Vértigo, la mejor película de todos los tiempos

En 1958 se estrenó Vértigo. De entre los muertos, dirigida por Alfred Hitchcock y basada en la novela  Sueurs froides: d’entre les morts (Sudores fríos: de entre los muertos), de Pierre Boileau y Thomas Narcejac. La cinta cuenta la historia de Scottie Ferguson, un detective que sufre episodios de vértigo después de que su compañero pierde la vida. Él abandona su profesión hasta que Gavin Elster, un viejo conocido, lo llama para investigar a su esposa Madeleine quien parece estar poseída por el espíritu de su bisabuela muerta hace cien años.

La mujer,perseguida por el alma de Carlotta Valdes, intenta suicidarse y Scottie decide acercarse más a ella para cumplir con su trabajo y evitar que este episodio suceda de nuevo. Sin embargo, no puede evitar que Madeleine cumpla su destino y se arroje de un campanario. Tras el incidente, el detective se da cuenta de los sentimientos que tenía hacia la señora Elster y entra temporalmente en estado de shock.

Tiempo después Scottie conoce a Judy Barton, una mujer que le recuerda a Madeleine y hace todo lo posible por acercarse a ella. Ferguson se obsesiona con Judy al grado de cambiar su ropa y cabello para hacerla más parecida a su antiguo amor.  Ambos personajes llegan al límite y Scottie se da cuenta de que es demasiado tarde para dar vuelta atrás; los enigmas se resuelven y llega el trágico final.

Tuvieron que pasar 54 años desde su estreno para que esta historia adaptada por Alec Coppel y Samuel Taylor obtuviera el reconocimiento que merecía desde su año de producción. Cada diez años  la revista Sight & Sound publica un ranking con la lista de los mejores films de todos los tiempos de acuerdo con el criterio de 846 especialistas de la industria cinematográfica. Ciudadano Kane de Orson Welles (1941) había ocupado el primer lugar como la mejor película de la historia hasta hace unos años. En 2012 el primer puesto fue otorgado a Vértigo, la cual apareció por primera vez en la lista en 1982 en el séptimo lugar; en 1992 llegó al cuarto y en 2002 al segundo.

Hitchcock fue de los pocos que encontraron la forma de hacer cine a pesar de la censura que ejercía el Código Hays en Hollywood. Este reglamento estuvo vigente de 1938 a 1968 y fue creado por William H. Hays, miembro del partido republicano y el primer presidente de la Asociación de Productores y Distribuidores de Cine de América (MPPDA), cuyo principal objetivo era mejorar la imagen de la meca del cine a partir de sus producciones. Desde los años veinte había realizadores que recurrían a temáticas controvertidas para la época y, debido a que la industria se manejaba bajo el esquema de Star System, los escándalos de las estrellas, sus infidelidades, problemas de drogas e incluso asesinatos hacían de Hollywood un lugar sin ley. Bajo este argumento, Hays inició su labor para vigilar la moralidad de los contenidos y autogestionar la industria antes de que el gobierno lo hiciera.

El código enumeraba una serie de lineamientos que permitían evaluar las películas desde el punto de vista sexual y la violencia, principalmente. Varias películas tuvieron que ser recortadas para eliminar besos, desnudos o cualquier situación que incitara a la inmoralidad. Por esta razón la mayoría de los films se apegaban a las fórmulas poco propositivas que funcionaban en el mercado y entraban en los parámetros del  código. Eran pocos los realizadores que se arriesgaban a tocar temas tabú o sensibles sin ser víctimas de la censura. Y ése era el caso de Hitchcock.

Tal como lo rescata Truffaut en la famosa entrevista que hace al director, la forma en que el británico retrata la sensualidad y el erotismo en Vértigo es sutil: el vínculo sentimental que se va formando entre Scottie y Madeleine no se hace explícito. La figura femenina no se representa tal cual como un objeto sexual y la coquetería del personaje de Kim Novak puede parecer inocente e incluso involuntaria, apegándose a lo establecido por William Hays; evitando la censura.

0927

En su momento, la película no recibió la atención y el valor que merecía por parte de la crítica estadunidense. En 1958 sólo obtuvo dos nominaciones al premio de la Academia: una para Henry Bumstead, Hal Pereira, Sam Comer y Frank R. McKelvy por mejor Dirección de Arte y decorados; la segunda para George Dutton por Mejor Sonido.

Ese año la gran ganadora de la noche fue El puente sobre el río Kwai, de David Lean, coproducción entre Estados Unidos y Gran Bretaña sobre la construcción de la línea del ferrocarril de Birmania durante la Segunda Guerra Mundial. Vértigo, a diferencia de la mejor película del año según la Academia,  llegó al Festival Internacional de Cine de San Sebastián, España, donde James Stewart fue premiado como mejor actor y Hitchcock como mejor director. Hollywood sólo le dio una nominación al Premio del Sindicato de Directores. Parecía entonces que su trabajo era valorado sólo por extranjeros, principalmente por los franceses, quienes veían en él un referente para su Nueva Ola.0029

Hoy en día los thriller psicológicos son el hit de los directores y guionistas hollywoodenses. Quien logra construir personajes complejos y a la vez llevarlos al límite, y recurre  a una propuesta visual “arriesgada”, tienen garantizada al menos una nominación al Óscar, lo cual se traduce en espacios de exhibición y, por lo tanto, en dinero. Sin embargo, en 1958 una cinta de éste género era una novedad que causaba incertidumbre por las repercusiones que pudiera tener en el público o la industria en términos económicos. Hitchcock se arriesgaba sin morder la mano que le daba de comer; procuraba respetar las normas para evitar la censura, lo cual habla de su habilidad creativa.

Ciudadano Kane en su momento fue igual de trascendental que Vértigo en cuanto a sus aportes al lenguaje cinematográfico, añadiendo movimientos de cámara que marcaron un antes y un después en la forma de hacer cine. Es válido comparar ambas películas y darle a Hitchcock la oportunidad de tener el reconocimiento que merece por ser pionero del suspenso, el thriller psicológico e incluso el cine negro. Alfred Hitchcock fue nominado muchas veces por su propia industria pero pocas veces resultó ganador. Ahora goza del privilegio de tener la autoría de la mejor película de todos los tiempos.

 

Deja un comentario