X-Men Apocalipsis: ¿El final?

Tras el éxito de "Días del futuro pasado", la franquicia de los mutantes regresa de la mano de Bryan Singer.

El universo se encuentra en constante cambio. Ésa es una de las verdades más profundas que podemos tener sobre él. Todo se transforma. Ante la inmensidad de peligros existentes —y el sinfín por conocer—, las especies evolucionamos, nos adaptamos a nuestro medio ambiente con la finalidad de permanecer y no doblegarnos frente a la desaparición.

Al igual que los seres vivos, nuestra ideas también evolucionan y el cine es testigo de ello. El jueves pasado llegó a las salas X-Men: Apocalipsis  (2016), la tercera película dentro del arco de reboots que comprende X-Men: First Class (2011) y X-Men: Days Of Future Past (2014).

Diez años han pasado desde los sucesos de Días del futuro pasado. Es la década de los ochenta y Charles Xavier (James McAvoy) tiene consolidado su Instituto para Jóvenes Superdotados, donde Hank McCoy (Nicholas Hoult) funge como inventor y maestro, Mystique (Jennifer Lawrence) se encuentra ayudando mutantes alrededor del mundo y Magneto (Michael Fassbender) deja atrás su nombre y su vida como Erik Lehnsherr para comenzar de nuevo en Polonia al lado de su nueva familia.

Durante su investigación de un culto egipcio, la agente de la CIA Moira MacTaggert (Rose Byrne) despierta accidentalmente a En Sabah Nur (Oscar Isaac), aparentemente el primer mutante de la humanidad del cual hay registros. Al vislumbrar la era moderna, Nur se percata de que los “débiles” han tomado el control del mundo, por lo que decide reunir a sus cuatro guerreros (jinetes) para acabar con todo y rehacerlo a su manera.

Un tierno y extraño Nightcrawler (Kodi Smit-McPhee), un joven Scott Summers (Tye Sheridan) y una confundida Jean Grey (Sophie Turner) se unen a la acción para detener el final del mundo. Incluso los guiños a los fans estan presentes, la aparición de Jubilee y el encuentro de los protagonistas con Wolverine hacen referencia a algunos de los momentos más importantes de los X-Men en el cómic y la televisión.

Bryan Singer como director ha logrado navegar entre las críticas, logrando desapegarse de la interminable pelea entre la fidelidad del cómic y las adaptaciones cinematográficas. La película es una gran adaptación: se percibe el cómic, al mismo tiempo que su integración al universo cinematográfico funciona mejor que bien. La mayoría de los personajes tienen su momento de protagonismo, incluso quienes son fugaces, recuerdan al público la extensa variedad de poderes, situaciones y personajes que el mundo de X-Men implica.

Las películas de X-Men siempre han tenido como elemento característico la inclusión de nuevos personajes, mientras continuan con la evolución de los ya conocidos. No sólo hemos sido testigos de los inicios de Charles Xavier como un joven telépata, sino que lo hemos visto convertirse en el líder de toda una comunidad mutante que opta por la resolución civilizada y pacífica de la aceptación del Homo sapiens superior en la sociedad.

Sin spoilers, el desenlace de la película y la interesante escena post-créditos abre el panorama para que la 20th Century Fox pueda seguir expandiendo el universo mutante de Marvel. Además, tras el éxito de Deadpool, la productora ha abierto nuevas posibilidades al cine de súperhéores en las que el humor y la violencia encuentran nuevas formas.

X-Men: Apocalipsis marca el final de First Class. Es tiempo de dejar a un lado a los mutantes que comenzaron todo y ver a una nueva generación emerger, como el Fénix que tras morir resurge de sus cenizas.