Destellos de modestidad. The Good, The Bad and The Queen.

El siglo XXI trajo consigo un sin fin de nuevos proyectos que llenaron las listas de popularidad de diversos éxitos, haciendo del soundtrack de finales de los noventa y principios de los dosmiles algo verdaderamente variado. Desde un grunge fuerte y rasposo, que tuvo su esplendor a finales del siglo XX, pasando por un llamado britpop que puso nuevamente a Inglaterra en el mapa musical de aquella época, el cual repercutió casi toda la primer década del nuevo siglo, a la par de singulares y valiosos crossovers que dieron como fruto el llamado trip-hop, que hasta nuestros días sigue vigente y dando más y más sonidos.

En fin, esta música siempre estuvo en las listas de popularidad, apoderándose de ellas por largos meses e incluso haciendo de sus representantes las nuevas estrellas de la música popular que ya no entendía el rock como en los setenta, pero que lo interpretaban con los sonidos con los que contaban en ese momento y que, irónicamente, eran el fruto de aquella anhelada época.

Una de esas grandes bandas fue Blur y ya saben toda la historia (si no, se las resumo rápidamente). Con cinco álbumes de estudio (Think Tank es más un compromiso que el verdadero Blur, por eso no lo incluyo en esta lista; cuestiones de perspectiva), esta banda proveniente de Londres le da forma a lo que vendría a ser el último movimiento musical que exportaría Inglaterra con gran fuerza: el britpop.

Ya para el año dos mil la banda se encontraba dispersa y su vocalista, Damon Albarn, decide crear un grupo que lo llevaría a una intensiva maduración musical: hablo de Gorillaz (el cual no será abordado en este artículo, gracias). La pauta que le da Gorillaz a Albarn es el explorar nuevos sonidos e instrumentos, así como conocer a nuevos colegas que cambiarán su perspectiva de hacía donde va sus composiciones.

Es así como en 2006 este inquieto británico decide reunir, otra vez, a diversas cabezas musicales en un proyecto, el cual fue considerado como una de las agrupaciones más trascendentes del año 2007 y de la segunda mitad de la primera década del siglo XXI: The Good, The Bad and The Queen.

El proyecto estuvo formado por Paul Simonon, ex bajista de The Clash; Simong Tong, ex guitarrista de The Verve; y Tony Allen, un talentoso baterista que fue miembro de Africa 70 con Fela Kuti; decidieron juntarse con Damon Albarn para hacer música desde diversas perspectivas.

Como un proyecto sin nombre lanzan su primer sencillo, “Herculean”, a finales del 2006, causando cierta curiosidad por este nuevo proyecto que reunía músicos con los cuales Albarn había colaborado antes, pero que su sonido era completamente distinto al logrado en aquellos proyectos antecedentes.

Para principios del 2007 la banda lanza su primer álbum, que lleva por título The Good, The Bad and The Queen, el cual fue producido por Danger Mouse y que es bien recibido por la crítica local y destacado en diversas partes del mundo, quizá solo porque Albarn estaba a la cabeza o porque de verdad es un disco totalmente diferente al sonido que el frontman de Blur impregna a cada uno de los proyectos en donde está metido.

Con una gira con la que la banda recorre los más importantes festivales del mundo, The Good, The Bad and the Queen es un efímero acontecimiento de la segunda mitad del siglo XXI. Su actividad estuvo presente por no más de dos años, en los cuales fueron reconocidos por la música que hacían, siendo todos partícipes en ella, intentando todos llevar el mismo peso escénico y musical.

Después del modesto éxito, la banda decide regresar a sus proyectos antes de la salida del disco homónimo, solo para regresar una vez más en 2011 con una presentación por el 40 aniversario de Greenpeace, siendo un concierto memorable de acuerdo a las crónicas de aquel día.

The Good, The Bad and the Queen es un agradable paréntesis en la carrera de Albarn, en el cual trató de crear música distinta a la que estaba acostumbrado a hacer, al lado de grandes músicos que potencializaron esta inquietud, cosa que siempre será bien recibida por propios y extraños.

CEO en Afónica Magazine l Periodista musical l Productor Audiovisual

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