New Order: transformación palpable

Con un corazón nuevo hasta la FIFA World Cup en Italia ’90

Como todos deberíamos saber, New Order acaba de anunciar con bombo y platillo que regresarán a ser protagonistas de la escena musical mundial, –obviamente debido a su próximo nuevo álbum de estudio– que entre otras cosas destaca por tener de regreso a Stuart Price en la producción (Waiting For a Sirens Call, 2005), y a Iggy Pop como su nuevo colaborador estrella.

Sin discusión, será algo digno escuchar, por lo menos, o hasta de darle una segunda vuelta; tal vez y solo tal vez, para tener un pretexto y decidir si aquella gran banda, ahora símbolo de la década de 1980, podrá acceder a un nuevo nivel musical.

Pero como para toda gran banda, las cosas no siempre fueron así de “sencillas”. Igualmente habría que decir: “quizá ni si quiera son épocas igual de buenas ya sea creativa o emocionalmente hablando” e, incluso, levemente acotar que la falta de melancolía característica de Peter Hook se verá como una mella creativa o sonora. Y, a su vez, dejar claras las razones casi inobjetables de su importancia para la música actual.

Entonces, comencemos…

Bernard Sumner, Gillian Gilbert, Peter Hook y Stephen Morris eran un cuarteto cuya inspiración puede ser considerada como de dudosa procedencia. Incluso para algunos puristas aquel nuevo sonido pertenece exclusivamente solo a los ex integrantes de Joy Division; para los menos, sólo es el hecho de la fama que gozaban al ser liderados por Ian Curtis; y para alguno que otro exagerado son esa banda que de diversas maneras son los Dave Grohl de los ochenta o al revés… (?).

Pero como alguna vez Peter Hook dijo: “New Order es una manera de honrar todo lo que pasó (con Ian)”, y, sin llegar a dudarlo, es un buen punto de partida. Como siempre, es algo que solo ustedes podrán decidir.

De  cualquier modo, hay algo altamente afable dentro de los muchos rescatables aspectos de la New Order, tanto ahora como en aquellos años; uno de los principales es que el synthpop que conocemos no sería lo mismo sin su aportación durante dicha temporalidad.

Quizá la mayor parte de nosotros ve a los ochenta como esa década donde Michael Jackson, Madonna y Prince reinaban con una autoridad absoluta, que The Human League, A-ha y Tears For Fears serían banderas eternas y que Michael Bolton y Elton John junto a George Michael serían los únicos “José José” universales.

Y la verdad es que el pop de dichos años tenía muchísimas cosas más por ofrecer: desde todas esas disco balls que comenzaban a empolvarse con trajes menos satinados, a los cambios en la forma de exponer cada sonido. También habrá que decirlo, algunos consideran que llegó la muerte del verdadero rock por aquellos años, pese al esfuerzo de bandas como Pink Floyd, Queen y Led Zeppelin –en el inicio de la década– de llevar a buen puerto lo expuesto en los setenta.

Pese a no ahondar mucho en el tema del rock, la New Order intentó de una inmejorable manera “traer” en una forma mucho más digerible lo que Kraftwerk había inventado, ya que, como pioneros desde tierras bávaras, eran de los únicos intentando hacer nuevas cosas con sintetizadores. Por ello, a pesar de que los ex JoyDivision venían del llamado post punk, intentaban hacer las cosas de manera diferente.

Al menos, eso es lo que en distintas ocasiones han manifestado los ingleses en cuanto a sus influencias y que han sostenido con trabajos de la talla de Power, Corruption & Lies (1983).

Ahora en 2015, y sin Peter Hook en el bajo, los preceden ocho placas de estudio, entre muchos otros compilados y temas inéditos. De ellos, cinco álbumes son desarrollados en la considerada mejor etapa de la banda: por supuesto, hablamos de la década Factory, la de los ochenta. Y de facto podría haber dos puntos clave para tener clara la visión de su sonido en dichos años.

Su viaje inicia en 1981 con el lanzamiento de su debut: Movement, que aun arrastraba ciertas reminiscencias de la antigua banda, pero manifestaba cierta emotividad y decisión por iniciar de manera intempestiva una nueva era. El otro es aquel momento donde hicieron el himno no-oficial a lado del futbolista inglés John Barnes para el representativo del mismo en la Copa Mundial de Fútbol en 1990: ‘World In Motion’, justo antes de dejar la disquera que los vio nacer y realizar el álbum que daría paso a su desintegración en 1993: Republic.

Dicho lo anterior, podemos regresar a ese primer punto: dos años después de que lastraran su debut, en 1983 llegó el mencionado y alabadísimo álbum PC&L, que contenía hits obvios como ‘Age of Consent’ y ‘Your Silent Face’, hecho que los lanzaría a una cómoda pero estable posición dentro de las bandas “importantes” de dicho tiempo.

En 1985, cortesía nuevamente de la emblemática Factory Records, llegaría el tercer larga duración del cuarteto: Low-Life, demostrando en él su dedicación, compromiso y/o talento al plasmarlo en cada una de las pistas, quizá ya no tan comercialmente, pero, sin pensarlo demasiado y escuchándolo al menos en una ocasión, se nota cuando una banda deja todo en el álbum con una clara idea de su sonoridad.

Solo un año después entregaban Brotherhood (1986) otra muestra de lo que New Order había venido a hacer al mundo; obviamente cabía también una falta de cierto avance en cuanto a su sonido, pero manteniendo la calidad y sobretodo una cohesión que desembocaría en el famoso compilado: Substance (1997).Sí, ese que todos tienen de estampado en una playera blanca.

Ya con éxitos muy marcados como lo son: ‘Blue Monday’, ‘Age of Consent’, ‘Sub-Culture’ y ‘Bizarre Love Triangle’ se disponían a lanzar su quinta placa de estudio: Technique (1989), disco que marcaría una pauta grandísima en cuanto a lo hecho en el sonido de sus anteriores trabajos y que los llevó a nuevos niveles de mérito, debido a la complejidad y representatividad de éste, sobre todo al estar casi en la nueva década. La influencia que este disco representó para artistas de todo el mundo es muy clara; incluso para los disc jockeys, teniendo en cuenta que el sonido house en ese tiempo era muy poco común en bandas tan “populares” como lo era New Order.

Ya con una decena de años como banda, los ingleses comenzaron a presentar síntomas de maduración que, entre otras muchas cosas, les trajeron algunos problemas, problemas que llevarían a New Order a la ruptura; algunas de ellas son desconocidas, otras muy bien sabidas –dependiendo desde donde se mire–, pero, pese a todo, el paso especifico de 1990 lo tomaban de la mejor manera al lanzar el EP World in Motion para promocionar la participación de la selección de fútbol anglosajona.

Entonces, ya que siempre ser parte de uno de los eventos más mediáticos y populares del mundo conlleva cierta excelsitud, todo parecía perfecto; además, si sumamos que la canción que crearon se fundió tan magníficamente con la comunidad inglesa, es simplemente algo grandioso, ya sea para bien o para mal.

Sería fácil decir que fueron ese exceso de confianza y el tenerlo “todo” los que poco a poco desgastaron la relación entre los oriundos de Manchester.

Aun así, mucho más es lo que podríamos decir al respecto, ya que tanto como los ahora reunidos New Order como el expulsado Peter Hook tienen lados distintos de la historia. Regularmente, son de esas historias de las que nunca se sabrá todo: ni acerca de lo que llevó a la banda a la desintegración en 1993, a una nueva reunión en 1998-2007 y posteriormente a romper relaciones en 2011 con Peter Hook, para nuevamente regresar de lleno, preparando el lanzamiento de su próximo álbum en Septiembre de 2015.

Es por eso que por ahora solo podemos conformarnos con tener aun entre nosotros a una de las bandas más emblemáticas de los ochenta y probablemente agradecer que de algún buen modo siguen presentando trabajos adhoc y de sobrada calidad como en la mayor parte de su carrera.

¿Qué deparará ahora para los ingleses?

Una nueva gira y quizá un nuevo periodo de inacción; pero eso no es lo importante. Sin dudarlo, y haciendo énfasis en el disfrute de la misma, es de esas bandas que, de no haber llegado en 1980, la historia musical que hoy en día tenemos sería completamente diferente y desgraciadamente no sabemos cuándo tendremos otra banda igual pronto.

@TheFrankSpoons