PJ Harvey: la guía para principiantes

Es complicado elegir por dónde empezar a escuchar la música de un artista o banda; lo es aún más cuando el músico en cuestión tiene una larga trayectoria y tú has vivido en otro planeta mientras sus discos ven la luz y ni siquiera sabías de su existencia, o simplemente no te interesaba porque su música no estaba entre tus posibles nuevos gustos.

En fin, cuando algo así sucede todos desearíamos una pequeña ayuda para saber por dónde ir entre tanta música que nos hemos perdido, cuáles son las canciones clave que pueden resumir discos o periodos de un artista al que descubrimos o queremos saber porqué todos hablan de su música o del nuevo disco que está próximo a sacar y es esperado con gran expectativa.

En esta ocasión, te traemos una guía para poder entrarle a PJ Harvey sin necesidad de aventarte su numerosa discografía (y múltiples colaboraciones) y para que no seas el vato que no sabe nada de ella frente al reciente disco que acaba de lanzar. Comencemos:

Dry es un disco donde Polly Jean Harvey demostró al mundo por qué era valioso escucharla. Con los primeros acordes de “Oh My Lover” es fácil engancharse hasta el último track. Si quieres entender un poco el desarrollo musical de la también escritora inglesa, es necesario escuchar “Dress” y “Hair”, donde la sutil rudeza del distorsionador te hará querer más de su música y lo que, según muchos críticos de aquel entonces, era lo mejor que habían escuchado desde la desaparición de The Smiths.

El grunge está presente en una gran parte de la carrera de PJ Harvey, pero con Rid of Me, su segundo álbum de estudio, el peso es notable. Canciones como “Dry” o “Hook” respaldan lo dicho anteriormente. Mezcla de ritmos, sonidos y distorsiones hacen que seguir escuchando sea un deleite para oídos acostumbrados a acordes lentos llenos de efectos de pedal y baterías lentas y fuertes. Hasta ahora el camino sigue una tendencia.

Lo que sigue en la carrera discográfica de PJ Harvey es considerado lo mejor, pero al parecer hablaban sin esperar que su producción diera otros siete discos. To Bring You My Love no se puede resumir en dos o tres canciones, todos los tracks que contiene esta placa son, sin dudarlo, recomendables totalmente; podrías comenzar con este disco y partir a los demás: es el punto de referencia obligado al hablar de PJ Harvey y de su música, la cual en ese momento era mejor que todo el parloteo Gallagher–Albarn/Oasis–Blur.

Con Dance Hall at Louse Point, lanzado en 1995, las colaboraciones comienzan a surgir, al igual que un nuevo estilo mayormente dosificado y suave. Junto con John Parish, el blues que podía generar salió a flote y canciones cómo “Rope Bridge Corssing” o “Heela” son un verdadero deleite al odio.

Muchos dicen que Is This Desire? es uno de los discos dónde PJ Harvey bajó la intensidad y decidió cambiar distorsiones por secuencias electrónicas y armónicas muy dosificadas a lo que tenía acostumbrado con sus anteriores trabajos. Es una nueva faceta donde la experimentación fue la principal consigna para hacer música; esto es notable en canciones cómo “My Beautiful Leah”o “No Girl So Sweet”, las cuales nos preparan para un nuevo siglo donde su música tuvo un giro interesante.

Junto con el nuevo siglo llega Stories From The City, Stories From The Sea, evidencia de una madurez musical, la cual encaja perfectamente con la idea de proyectar melodías mayor trabajadas y letras diferentes, recurriendo en ocasiones a los temas tocados en sus anteriores producciones discográficas, pero con un enfoque que las lleva a diversos desenlaces totalmente nuevos. Podemos tomar como ejemplo canciones como “Beautiful Feeling” o “You Said Something”, que fácilmente son el comienzo de muchos en el mar llamado PJ Harvey.

Con Uh Huh Heresta tendencia de madurez sigue en crecimiento y canciones como “It’s You” reflejan que las guitarras distorsionadas no se han ido del todo, pero que han logrado mezclar una melodía suave al oído. Si podemos hablar de un punto de equilibrio es en estos años. White Chalk es un retroceso y avance al mismo tiempo: baladas inundan el disco y es aquí donde esta multi instrumentista demuestra que puede dominar lo visceral y la tranquilidad que una secuencia de acordes mayores le puede dar a cualquiera. “Broken Harp” es el mejor ejemplo de esto.

Let England Shake muestra que todas las capas acumuladas con los años sirven para crear sobre y entre ellas. Con nuevos instrumentos, el empleo de nuevos géneros de manera favorable y letras profundas que se muestran sencillas al oído, pero no a la fácil digestión de las mismas, nos entrega cosas como “The Words That Maketh Murder” o “England” con la que podemos terminar esta pesada guía que abarca más de 20 años de música y transformaciones en una artista que no tiene igual en el mundo. Esperemos que el nuevo disco sea deliciosamente diferente.

 

CEO en Afónica Magazine l Periodista musical l Productor Audiovisual

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