DJ Shadow: The Mountain Will Fall

DJ Shadow

The Mountain Will Fall

Mass Appeal; 2016

Sumergirse en la música de DJ Shadow puede ser algo peligroso para un oído poco familiarizado a la experimentación constante que presenta su música. Un ir y venir sonoro es lo que nos espera a lo largo de The Mountain Will Fall, la más reciente producción discográfica de este músico proveniente de California, Estados Unidos. El disco es una mezcla de ritmos, texturas y sensaciones poco exploradas en el vasto mundo de la electrónica, con el toque característico de DJ Shadow: la constante y cambiante experimentación y fusión de elementos musicales.

En este disco, Shadow buscó homenajear un poco el proceso de creación de su primer LP: Endtroducing…, buscando en lo más profundo de su vasta colección y a la par, colaborando con artistas y productores contemporáneos, dotando a la placa de una frescura y nostalgia que pocos pueden lograr. Su esencia está reflejada sin ningún salto muy sobresaliente en ella.

Se comienza lento. Atmósferas y ritmos pausados, con voces simulando eco y un delay muy marcado; elementos que se van sumando en un vaivén de beats y progresiones armónicas que poco a poco te van envolviendo y te arrojan a una atmósfera difusa, como si de neblina se tratara. “The Mountain Will Fall”, pieza que abre el disco es una mera probada de lo que vendrá después. Comenzamos con el ritmo del hip hop vibrante: “Nobody Speak”, nos arroja un hip hop que suena a antaño; con la colaboración de Run the Jewels, esta pieza es una de las mejores de la primer parte del disco.

“Bergschrund” sube un poco el tempo y nos hace comenzar a mover la cabeza al vaivén de los beats que se van encimando uno tras otro. En colaboración con Nils Frahm, los sintetizadores, secuenciadores y cajas de ritmo se van fusionando hasta ser homogéneos y totalmente complementarios unos con otros; como si fuera una conversación, cada sonido va contestando al otro, o lo que es lo mismo: entre músicos se van respondiendo en su lenguaje. No es un amontonamiento de elementos, todo es coherente entre sí, hasta el más mínimo detalle, lo cual se reproduce a lo largo del disco.

“The Sideshow” enciende el ritmo de cualquiera. Una base rítmica cambiante, un notable scratch y el rapeo sampleado y colocado estratégicamente en este entramado de loops, la hacen la pieza rítmica más sobresaliente de The Mountain Will Fall. A partir de aquí, el disco toma una dirección rítmica muy experimental, llena de atmósferas controladas y elementos sonoros de una diversidad asombrosa: guitarras, riffs chillantes, alarmas espeluznantes, sonidos sintetizados constantes, tarolas y platillos secuenciados, discursos manipulados y adaptados para un objetivo específico en las canciones. Ejemplo de esto son “Depth Charge” y “Mambo”.

A partir de este punto, los paisajes sonoros entran suavemente, no como la definición estricta los dictamina, sino que, a gusto de Davis, son manipulados e introducidos con elementos rítmicos y melódicos. Escalas melódicas de un piano mezcladas con el vaivén de las olas azotando la costa, a la par de sintetizadores marcando una atmósfera y un ritmo que contempla cajas secuenciadoras, aplausos y uno que otro bajo da como resultado “Ashes to Oceans”.

Referencias al trip hop también podemos encontrar en este nuevo álbum. “Pitter Patter” con un reverb a la voz femenina presente, fusionando samplers y sintetizadores nos hacen recordar el ya lejano Endtroducing…, pero con esa sensación de novedad que pocos pueden lograr. “California”, “Ghost Town” y “Suicide Pact” son las piezas más experimentales de este nuevo material discográfico, sabiamente guardadas para cerrar el álbum. Curiosamente, las que suenan mayormente manipuladas, fragmentadas y posteriormente unidas con precisión abrumadora. Llenas de varios elementos tomados de instrumentos de todo tipo: guitarra, bajo, violines, un poco de percusiones, los cuales son envueltos en secuenciadores y sonidos puramente digitales.

DJ Shadow nos entrega un disco lleno de experimentación y maduración sonora, tras 20 años de carrera y constante exploración musical –a la par de un sonido propio en constante cambio– hacen que The Mountain Will Fall sea una aventura que el escucha estará dispuesto a emprender sin ningún problema, pero para esto es necesario conocer un poco el trabajo del músico detrás de uno de los mejores discos del año.

CEO en Afónica Magazine l Periodista musical l Productor Audiovisual

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