Jonny Greenwood. Fuerza bruta creativa.

“A veces me siento un poco avergonzado de tocar la guitarra”. Esto declaraba en 2012 para npr quien es mejor conocido en el mundo como “el guitarrista de Radiohead”. ¿Contradicción? “No quiero sonar desagradecido, pero hay algo muy pasado de modo y tradicional al respecto”. Esta cita parece resumir en gran parte la carrera de un músico que siempre ha buscado diferentes alternativas a lo tradicional, ya sea con Radiohead o en su ya considerable trabajo en solitario.

Jonny Greenwood nació el 5 de noviembre de 1971 en Oxford, Inglaterra. Bautizado por sus padres como Jonathan Richard Guy, es el hermano menor de Colin, quien (después de que Jonny rogó por un par de años) lo introdujo a su banda de nombre On A Friday, que había formado con algunos amigos de la escuela (you now what i mean). Un par de años más joven que el resto de los miembros del grupo, Jonny estudió música mientras los demás entraban a la universidad.

Cuando llegó su turno de ingresar a una carrera, su hermano mayor y sus amigos habían obtenido su título y reformado la banda. Con contrato discográfico en mano, persuadieron a Jonny de abandonar sus estudios para dedicarse de lleno a la ahora llamada Radiohead. Él aceptó y abandonó su carrera de música y psicología después de un año. Esto lo convierte en el único miembro de la banda con educación musical formal y en el único sin un título universitario.

Dejemos aquí los datos biográficos. El mismo Greenwood nos dará la razón: “Siento que Radiohead es famosa, pero que nadie sabe quiénes somos. Lo que es brillante, realmente.” Sí, Radiohead es una gran banda y ha sobresalido más por su música que por otros aspectos. No queremos saber quiénes son en realidad: queremos a los personajes que tocan en discos y conciertos y que no necesitan de una vida para ser esos personajes. Dejémoslo así.

Así que, entonces, hablemos del Jonny Greenwood que nos importa. Decíamos que es conocido como “el guitarrista de Radiohead”, pero está lejos de ser sólo eso. Además de dicho instrumento, Greenwood se desempeña de buena manera en el piano y los teclados, bajo, percusiones, viola y armónica (instrumento con el que debutó en la banda), entre otros. Además de esto, trabaja con sonidos generados por computadora y sampling, generalmente en software diseñado por él mismo (¡también es programador!).

Pero incluso en su trabajo como guitarrista, del que tanto rehúsa, ha buscado incesantemente nuevas formas. Desde los inicios de su carrera se ha caracterizado por la generación de nuevos sonidos en la guitarra, logrados a partir de la combinación de diversos pedales de distorsión, así como de la cuidadosa selección de amplificadores y de algunas modificaciones en las guitarras.

Su estilo ha sido descrito como “violento” o “agresivo” (como en “Creep”), pero no sólo es eso. Greenwood, a la par de todo Radiohead, se ha caracterizado por buscar distintas texturas y atmósferas sonoras, más que por decantarse por pretensiones de “dios de la guitarra” con solos legendarios. Desde la sensación granulada e informática de Ok Computer hasta los arpegios precisos y arrítmicos de In Rainbows, lo de Greenwood es una búsqueda por despojar a la guitarra de todos sus clichés; si Radiohead destrozó el rock y lo salvó fue en gran parte a la labor de su (no) guitarrista principal.

Durante la primera década de la banda, Greenwood pasó de ser un guitarrista más o menos tradicional (pero violento, agresivo y sumamente original) en Pablo Honey y The Bends a crear una concepción de la guitarra totalmente nueva que llevó el instrumento a nuevas alturas en Ok Computer, donde cambió la forma en que la guitarra debía sonar, desde el riff inicial de “Airbag” hasta el arpegio chillante de “Subterranean Homesick Alien” y el “solo” derretido de “Paranoid Android”.

Quien haya escuchado a Radiohead en vivo (aunque sea en una grabación), habrá visto a Greenwood cambiar constantemente de instrumento. No sólo como demostración de virtuosismo, sino como verdadero aporte al sonido, a la creación de atmósferas y texturas. Gran parte del sonido distintivo de la banda viene de lo que pueda o no hacer Jonny Greenowood (junto a la inconfundible voz de Thom Yorke) y de su curiosidad por la música académica moderna (especialmente Krzysztof Penderecki) y la electrónica.

Para Kid A y Amnesiac, Greenwood estaba harto de la música con base en guitarras (aunque, curiosamente, ese era el sello de la banda). Y esos dos álbumes son prueba del empuje que el más joven de los Radiohead tuvo en la búsqueda de propuestas cada vez más alejadas del rock, donde los sintetizadores y los sonidos computarizados inundaron su música.

Fue después de este periodo, con Radiohead en plena madurez, que Jonny se aventuró a trabajar en solitario y explotar todo esa capacidad que había demostrado con la banda. Su primer trabajo fue el soundtrack para el documental Bodysong, dirigido por Simon Pummell, en 2003. Un trabajo sumamente experimental, donde Greenwood mezcló elementos de jazz y electrónica, así como de música clásica y experimental. Una combinación inclasificable que verdaderamente dotaba de alma y personalidad a un filme por demás ambicioso y propositivo.

En 2007, Greenwood lanzó una compilación de dub y reggae en colaboración con el legendario sello Trojan Records. Jonny siempre fue fan de los ritmos nacidos en Jamaica, y quería resaltar la influencia que tuvo en la música británica popular más reciente. Titulado Jonny Greenwood Is The Controller, el álbum contiene 17 tracks seleccionados por el músico de entre todo el catálogo de Trojan.

Ese mismo año, Paul Thomas Anderson (otro genio) le encargaría a Greenwood el soundtrack para There Will Be Blood. Continuando un poco la línea de Bodysong, en este trabajo Greenwood redefinió lo que era posible en scores para cine, creando atmósferas que eran parte de la película tanto como la increíble puesta en escena de PT Anderson. Incluso alejado de Radiohead y lo que esto significaba, Jonny Greenwood siempre ha buscado nuevas formas de hacer música.

Sus otros trabajos para cine incluyen Norgewian Wood, adaptación del libro de Haruki Murakami dirigida por el vietnamita Tran Ahn Hung; la sorpresiva We Need To Talk About Kevin de Lynne Ramsay; y dos colaboraciones más con Paul Thomas Anderson: la casi perfecta The Master y la divisiva Inherent Vice.

Si bien Greenwood es conocido más como un músico de rock, y más recientemente como compositor de soundtracks, su capacidad ha demostrado ir mucho más allá de estos terrenos y poder entrar en círculos que parecían más elitistas. Desde 2004, fue nombrado “compositor en residencia” en la BBC Concert Orchestra, para la cual ha compuesto obras como “Popcorn Superhet Receiver” (2005) y “Doghouse” (2010). En 2012 lanzó un álbum junto con el compositor polaco Krzysztof Penderecki, que incluía “48 Responses to Polymorphia” un homenaje de Greenwood a una obra de Penderecki. En 2014 y 2015, la Australian Chamber Orchestra debutó “Water” obra comisionada a Greenwood.

En 2015 tuvimos varias noticias del Radiohead más joven. Por un lado, la grabación de un nuevo álbum de Radiohead, supuestamente ya finalizado y listo para el próximo año. Por otro, el documental Junun, dirigido por Paul Thomas Anderson sobre la grabación del álbum del mismo nombre, en colaboración con el compositor indio Shye Ben Tzur y un grupo de músicos en un fuerte del siglo XV. Greenwood colaboró en este álbum como (sí) guitarrista. ¿Tendrá alguna influencia su experiencia con la música india en el próximo álbum de Radiohead?

Dice Jonny Greenwood que le avergüenza un poco tocar la guitarra. “Es muy viejo y tradicional, pero entonces, también lo es una orquesta y una sección de cuerdas. […] Es una contradicción recurrente en mi cabeza, y no puedo resolverla realmente.” Más allá de contradicciones, lo que parece mover a Greenwood es una insatisfacción constante con lo ya hecho, con lo que debe ser y con las ideas sobre a qué debe sonar algo.

A donde ha ido Greenwood, ha cambiado la manera de pensar y escuchar las cosas. Ya sea como guitarrista de una “banda de rock” o como compositor de soundtracks y obras para orquesta. Quizá Thom Yorke sea la cara y la ideología de Radiohead, pero nadie puede negar la tremenda fuerza musical que es Greenwood y el impulso que significa su búsqueda por nuevos sonidos y conceptos. Un muchacho que persiguió por dos años a su hermano y sus amigos para que lo dejaran entrar en su banda y hoy es una fuerza creativa (ya no tan) bruta.