Tin Machine: el experimento incomprendido de Bowie

A finales de la década de los ochenta, David Bowie se encontraba en una encrucijada: o seguía en el camino mainstream o regresaba a buscar su sonido. Decidido por la segunda, y con el apoyo de tres amigos formó Tin Machine, una banda experimental de hard rock.

En 1987 Bowie sabía que el público y la crítica no aceptaba sus últimos trabajos. Él mismo consideraba haber perdido su visión y necesitaba una “recarga”; Reeves Gabrels, su guitarrista de apoyo en los tours, lo ayudó a redescubrir su lado experimental. Al poco tiempo llamaron a otros músicos de apoyo, los hermanos Tony y Hunt Sales y una nueva banda habría nacido: Tin Machine.

Eligieron tin (hojalata) para su nombre, porque lo consideraban un material arcaico que no pierde su valor y hoy en día lo encontramos en cosas comunes. Para encontrar su sonido se basaron en el hard rock y una de las bandas favoritas de David Bowie en ese momento, The Pixies, para lograr matices punk rock con letras sin pulir y donde la improvisación era lo más importante.

Tin Machine nunca fue una banda soporte para Bowie, cuando los cuatro se juntaron supieron trabajar en conjunto y nadie tenía privilegios; las ganancias se repartían equitativamente y cada quien pagaba sus gastos. No hubo obligaciones ni contratos, se trató de hacer una experiencia musical que todos disfrutaran y sabían que duraría mientras los cuatro estuvieran cómodos.

Entre 1988 y 1989 grabaron su primer disco homónimo y recibieron buenas críticas, incluso David Bowie consideraba que Tin Machine daba para mínimo dos álbumes más; sin embargo, los fans no simpatizaban con el “nuevo” Bowie y no aceptaban verlo en un papel minimizado y no tan teatral como sus anteriores personajes.

Después de un tour y un cambio de disquera, la banda regresó en 1991 con Tin Machine II, un disco menos duro y con más participación de Bowie en la voz y en las melodías, lo que permitió explorar otros géneros, además de que los músicos ya se conocían mejor entre sí y lograron explotar sus capacidades.

Tin Machine realizó otros tours e incluso grabaron material en vivo que pretendieron vender para trascender en la escena mainstream, pero, de nuevo, los fans se negaron a aceptar el proyecto alterno de Bowie. Él, por su parte, ya estaba generando ideas para su trabajo solista, pero no pretendía dejar la banda. A pesar de los esfuerzos para mantener al grupo unido y trabajando, en 1993 la adicción a las drogas de Hunt Sales ocasionó la separación definitiva del proyecto.

Hoy en día se considera que la música de Tin Machine se adelantó a su tiempo, pero sirvió para cimentar las bases del grunge y para encaminar la llegada de Nirvana. El mismo David Bowie ha declarado que a pesar de que Tin Machine fue un experimento subestimado, fue algo que él necesitaba para volver a hacer la música que le interesaba. Al paso de los años esa banda ha logrado reivindicarse, lo que nos demuestra que el tiempo siempre tiene la razón.

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