Joe Cornish y Attack the Block: el South London friki

¿Qué pasaría si los alienígenas invadieran el mundo y la primera fuerza de defensa fuera una pandilla de chicos-asaltantes-de-barrio-pobre-inglés? Joe Cornish se planteó esa pregunta después de ver Señales —sí, donde sale Mel Gibson— y ser asaltado cerca de su casa en el sur de Londres, y escribió su ópera prima Ataque extraterrestre (Attack The Block, ‘11).

Quizá el nombre de este director y guionista les suena a pocos (los más frikis, como él). Sin embargo, Cornish es conocido en Inglaterra desde mediados de los noventa por el programa de televisión que tenía en Channel 4 junto con el actor Adam Buxton, The Adam and Joe Show, en donde hacían sketches, bromas, canciones, parodias de películas y otras ñoñerías divertidas —años antes de Robot chicken—. El programa terminó en 2001, pero de 2007 a 2012, Adam y Joe regresaron en formato radiofónico a través de la BBC 6.

Joe Cornish y Edgar Wright

En el cine, Joe Cornish comenzó haciendo detrás-de-cámaras para películas como Shaun of the dead y Hot Fuzz, de su amigo y colaborador Edgar Wright, con quien co-escribió los libretos de Las aventuras de Tintín: el secreto del Unicornio —junto a Steven Moffat, co-creador de Sherlock de la BBC— y Ant-Man (la cual iba a dirigir Wright, mas, por diferencias con Marvel, estuvo en las manos de Peyton Reed).

Ataque extraterrestre destaca como ópera prima de bajo presupuesto. Las friki-referencias y narrativa hicieron no sólo que la película se llevara premios en varios festivales de ciencia ficción, sino que diera a conocer a actores incipientes como John Boyega, ahora mundialmente famoso por su rol de Finn, el stormtrooper renegado de Star Wars: El despertar de la fuerza. Del mismo modo, le dio reconocimiento a Steven Price, quien junto a la banda británica Basement Jaxx compuso el score de música electrónica de la cinta y dos años después, en 2013, ganó el Óscar y el BAFTA por su trabajo en Gravedad —este año escucharemos de nuevo a Price en la música de Suicide Squad—.

Para mostrar los barrios donde vive, el director buscó jóvenes desconocidos
que actuaran con naturalidad y pudieran representar bien el slang de los chavos
londinenses. Como Mia, de Fish Tank (’09), y Arbor, de El gigante egoísta (’13), la pandilla de Moses, Pest, Jerome, Brewis y Biggz es producto de un contexto injusto del que salen adelante como pueden, incluso robando a transeúntes, y eso está implícito en su forma de hablar (y pelear). Pero (como en la vida)no son malos o buenos: sólo son adolescentes.

En una entrevista Cornish dice que, por razones de presupuesto, la productora Nira Park, cabeza de Big Talk Productions —la casa detrás de todo lo wrightense; de Scott Pilgrim a la Trilogía Cornetto— le pidió que modificara algunas cosas del guion que saldrían demasiado caras de realizar. Esto desanimó al director hasta que leyó el libro The making of Star Wars, donde vio que George Lucas tuvo que hacer lo mismo en Una nueva esperanza, deshaciéndose del planeta que tenía planeado para los villanos y trasladando toda la acción a la Estrella de la Muerte.

Cuando vino a México, Danny Boyle dijo que le gustaba más hacer películas con poco dinero porque eso lo forzaba a ser más creativo y usar los recursos a la mano. Ataque extraterrestre es prueba de ello: los aliens no son las típicas criaturas que vemos en los films sci-fi y, sin embargo, en su aspecto de afelpados gorilas con colmillos fluorescentes, hay algo familiar; sí les creemos que son de otro planeta. Y ni siquiera tuvieron que usar (muchos) efectos generados a computadora, sino que todo se hizo con marionetas y hombres disfrazados.

Joe Cornish es parte de una generación que creció con La guerra de las galaxias y las películas de Steven Spielberg, y leyendo a autores como J.G. Ballard y Douglas Adams,  y que ahora usa todo su bagaje ñoño para contar historias a las audiencias jóvenes. Así como sus paisanos Ben Wheatley —a quien Nira Park le produjo Sightseers y pronto estrenará High-Rise, adaptación de la novela ballardiana— y Edgar Wright, comenzó su carrera con poco dinero pero ideas frescas.

Su siguiente proyecto es una adaptación de la novela Snow Crash, del escritor estadunidense Neal Stephenson. Las expectativas son altas después de su debut cinematográfico: Attack the Block es una de las mejores películas de extraterrestres de los últimos años. Sobre todo porque se enfoca más en la historia de crecimiento de Moses (Boyega, en mini Denzel Washington) y desarrolla tan bien a los personajes que logran reflejar el entorno londinense en que se desenvuelven. Es ciencia ficción profunda y divertida. Y friki.