Sugar Man: el efecto mariposa

Dice un proverbio chino que: “el aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo”, los objetos que más cambian son los que menos se mueven. A ello se le conoce como efecto mariposa –concepto de la teoría del caos? donde una pequeña perturbación a las condiciones iniciales de una situación producirá una reacción amplificada a corto plazo.

¿Existe algún caso real y verificable de dicha teoría? La respuesta es: sí. Sólo hay que observar cuidadosamente.

 Now the roving gambler, he was very bored
Trying to create our next world war
He found a promoter who nearly fell on the floor
He said I’ve never engaged in this kind of thing before
But yes I think it can be very easily done
We’ll just put some bleachers out in the sun
And head out on highway 61

“Highway 61 Revisted” (1964), Bob Dylan.

En julio de 1966 en Woodstock, Robert Allen Zimmerman tuvo un accidente de motocicleta que lo obligó a retirarse de la vida pública. Reapareció en 1967 al lado de Johnny Cash con John Wesley Harding.

A 947.1 kilómetros de carretera y aproximadamente ocho horas con cincuenta y cinco minutos de trayecto rumbo al este, bajo el nombre de Rod Riguez, sale el sencillo I’ll Slip Away en 1967, donde dice:

And you can keep your symbols of success
Then I’ll pursue my own happiness
And you can keep your clocks and routines
Then I’ll go mend all my shattered dreams
Maybe today, yeah
I’ll slip away

Como si dialogara con Robert Allen Zimmerman, mejor conocido como Bob Dylan, quien en 1969 es la figura principal delFestival de la isla de Wight, enInglaterra. En 1975, realiza la banda sonorade la película Pat Garrett And Billy The Kid (1973), de Sam Peckinpah, en la que también actúa.

En 1970, quien antes firmara como Rod Riguez, Sixto Rodríguez, firma con Sussex Records, que se apoyaba del sello Buddah Records, con sede en Nueva York. Grabó dos álbumes: Cold Fact (1970) y Coming from Reality (1971), hasta ser despedido en 1975.

Cause my heart’s become a crooked hotel full of rumours
But it’s I who pays the rent for these fingered-face out-of-tuners
And I make 16 solid half hour friendships every evening

“Cause” (1970), Rodríguez.

Sixto se había retirado de la música, y para mediados de los setenta algo inesperado sucedió. Sus álbumes fueron muy difundidos en  Sudáfrica, Zimbabue, Nueva Zelanda y Australia y es aquí donde comienza la historia que habrá de desarrollar Malik Bendjelloul, director sueco en Searching for a Sugar Man.

Sixto Rodríguez no tuvo conciencia de haberse convertido en un huracán al otro lado del mundo. Mientras se le creía muerto, a nueve horas de Detroit, Dylan brillaba en su país natal y Sixto, con suerte, era un recuerdo. Hasta que dos fans sudafricanos (Stephen ‘Sugar’ Segerman y Craig Bartholomew-Strydom) deciden buscarlo y descubren que no ha muerto.

Sugar man met a false friend
on a lonely dusty road.
Lost my heart when I found it,
it had turned to dead black coal.

Para 1998, un año después de que Dylan estuviera en los encabezados por sobrevivir a una crisis cardiaca, Sixto Rodríguez, daría seis conciertos, los cuales serían material del único documental de Malik Bendjelloul, con el obtendría un Oscar en el año 2012, así como el premio BAFTA, a mejor documental largo y el premio a mejor guión del Gremio de Escritores de América.

Dos álbumes y una canción Sugar Man, como el aleteo de una mariposa, se hicieron sentir al otro lado del mundo, y Searching for Sugar Man es la búsqueda de esa variación en las condiciones iniciales de un proyecto musical que se escondió tras la fama de The Times Are A-changing.

Bob Dylan, Nueva York, esplendoroso, cambiante, canta:

Come mothers and fathers
Throughout the land
And don’t criticize
What you can’t understand
Your sons and your daughters
Are beyond your command
Your old road is
Rapidly aging
Please get out of the new one
If you can’t lend your hand
For the times they are a-changing

 Sixto, Detroit, decadente, pregunta:

I wonder
about the tears in children’s eyes.
And I wonder
about the soldier that dies.
I wonder will this hatred ever end.
I wonder and worry, my friend.
I wonder, I wonder, wonder don’t you? 
“I Wonder” (1970), Rodriguez.

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