El arte de retirarse a tiempo: LCD Soundsystem

El inicio del nuevo siglo trajo bandas que cambiaron géneros o que establecieron nuevas reglas para la industria. La electrónica y el dance no fueron la excepción: James Murphy se encargó de ser la mente detrás de LCD Soundsystem con el fin de hacer música, sin importarle si era buena o mala. Durante diez años, Murphy y compañía entregaron más de 40 composiciones y supieron decir adiós en el momento justo para convertirse en leyendas.

Con influencia del punk y beats disco de los setenta, James Murphy comenzó a hacer música en 2001 bajo el nombre de LCD Soundsystem. Su pasado como DJ le sirvió para inspirarse y crear algo que fuera reconocido entre las masas, aunque la idea de tomar música de alguien más y reproducirla siempre le aterró. Su primer sencillo, “Losing My Edge”, nació de la idea de crear algo propio y como un escape de su pasado.

La escena underground lo recibió con los brazos abiertos y al poco tiempo ya había más música creada por Murphy, aunque no fue hasta 2005 cuando salió el álbum debut homónimo. A pesar de que él tocaba la mayoría de los instrumentos, James Murphy siempre contó con el apoyo de músicos como Nancy Whang, Pat Mahoney, Gavin Russom y Tyler Pope, quienes participaban en la grabación y en las presentaciones en vivo.

LCD Soundsystem los puso en el panorama del dance mundial con “Daft Punk Is Playing at My House”,  canción que le valió nominaciones al Grammy y que formó parte de la banda sonora de varios videojuegos de la época, desde FIFA 2006 hasta Dance Dance Revolution.

Aunque la banda logró reconocimiento, James Murphy nunca se ha considerado un buen compositor: él se considera una persona creativa que hace música que debe de ser escuchada. No se considera carismático e incluso sigue siendo desconocido para muchos, pues logra pasar inadvertido por la vida.

Dos años después, llegó Sound of Silver, el segundo álbum, que también fue bien recibido por la crítica. Esta vez, el poder de Internet y MySpace hicieron que la música viajara más rápido y que tuviera más alcance. Al mismo tiempo, bajo comisión de Nike, LCD Soundsystem compuso 45:33, una pieza que serviría como acompañamiento para los entrenamientos de los usuarios de Nike+.

Desde 2008 comenzaron los rumores del fin de LCD Soundsystem. Murphy negó todo, aseguró que nuevo material venía en camino y prometió que sería mejor a todo lo que habían hecho anteriormente. This Is Happening, el glorioso tercer álbum, llegó en 2010. “Drunk Girls” fue el primer sencillo y Spike Jonze se encargó de dirigir el videoclip con una pandilla de pandas atacando a la banda.

Un año después, en febrero de 2011, la página oficial de LCD Soundsystem anunció su fin. Pero James Murphy no quería irse sin decir adiós y prepararon una serie de cinco conciertos finales en Nueva York: cuatro en Terminal 5, y reservaron el gran final para el 2 de abril en el Madison Square Garden.

Pero, ¿por qué retirarse cuando estás en la cima después de tres discos perfectos? Simple: James Murphy consideró que LCD Soundsystem ya había alcanzado la grandeza y no quería dar el siguiente paso. ¿Qué hay más allá? ¿Ser gigante? Logró su cometido y decidió alejarse para hacer otras cosas con mayor libertad; LCD Soundsystem se convirtió en su vida y no en sólo una parte de ella.

El último adiós de LCD Soundsystem fue un concierto de más de tres horas. Los boletos se agotaron al instante y los asistentes disfrutaron de todos los éxitos de la banda, además de ver a invitados como Arcade Fire y Reggie Watts. El concierto quedó inmortalizado en Shut Up and Play the Hits, un documental que sigue a James Murphy antes, durante y después del concierto; el audio fue lanzado como un box set llamado The Long Goodbye para el Record Store Day 2014.

Después de una década perfecta, James Murphy se ha mantenido alejado de la escena musical y sólo vemos su nombre como productor de Reflektor de Arcade Fire o en algunos remixes. Diez años fueron suficientes para crear esa música que nos hará recordar a LCD Soundsystem por siempre, pero James Murphy todavía puede convertirse en un gigante.