Domingo en el Vive Latino 2016

Savages / Fotografía tomada del Instagram oficial de la banda

El festival Vive Latino representa diferentes cosas para los asistentes: una oportunidad para ver a su banda favorita, un espacio para conocer nuevas propuestas, horas de recreación, o, para los menos complicados, una de las mejores borracheras de su vida. Pero, si en algo están de acuerdo todos los asistentes, es en lo catártico del asunto.

Domingo: segundo día del Festival Iberoamericano de Cultura Musical en su decimoséptima edición. Como muchos otros años, el sol está a toda potencia, cubierto sólo en momentos breves por las pocas nubes en el cielo. Ni el clima ni el sudor evitarán que la gente, gorra en mano (o cabeza) encuentre en el Foro Sol un lugar para dar cabida a sus más intensas emociones.

El asunto es divertirse y olvidar por un buen rato de los problemas de la vida. Esto lo tienen bien entendido Los Toreros Muertos desde hace mucho tiempo, y hacen circo, maroma y teatro para divertir al respetable. “A pesar de las apariencias, no somos gilipollas” aclara debidamente Pablo Carbonell, vestido con un overall amarillo chillante en el escenario Tecate.

Esta banda, icónica de la época de los ochenta, sigue fomentando la risa y el desmadre. Entre los bailes y gritos de Carbonell, y letras de canciones como “Yo no me llamo Javier” o “Tu madre tiene bigote”, la gente no puede evitar emitir carcajadas, seguidas de comentarios como “Qué mamón, me cae bien” o “De grande quiero ser como él”. Todo esto acompañado de un bello slam.

La cosa se pone más intensa cuando entra Systema Solar en el escenario Indio. Estos colombianos prenden a la gente a ritmo de electrónica con sabores tropicales, estilo propio que ellos nombran “Berbenautika”. Si te acercas lo suficiente y pones atención, puedes sentir como el piso vibra al ritmo de los saltos y la música. Eso, o ya te contagiaste y ya formas parte de la masa “saltante” tú también.

Algo parecido pasa con Goran Bregovic y su banda, sólo que la música de estos últimos se acerca más a un jazz con beats de electrónica, combinada con música de los balcanes, medio oriente y Rusia. La interesante propuesta del serbio hace a la gente mover su cuerpo de maneras que nunca se pensarían posibles, al casi romper el concreto recién remodelado del Foro a punta de brincos.

El clímax de la presentación de Bregovic viene cuando toca a su modo Bella Ciao!, canción representativa de la lucha por la libertad y la resistencia. Es difícil saber si la gente de verdad entiende la canción (o incluso al mismo Goran), pero esta pieza hace que todo el escenario Indio comience a bailar de manera eléctrica.

Con un tono más calmado y cerca del rock alternativo, No Te Va Gustar se presenta en el escenario Tecate. La gente corea sus canciones, algunas con mucho dolor, otras con alegría, incluso las hay con un poco de lujuria. Algunas chicas, sin importar el novio al lado, le gritan a Emiliano Brancciari, vocalista de la banda, algunas barbaridades no plasmadas aquí por mero pudor.

Cultura Profética / Fotografía tomada del facebook de la banda
Cultura Profética / Fotografía tomada del facebook de la banda

Para relajar la vida, llega el momento de Cultura Profética en el Indio. Como Bob Marley, ellos presentan sus canciones como una forma de protesta y acción social, utilizando la música como un lenguaje poderoso para unir a la gente. “Hacemos música no sólo para divertirnos, si no para decir algo” dice Willy Rodríguez antes de tocar un cover de Marley.

En ese momento descubrí la fórmula para vivir al máximo el Vive: baila. El baile es una manera de dejar fluir la música por tu cuerpo con toda libertad. Dicho pensamiento me llegó a la mente mientras yo bailaba, y al lado había un hombre sin playera, bañado en bloqueador, disfrutando de la vida, sin inhibiciones, bailando por toda la parte de atrás del escenario. Se veía bastante contento.

Algo interesante de Of Monsters And Men es la relación intensa de la banda con sus fans. Aunque la gente no parece mucha, los asistentes cantan con emoción desmesurada las canciones, añadiendo una pasión propia a las líricas de las mismas. Poco falta para entender la canción, aunque no se manejara el inglés, por las expresiones y movimientos de las personas.

Of Monsters and Men / Fotografía obtenida de la página oficial del festival
Of Monsters and Men / Fotografía obtenida de la página oficial del festival

Vicentico en el Tecate es un poco la calma antes de la tormenta. El vocalista de los Fabulosos Cadillacs deja entrar al público a su mundo, principalmente en canciones como “Siguiendo la Luna” o “Creo que me enamoré”. Con esta presentación empieza la corretiza que seguiría en el Indio con Café Tacvba, y terminaría de regreso en el Tecate con Rock En Tu Idioma Sinfónico.

Nada describe mejor al público de Café Tacvba como la mismísima letra de una de sus canciones: “bailes como ritos a Xipe Totec”. La Chilanga Banda se deja escuchar en todos sus sentidos, y el público ya está cantando el Avalancha en su totalidad, seguido de algunos de los éxitos tacvbos. La música te lleva de la mano al baile.

Bajo la línea de apoyo a la tierra y a las raíces mexicanas, la agrupación de Quique, Meme, Joselo y Rubén invita a pobladores de la región yaqui para dar a conocer la lucha para defender sus tierras. Esto, en conjunto con diversos discursos que Albarrán recita sobre feminismo, naturaleza y derechos de los animales, deja bien en claro la ideología de la banda.

Café Tacvba / Fotografía obtenida de la página oficial del festival
Café Tacvba / Fotografía obtenida de la página oficial del festival

Cuando termina “La Chica Banda”, toda la raza va como alma que lleva el diablo hacia el escenario Tecate, donde hay 10 minutos de retraso, lo cual agradecen muchos. El paso obvio después de ir a ver a Café Tacvba parecía ser ir a presenciar al proyecto de Rock en Tu Idioma Sinfónico con Sabo Romo, Paco Huidobro, La Unión, Bon, Marciano Cantero, Kazz, Ritmo Peligroso y Cala.

La nostalgia es inmensa en estos momentos. La gente corea todas las canciones sin excepción. El “qué poca madre” de El Final hace estruendo en todo el lugar. Y, sin duda alguna, muchas lágrimas se derraman con el homenaje a Cerati con “Cuando Pase el Temblor”, en la que todos los participantes del proyecto se juntaron. “A huevo”, dijo Sabo.

Sabo Romo / Fotografía obtenida de la página oficial del festival
Sabo Romo / Fotografía obtenida de la página oficial del festival

Del otro lado del festival, Savages estaban listas para hacer vibrar uno de los nuevos escenarios que aparecieron en esta edición del vive. Con pocos minutos de retraso las originarias de Londres aparecieron en el escenario. Enfundadas en pantalones y blusas negras, miraron al público que poco a poco aparecía en el lugar; poca afluencia debido a que los tacvbos concentraron a la mayoría de los asistentes, lo cual no impidió que Jehnny Beth comenzara con el ritual que significa ver a esta banda en un escenario.

Con una voz más que imponente, batería incesante, guitarras distorsionadas y precisas, bajos sobresalientes por su velocidad y ritmo, fue lo que la banda arrojó al público del Vive Latino, algunos conscientes de lo que verían y otros descubriendo a una banda que gustó de principio a fin. Esta presentación fue el cierre de la primer parte de la gira de su nuevo material de estudio, Adore Life, el cual las trajo nuevamente a nuestro país. Con una energía poco vista en años recientes, el público se entregó totalmente a estas chicas que prometieron volver muy pronto a México. (Acotación por Juan Roilan)

Jehnny Beth de Savages / Fotografía obtenida de la página oficial del festival
Jehnny Beth de Savages / Fotografía obtenida de la página oficial del festival

La jornada termina ahí para algunos, pero muchos otros quieren  terminar su Vive Latino con algo más fuerte y agresivo. The Prodigy llena el escenario Indio de una propuesta de electrónica hardcore, con tintes de metal y punk. Hace retumbar el suelo, movimiento que llega hasta la parte de arriba de las gradas.

A fin de cuentas, el Vive Latino representa algo: la música es un concepto interesante cuando de tocar las fibras de una persona se trata. Existen diferentes géneros musicales porque existen diferentes tipos de personas, y con ellos múltiples gustos combinados, creando un universo espléndido. ¡Que la música conviva, pues!