Palma Violets: Danger in The Club

Palma Violets

Danger in the Club

Rough Trade; 2015

Al inicio de la década, Palma Violets apareció con una fanbase online que se encargó de darlos a conocer. Desde entonces, el reconocimiento de los medios y sus enérgicas presentaciones en vivo les dieron fama de ser “los nuevos Libertines”. Sin embargo, esa energía es algo que sigue faltando en sus materiales de estudio, donde parece faltar un esfuerzo por trascender realmente.

Hace dos años, su disco debut, 180, prometía grandeza dentro del caos. Palma Violets se caracterizó por ser una banda sin cuidados, que hacía música en pubs como una protesta contra la escena musical británica actual. Con las voces crudas de Sam Fryer y Chilli Jesson, su sonido parecía una nueva versión de The Clash y fueron recibidos como la siguiente gran banda promesa.

El segundo álbum siempre presenta retos: hay que mantener el estilo y madurar el sonido; pero en el caso de Palma Violets, madurar no es una opción. Los integrantes de la banda son muy jóvenes y las letras de Danger in The Club lo demuestran; parece como si estuvieran pasando por la adolescencia, cansados de la vida y llenos de fracasos amorosos: “I’d rather die than be in love” repiten en “Coming Over to My Place”.

El estilo sigue constante: Danger in the club es un disco ruidoso donde las voces de Fryer y Jesson se unen en cada canción para repetir las mismas líneas una y otra vez. Es claro que una de las intenciones de la banda es crear música para ser escuchada en vivo y que la audiencia se divierta e involucre en el show coreando junto con ellos.

Tal vez pensaríamos que el nombre del disco es una contradicción y que en las canciones no hay peligro, pero Palma Violets es una banda de la cual no podemos esperar algo serio; al contrario, esperamos chistes y cosas sin sentido. No tienen mensajes o posturas políticas como las de The Clash, incluso ellos han aceptado que tal vez su estilo es no tener opiniones políticas.

El verdadero peligro de Danger in The Club es el desamor dominante en la mayoría de las letras. Mientras que en 180 todo era diversión para Sam Fryer y Chilli Jesson, ahora la pasión en sus voces refleja que las rupturas amorosas pueden ser lo peor. Conforme avanzan los tracks, la energía se va y sólo nos quedan canciones como “Matador”, donde ambos vocalistas remarcan “All I felt was pain”.

Danger in the club es ese disco que quieres escuchar cuando estás borracho,  sufriendo por amor; cuando no quieres tomar la vida en serio, pero quieres sentir que hay algo bueno en cualquier situación. Es un disco más cuidado y mejor planeado, pero le sigue faltando esa energía y ese caos que transmiten en sus presentaciones en vivo. Palma Violets demuestra que hay peligro, pero está controlado.

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