva generación de música electrónica experimental está presente; incluso podemos creer que su música está en la suya, pero con una velocidad y forma de recomponerla bastante demoledora para los sentidos.

Con el tiempo, la banda conformada por Robbie Chater, James Dela Cruz y Tony Di Blasi –en su base principal– fueron ganando el título de “culto”, atributo bien merecido al crear música de otra música, al repensarla, al utilizar el concepto de música concreta en su máximo sentido práctico. No es una novedad la creación a base de sampleos y un corta y pega descomunal: lo verdaderamente relevante es el cambio de sentido que lograron con esa música tomada de más de 3 mil vinilos.

En una entrevista para el portal Pitchfork, Robbie Chater menciona que la música concebida para el álbum debut de la banda fue pensada basándose en los gustos que cada miembro tenía en aquel momento, no si sería una obra del reciclaje o un collage montado a lo largo de más de una hora. Era algo que un grupo de músicos querían escuchar, todo mezclado: sus gustos musicales, cinematográficos, referencias a un sinfín de cosas, que finalmente dieron como resultado algo innovador.

Most people are surprised how serious we are about what we do. We just wanted to make a great pop record. We love lots of kind of sad music as well. So that side of our personalities came through. I mean, for us the initial plan of the record was to make a kind of sad adventure. It turned out, everybody’s like, “It’s a party record,” but that just happened despite our intentions.

Ahora, después de 16 años de espera, problemas personales, de salud y legales (un tanto por las absurdas leyes relacionadas con el derecho de autor) The Avalanches regresan. Con un poco de expectativa de los fans y escepticismo por parte de la crítica especializada; discursos que versan sobre lo prolongado del receso del grupo, si es coherente regresar después de tanto tiempo y similares argumentos.

Lo que es un hecho es su relevancia en la forma de hacer y pensar la música, no si está hecha con base en fragmentos de otros compositores y artistas –eso está más que visto– sino la forma en que se apropian de ella y generan algo propio. Un mashup que en esencia no lo es tanto. Por ello dedicamos julio a esta banda que regresa sin miedo en una era donde todos versan sobre música, pero muy pocos lo hacen atinadamente. The Avalanches es nuestro artista del mes.