¿Era necesario atravesar el espejo?

En Afónica nos preguntamos si en verdad era necesaria una secuela de la adaptación que en 2010 hizo Tim Burton del clásico de Lewis Carroll o sólo es una estrategia comercial de la casa productora del ratón.

Tras el éxito de Alicia en el país de las maravillas (2010), dirigida por Tim Burton y protagonizada por Mia Wasikowska, el público quedó complacido en gran medida con la adaptación de la clásica historia de Lewis Carroll. Han pasado seis años desde aquel momento y Disney decidió que Alicia debe regresar una vez más al País de las Maravillas, dejando una pregunta importante: ¿es necesario que vuelva?

Producida por Burton y dirigida por James Bobin (Los Muppets, 2011) Alicia a través del espejo (Alice Trough the Looking Glass, 2016) continúa la historia de la protagonista
(Wasikowska), quien tras negarse a casarse en la primera entrega, se volvió capitana de “La Maravilla”, el barco de su padre y se ha dedicado a realizar expediciones a Oriente. Tras un año de exploración, regresa a la ciudad, donde se encuentra con el problema de que ya no se financiarán sus expediciones y proyectos comerciales, todo decisión de Hamish (Leo Bill) el “dejado en el altar”.

Sin encontrar respuesta a sus problemas, Alicia es llamada por la mariposa Absolem (Alan Rickman) a cruzar un espejo y regresar al País de las Maravillas, donde se reunirá con sus viejos amigos. A su llegada, descubre que todos están preocupados por la salud del Sombrerero Loco (Johnny Depp), luego de que encontró rastros de la posible supervivencia de su familia tras el día en que la Reina Roja (Helena Bonham Carter) tomó el poder. El sombrerero se deprimió ante la imposibilidad de encontrarlos, quedando al borde de la muerte. Para ayudar a su gran amigo, Alicia intentará negociar con el Tiempo (Sacha Baron Cohen) y todo se saldrá de control una vez más.

Hay que dejar de buscar el libro en la película: desde la anterior, quedó claro que la adaptación no es fiel a los escritos de Carroll. Sin embargo eso no la despoja de sus logros pertinentes. En esta ocasión, Trough the Looking Glass se aleja aún más de la obra original y aunque sigue siendo en el País de las Maravillas, parecería que entramos en un lugar totalmente nuevo, ajeno a lo visto anteriormente.

El personaje de Alicia es aún más interesante. Al inicio, sólo conocíamos a una niña que prefería las aventuras y el misterio frente a una vida “normal” de casada. Ahora es capitana de su propio barco, una imagen que contrasta con la nocion de  deber y lo “correcto” para una  chica del siglo XIX . En ese sentido, es la pionera de nuevas posibilidades para la mujer: eso se demuestra al final de la película.

No se pude dejar de  hablar sobre el  papel del Sombrerero, quien en esta ocasión deja mucho que desear. Depp se ha vuelto el lugar común de todo lo raro y extravagante del cine. Y si bien su carrera ha sido camaleónica durante mucho tiempo, me atrevo a decir que hoy está atrapado en  películas de Disney que parecen no tener fin. Para este film, el Sombrerero y su familia son el pretexto de toda la trama, aunque pensando en la lección que Alicia obtiene, no necesariamente eran requeridos.

La pregunta sigue siendo la misma: ¿por qué lanzar una nueva película de Alicia? Ésta despierta el interés sobre lo curioso de la producción. Mucho se podrá decir sobre los motivos comerciales que tiene la casa productora; sin embargo, hoy en día, existiendo universos cinematográficos y tetralogías de sagas adolescentes, no parece extraño que toda película de éxito requiera de una secuela. En mi opinión, una película bien lograda puede mantenerse siendo sólo una obra y no el conjunto de varias.

Pese a todo, si son fans o no, no se puede negar que Alicia a través del espejo es algo que muchos estaban esperando y no deja de ser buena para pasar el rato y atravesar la ciudad de su casa al cine.