Gorillaz cumple 15 años

Gorillaz

Gorillaz

Parlophone/Virgin; 2001

Cuando un nuevo proyecto sale a la luz con su álbum debut, los oídos siempre están buscando un sonido similar a lo que en ese momento suena en las listas de popularidad, o si en este proyecto se encuentra alguien con carrera en la industria, algo que se asemeje a lo que él había hecho anteriormente, es normal, siempre buscamos algo ya existente para poder explicar lo nuevo, solamente que con Gorillaz fue más complicado.

Hace 15 años una banda británica virtual apareció con un disco que comenzaría a sonar muy rápidamente en la radio inglesa, y que en cuestión de días tomaría por asalto las listas de popularidad estadounidenses, claro todo esto sin ser una coincidencia, Damon Albarn lideraba este nuevo proyecto después de un atropellado final con Blur dos años atrás.

Pero ¿Qué llevó a Albarn a emprender tan rápidamente un nuevo proyecto?, básicamente probar algo nuevo que no fuera britpop, pues su tan amada creación musical le había costado dejar de lado los géneros que surgieron a la par de “Song 2” y “Coffee and T.V.” –por mencionar algunas. Siendo el nuevo siglo una buena oportunidad para algo nuevo, a Damon le agradó la idea de Jamie Hewlett (creador visual de la banda), la cual consistía en crear una banda virtual con música propia, de la cual se encargaría Damon, lo que siguió ya todos lo sabemos.

El álbum Gorillaz es un paréntesis musical muy bien logrado, con un balance entre la experimentación, ambiciosos y pegajosos sencillos y nuevas propuestas que se seguirían desarrollando en álbumes futuros. Es un desenvolvimiento total en esa parte electrónica que Damon había acariciado años antes, la cual toma gran fuerza en cada canción del disco.

Encontramos en el mucho trip-hop, grandes dosis de lo que algunos chicos de Manchester comenzaron años atrás, hay hip-hop, Dub y destellos de britpop, todo esto mezclado con electrónica que, en esos días estaba muy presente en los clubes ingleses (si, con todo y extasis). Esta gran mezcla se une a toda la nueva música que el Reino Unido exportó en aquellos años, llevando a Gorillaz a ser un modesto éxito en países occidentales, no por Damon, sino por el vaivén musical que contenía éste primer disco del proyecto.

La densidad del sonido fue puesta en marcha por tres productores que se encargaron de encaminar al disco en los tres géneros más sobresalientes en él. Por un lado estaban Tom Girgling y Jason Cox, productores de cabecera de Blur y que habían ido experimentando junto con Damon en la electrónica y el trip-hop; por el otro estaba Dan The Automator, personaje que dotaría, encaminaría y daría un poco de coherencia la mezcla de hip-hop con lo que los tres anteriores querían lograr.

El resultado de este trabajo fueron canciones como “Clint Eastwood”, “Rock The House” y “19-2000”, mezcla difusa de hip-hop y Dub, que tomaba sentido con la electrónica y el constante beat del suave trip-hop empleado, la misión estaba hecha. Otras canciones –por las cuales se seguiría un rumbo para las nuevas producciones de Gorillaz– como “Tomorrow Comes Today” y “Double Bass”, fueron el cimiento más firme de Gorillaz, el cual se sigue reproduciendo en cada nuevo disco, claro con su natural evolución.

¿Cómo catalogar el disco homónimo de esta peculiar “banda”?, podemos decir que diferente en cuanto a lo musical y un buen producto visual que conjuntando con lo sonoro le puede volar la cabeza a cualquiera que vuelva a escuchar sus 15 tracks. Una buena bienvenida al siglo XXI y a lo que vendría después.

@JRoilan

CEO en Afónica Magazine l Periodista musical l Productor Audiovisual

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