The Last Shadow Puppets: Everything You’ve Come to Expect

The Last Shadow Puppets
Everything You’ve Come to Expect
Domino; 2016

La idea de una colaboración, en principio, compromete un conocimiento completo de las partes, los aciertos, dificultades y complicaciones que trabajan para sacar adelante un proyecto; de otro modo, cualquiera de ellos por separado, no sólo contradice su misma vocación sino que se aleja de todo ánimo original. Tras ocho años de su álbum debut (The Age of The Understatement, 2008) Alex Turner y Miles Kane volvieron al estudio, esta vez en Malibú, California de la mano del productor James Ford.

Everything You’ve Come to Expect, avanza con paso furtivo a lo largo de doce tracks, para perfilarse como el disco mimado del dúo inglés. Es decir, sin complacencias, lúdicos y arrogantes, no quieren mostrar otra cosa que no sea el entusiasmo de lanzar una nueva producción; en este sentido, se hallan pistas que, más que abonar, compiten por justificar su valía para el conjunto. Por supuesto, éste es el peligro que corre toda agrupación que sobrepone el interés de su historia por sobre el interés musical.

Aviation, primer ejemplo de la ruptura azarosa con la presentación del último material; más allá de encontrar sus similitudes, guarda una distancia proporcional con la idea central del The Age of The Understatement, cuya unidad estaba de manifiesto. Aquí más bien se apuesta por canciones bien hechas, pero en solitario, sostenibles por sí mismas. Puede que sea esta su potencia, el equipo necesario para estructurar cada pista; canciones como ‘Sweet Dreams, TN’ desnudan los arreglos con violines de Owen Pallett (colaborador del primer álbum) que acompañan la línea melódica.

Tratándose de sonidos fugitivos, bien tejidos entre uno y otro, no es de asombro que se distingan del resto algunos temas. ‘Dracula Teeth’ echa gala del buen trabajo de Ford para delimitar cada timbre y variación, a modo de no diluirse ni tropezarse con cada elemento. ‘The Dream Synopsis’ muestra la madurez de Turner para interpretar baladas bastante seductoras. Por último, ‘Miracle Aligner’ cierra la terna que, en conjunto, podría rescatar el espíritu del disco, hacia un episodio plácido y transitorio.

No es un disco que llegue tarde; al contrario: retrata muy bien el momento que atraviesan las carreras de ambos. Por un lado, Turner, líder inamovible de la multimencionada banda británica Arctic Monkeys, compositor y creador en el último lustro de un personaje arquetípico para la escena del rock internacional; por otro lado, Kane, influenciado notablemente por el sonido inglés de los 60’s y 70’s, y con dos álbumes de estudio recibidos cariñosamente por la crítica en general. De ahí que acumulan el peso necesario para armar una gira que navegue entre vanguardias y glamour.

The Last Shadow Puppets: un buen proyecto que ilusionó a una generación con un ansioso interés por darle una nueva cara al rock y sus géneros circundantes, a través de un conglomerado que pudiera satisfacer los nuevos caprichos de la escena. Sin embargo, la industria avanza vertiginosamente, y tal parece que legitimar un trabajo mediante la imagen o esfuerzos en paralelo ya no es suficiente.