Florence + The Machine: la solemnidad de la música

Florence + The Machine

How Big, How Blue, How Beautiful

Island; 2015

Se necesitan de dos cosas para triunfar en cualquier ámbito de la vida: talento y disciplina. La primera asegura un éxito; la segunda, un éxito eterno. Las dos ayudan al ser humano a superarse, evolucionar y perfeccionarse. La satisfacción de que has hecho bien las cosas es la recompensa del trabajo constante y del don explotado al máximo. Florence + The Machine  y su How Big, How Blue, How Beautiful  tienen lo necesario para el éxito infinito.

Solemne. Si tenemos que definir la nueva producción de los ingleses la solemnidad sería el adjetivo ideal. La banda tiene un producto tal como debería de ser…, las 11 canciones contienen una armonía perfecta entre el sonido, la letra, los arreglos y la voz de Welch. Todo esto sin olvidar que el estilo de Florence + The Machine se escucha reflejado en todo el disco y que la calidad de la producción suena limpia.

Florence + The Machine no son nuevos en el negocio de la música: su carrera comenzó desde el 2007 con un futuro prometedor. La frescura de su sonido y la capacidad vocal de Florence Welch (líder de la banda) vinieron para sanar la escena del rock británico, convirtiéndose rápidamente en una de las bandas más reconocidas en el todo el mundo. Pero el éxito no solo se debe a la gran comercialización de su música, sino a la disciplina que hay en ella. Música organizada, sin errores, inteligente, disfrutable y respetable que te hace recordar por qué es un arte.

How Big, How Blue, How Beautiful es un material camaleónico y sus sonidos son diversos. Podemos encontrar baladas perfectas como “Queen of Peace”, “St. Jude” o “Mother” que bajan el volumen y la velocidad de los instrumentos para convertirse en música de fondo, que se disfruta por si sola y te transporta al pasado, con una combinación entre el bajo y el arpa para dar la sensación de un susurro. Pero si queremos escuchar  a la guitarra y al teclado en un tono más elevado encontramos a “Ship to Wreck” o “What Kind of Man” que son una fórmula más golpeada pero delicada del rock que  deja escuchar un toque electrónico en el eco.

No debemos olvidar que la voz femenina y sensual de Florence es la que da soporte a todo el disco; no deja de ser una de las herramientas más fuertes de todo el proyecto y es sin duda el sello de reconocimiento de la banda. Esto sin menospreciar el gran trabajo que hacen sus compañeros con los instrumentos, pues pareciera que tanto la voz como los sonidos están sincronizados perfectamente para ofrecer un disco de verdad valioso.

La agrupación tiene ya tres álbumes de estudio, sin perder de vista su Unplugged del 2012. Con este nuevo material, el estilo está  más que definido. Queda claro que ya no son una banda amateur que está buscando su sonido: son, verdaderamente, un grupo de músicos que han encontrado la sincronía ideal para crear un sonido propio, original, divertido y conmovedor que evoluciona constantemente, que se nutre de las producciones pasadas y que se renueva cada vez que sea necesario.

Lungs (2009) dejó en claro la cantidad de excelencia que poseían y la gran capacidad sonora que los acompañaba: una carta de presentación bastante sorprendente. Para su Ceremonials (2011), el éxito ya era más que seguro. El nombre de la banda comenzó a aparecer en festivales musicales, soundtracks de películas y shows de televisión, haciendo que la fama se sumara a sus cualidades. El resultado de todos estos años se ve reflejado en el nuevo disco, que no tiene nada que pedirle a los anteriores.

Con How Big, How Blue, How Beautiful la pregunta viene al final: ¿serán capaces de hacer algo mejor? No porque ya no podamos esperar nada más; en realidad, es por la gran calidad de talento y disciplina que demuestran en esta nueva producción, por la maduración de su sonido y por la consolidación de su nombre.

El reto es mayor pues superar lo “excelente” cuesta años de trabajo y dedicación, cosa que solo una banda concentrada y capaz puede lograr. Florence + The Machine ha demostrado que tiene todo tipo de conocimiento musical y experiencia para crear un nuevo estilo, ofreciendo una nueva cara a la música y dejando en claro que aún existe talento en el mundo. El talento y la disciplina dan como resultado la satisfacción de haber logrado el éxito. Los británicos lo tienen ganado con esta nueva producción.

 

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