Aún nos queda Iggy Pop

Cada año, la muerte nos arrebata a nuestros ídolos y no podemos reponernos de una trágica noticia cuando al poco tiempo alguien más nos deja. Pero parece que hay un músico, actor, compositor y productor que sobrevivirá por mucho tiempo. Su cara envejecida y su torso desnudo cada que sube a un escenario son una muestra del tipo de vida que ha llevado, pero eso no importa: aún nos queda Iggy Pop.

James Newell Osterberg Jr. nació el 21 de abril de 1947 en Muskegon, Michigan. Inició como baterista de blues en la década de los sesenta, estuvo en una banda llamada Iguanas, de donde derivó en el nombre de Iggy. Con ganas de conocer más sobre este género, se mudó a Chicago.

Influenciado por The Doors, MC5 y The Sonics, formó una banda con Ron y Scott Asheton, y Dave Alexander, e iniciaron como Psychedelic Stooges. Después de presenciar un par de conciertos de The Doors, quedó impresionado por la figura de Jim Morrison y decidió crearse un personaje: Iggy Pop.

Iggy Pop rápidamente se dio a conocer gracias a sus locuras en el escenario. Con el torso desnudo se ponía a rodar encima de pedazos de vidrio, vomitaba, bailaba sin control; es considerado el precursor del stage-dive, es decir, el salto desde el escenario hacia la audiencia de un concierto.

Con un contrato en Elektra Records, el debut homónimo de The Stooges salió en 1968, seguido por Fun House en 1970. Aunque ambos fueron un fracaso en ventas, sirvieron para sentar las bases de lo que se conoce como proto-punk. La banda perdió su contrato y decidieron separarse debido a Iggy Pop y su adicción a la heroína. Al año siguiente, la vida de Iggy cambió en Nueva York, donde conoció a David Bowie.

Bowie se ofreció a producir un álbum de Iggy en Inglaterra y decidió juntar a The Stooges, reemplazando a Dave Alexander por James Williamson. El producto de estas grabaciones fue Raw Power de 1973, un disco nuevamente ignorado, pero reivindicado con el paso del tiempo. Las bajas ventas y la creciente adicción de Iggy Pop ocasionaron, nuevamente, la separación de The Stooges en 1974.

Iggy trató de limpiarse y entró a una clínica psiquiátrica, David Bowie lo visitaba y le ofreció todo su apoyo; después lo acompaño en el tour Station to Station. Hace unas semanas, a propósito de su muerte, Pop comentó que la amistad de David fue la luz de su vida y que nunca conoció a una persona tan brillante.

El par de amigos se mudó a Berlín en 1976, como un intento de limpiarse de todas sus adicciones. Iggy Pop logró un contrato con RCA Records en 1977 y David Bowie le ayudó a escribir y producir dos discos: The idiot y Lust for life, los más aclamados de toda la carrera de Pop. El par también escribió canciones como “Tonight”, “Sister Midnight” y “China Girl”, las cuales fueron todas grabadas por Iggy, aunque pasaron desapercibidas hasta que Bowie decidió grabar sus propias versiones. Iggy Pop pudo cobrar regalías, lo que le dio un poco de seguridad económica.

Durante los ochenta comenzó a experimentar con otros géneros, principalmente el new wave, aunque no fue bien recibido por el público. Sin embargo, en 1990 nos entregó Brick by Brick, álbum en el que regresó a un sonido más clásico, lleno de hard rock y punk, donde colaboraron Slash y Duff McKagan de Guns N’ Roses y Kate Pierson de The B-52’s. Los sencillos derivados de este disco permanecieron mucho tiempo en las listas de popularidad y muchos aseguran que es el mejor material de Iggy Pop.

Tal vez su momento más mainstream llegó en 1996 cuando “Lust for life” de 1977 se incluyó como parte del soundtrack de Trainspotting. Iggy Pop incluso grabó un nuevo videoclip donde se pone a bailar con Ewen Bremner, actor de la cinta, mientras se intercalan escenas de la película.

En 2003, Iggy Pop entregó Skull Ring, un disco de punk rock que destacó por sus colaboraciones: Green Day, Peaches, The Trolls, Sum 41 y una reunión de los miembros sobrevivientes de The Stooges. La banda de Iggy sobrevivió el paso de los años, llegaron al festival de Glastonbury 2007 con un nuevo material, The Weirdness, y entraron al Rock and Roll Hall of Fame en 2010.

Iggy Pop es un hombre que nunca ha dejado de crear. Tenemos cinco discos de The Stooges (el último salió en 2013), 16 discos solistas, un disco con James Williamson y múltiples colaboraciones con músicos de todo tipo. Ha aparecido en 16 películas, tiene múltiples cameos en televisión e incluso en radio. En 2010 comenzaron planes para filmar The Passenger, una película biográfica que Pop agradeció, pero en la que no quiso participar. El proyecto, por ahora, está archivado.

El 18 de marzo llegará a nuestros oídos Post pop depression, un álbum producido por Josh Homme de Queens Of The Stone Age y con colaboraciones de Matt Helders, baterista de Arctic Monkeys, Dean Fertita, guitarrista de Queens Of The Stone Age, y del mismo Homme. El disco comenzó como un proyecto secreto en los estudios de Josh Homme en California después de que éste le enviara algunas letras e ideas a Pop. Por ahora podemos escuchar dos canciones, “Gardenia” y “Sunday”.

Parece que la vida de excesos de Iggy Pop lo ha mantenido en buen estado, porque con el paso de los años nos sigue sorprendiendo. Mientras se mantenga creativo y trabajando, o posando desnudo para las clases de dibujo de Jeremy Deller, tendremos a Iggy y sus locuras por mucho tiempo.