Minor Shadows

A Minor Shadows les podemos aprender el no menospreciar un trabajo escolar. Pablo Mendía y Carlos Arteaga estudiaban ingeniería en audio juntos, y en una clase les dejaron hacer un ejercicio de síntesis con elementos electrónicos. Trabajaron en equipo y, sin saberlo, armaron la primera maqueta del dueto musical que formalizarían en febrero de 2014 bajo el nombre de Minor Shadows.

La canción que salió de aquel ejercicio fue “People Forget About People” una canción lenta e introspectiva  que fue su primer single. Desde ese momento tienen repartidos los papeles en la banda: Arteaga se encarga de la voz, la batería (los beats en general), guitarra y pone algunas secuencias. Mendía se encarga de los teclados, sintetizadores, sampleos y también pone secuencias. Enumerados los elementos sonoros podemos decir en general que Minor Shadows hace música electrónica, pero su trabajo es mucho más interesante y vuela más cabezas que cualquier canción electrónica.

En su corta carrera musical (de poco más de dos años) han publicado varios sencillos con sus lados B; actualmente se encuentran compilados en un solo material y todos pueden ser escuchados y adquiridos vía Bandcamp. De las once canciones que contiene, en todas se pueden encontrar diferentes caras de la música electrónica, y aunque la dupla ha dicho que toca post-dubstep, tienen un poco de chill wave, ambient, synth-math, e incluso se valen de la música concreta para sus complejas composiciones.

La música de Minor Shadows se ha valido de comparaciones con grandes agrupaciones musicales como HTRK, Toro y Moi, Massive Attack y Animal Collective. Sin embargo, y a pesar de que podemos identificar la relación con ellos, a Minor Shadows ya les podemos encontrar un sello personal: no son el duplicado de nadie. La empatía y complicidad entre Mendía y Arteaga dota al proyecto de personalidad, misma a la que podemos adjudicarle cualidades como asimétrica, intuitiva, hiperactiva y apabullante.

La intensidad y complejidad de su música no radica en el virtuosismo al ejecutar sus instrumentos ni en cómo saben reproducir los estilos musicales, sino en el talento de los dos miembros para combinar los elementos que tienen a la mano para crear situaciones sonoras, desde las más dulces a las más caóticas, crear texturas y lograr que al escucha se le enchine la piel o convertirlo en sinestésico presentando diferentes paletas de color en cada canción. Minor Shadows sabe utilizar el tiempo, el silencio y los sonidos a su favor, sin que importen demasiado las reglas melódicas; la música que este par hace no es para bailar, sino para inducir a un viaje sensorial.

En los shows de Minor Shadows la incertidumbre es una constante. A pesar de que tienen las canciones grabadas y llevan secuencias para tocar sobre ellas (una práctica cada vez menos recurrente), su meta es poder tocar todo ellos en vivo; es decir, quieren tener siempre la posibilidad de modificar, alargar, descomponer e improvisar sobre sus canciones según su ánimo o el del público, alejándose aún más de la posibilidad de encasillarlos en un género o estructuras musicales comerciales, dejándolos en el ambiguo “experimental”. Por eso dicen también que ningún show es el mismo: les gusta la libertad que ofrece la posibilidad de creación al tocar en vivo.

A pesar de que ambos tienen otros quehaceres musicales (Pablo Mendía toca en el proyecto Forecast in Rome y Carlos Arteaga tiene su proyecto en solitario llamado State n Division) este año comenzaron a grabar su primer material de estudio, literalmente hablando, pues anteriormente todo lo habían hecho al estilo do it yourself grabando en casa de Arteaga. Ahora se meterán al estudio apoyados en la producción por Hugo Quesada (Robota). Este álbum debut, presumen, será mucho más explosivo y tendrá mucha más energía; tratarán de impregnarle la fuerza de sus shows.

Sus sencillos pueden encontrarse también en varios compilados de música emergente nacionales e internacionales. Han sonado en estaciones de radio por Internet, en las estaciones de radio alternativa de la ciudad y en la KEXP de Seattle. Se han presentado también en varios de los foros del circuito Roma-Condesa, en el Festival Marvin de 2014, dos veces en las Live Ethereal Session de Latitud 19°24’ y en el primer Ruido Fest (2015) en Chicago.

Aprendida la lección sobre no volver a subestimar lo que puede suceder al trabajar en equipo en la escuela, acá les dejamos el primer videoclip de Minor Shadows: la canción es “Sueños de un bebé sodomita”, dirigido por Jonatan Zavala. También síganlos en Facebook, Twitter, Soundcloud y Bandcamp.

Escucho luego escribo.

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