Joseph Kahn: técnica creativa en el videoclip

“Los noventa son los nuevos ochenta”. Fue justo al principio de esa década cuando Joseph Kahn comenzó a dirigir videos musicales. Oriundo de Houston, Texas, dirigía desde adolescente. Tras dejar la carrera de cine, produjo, dirigió y editó videoclips de bajo presupuesto hasta que en 1995 entró a Visage Films. En 1999 fundó su propia compañía productora que ahora es parte de Producciones HSI.

Pero, ¿quién es Joseph Kahn? Quizá pocos lo conocen, pero muchos están familiarizados con las imágenes que salieron de su mente: ha realizado más de una centena de videos musicales para bandas e intérpretes que van desde U2 hasta Shakira, pasando por Aerosmith, Ice Cube, Enrique Iglesias, Eminem, Robin Williams y Taylor Swift. Su visión ha contribuido a la memoria audiovisual de la generación que creció con MTV durante la primera década del siglo. También ha hecho comerciales para marcas como Adidas y Samsung y recientemente lanzó un cortometraje fanmade basado en los Power Rangers con una visión mucho más original y oscura que la franquicia misma.

En 2004 incursionó en el cine con Furia en dos ruedas (Thorque) y en 2012 se estrenó su segunda película, Detention. Ambas fueron mal recibidas por la mayoría de la gente y la crítica —aunque la segunda tiene todo para convertirse en un film de culto—. Como sus videos musicales, no tienen construcciones muy complejas. Sin embargo, Kahn no le teme a los efectos visuales para crear escenarios y acciones imposibles; sabe cómo utilizar la técnica para crear imágenes pegajosas, como las canciones de los artistas con los que ha colaborado.

A continuación, algunos ejemplos interesantes de su trabajo:

Faith No More –“Last Cup of Sorrow” (1997)

La ahora irreconocible Jennifer Jason Leigh protagonizó a finales de los noventa este videoclip, el primero de rock que dirigió Kahn, donde además fue director de fotografía y editor. Tras su trabajo con Onix, Snoop Dogg, Aaliyah, en esta ocasión hizo una reconstrucción de Vértigo de Alfred Hitchcock, utilizando las mismas locaciones de San Francisco. El resultado: un extraño y divertido homenaje al “maestro del suspenso”.

(Sólo para demostrar la cultura audiovisual que tiene este realizador, en su carrera hay más ejemplos de reconstrucciones, como “Living dead girl”, de Rob Zombie, en donde parodian El gabinete del doctor Caligari, o “Get Yourself High”, de The Chemical Brothers, donde retoma las películas de Bruce Lee).

Britney Spears –“Womanizer” (2008)

La acabadísima ex “princesa del pop” es un claro ejemplo de cómo, para permanecer en la industria, debes reinventarte periódicamente. Sobre todo si no tienes talento. Circus (2008) fue el disco que la trajo de vuelta a los escenarios, tras un lustro de penosos paparazzos. Dejó por completo la imagen de lolita estríper para mostrarse como una mujer más madurita.

El director ya había colaborado con ella, durante su época de auge, en “Stronger” (2000) y “Toxic” (2004). El reto en este video fue revivir audiovisualmente a la Spears y lo logró a través de un estilo más moderno, con elementos de ciencia ficción un poco más elegante a lo que ella está acostumbrada.

Moby –“We Are All Made of Stars” (2002)

Este video muestra cómo se sentía el director cuando llegó por primera vez a vivir a los Ángeles: como un astronauta en otro planeta de luces de neón y prostitutas donde, de vez en cuando, una celebridad aparece de la nada. Es de sus videoclips más sencillos, además de su segunda colaboración con Moby, y se nota su sello personal; una cercanía de la que otros trabajos suyos carecen.

Muse –“Knights of Cydonia” (2006)

Esta banda inglesa, formada mucho antes de que las adolescentes se traumaran con Crepúsculo, casi siempre ofrece videos irreverentes de texturas coloridas en oscuros escenarios. Kahn —que en el ’99 ya les había hecho “Muscle Museum”— aderezó el tercer single de su cuarto disco con kung fu y una especie de  espagueti western retorcido-Serie B-de antaño grabado con poco presupuesto, pero muchísima imaginación. Ah, y no podía faltar la rubia sensual.

Blink 182 –“Always” (2004)

No soy muy fan de Blink 182. Pero este videoclip, en donde convergen simultáneamente tres historias, me parece brillante. Es un  rollo de espacio-tiempo bastante interesante y complejo para ser plasmado, y a la vez es bastante sencillo. Toma eso, Nolan.

Lady Gaga –“LoveGame” (2009)

En 2009, Kahn trabajó con la Gaga en “Eh, Eh (Nothing Else I Can Say)” y “LoveGame”. Este último marcó la pauta para la estética que la cantante tomó como propia a partir de “Paparazzi”, del sueco Jonas  Åkerlund, y “Bad Romance”, de Francis Lawrence, que salieron ese mismo año; los tres directores son parcialmente responsables de cómo conocemos a Lady Gaga audiovisualmente hasta ahora.

Seis años después, conocemos muchas facetas de la Gaga —incluso calló a los escépticos en los Óscar de este año en su homenaje a The sound of music—; sin embargo, su estilo visual ha mantenido la extravagancia pop que encontró en 2009.

Gwen Stefani –“The Sweet Escape” (2007)

A diferencia de las colaboraciones con la Gaga o Katy Perry, Stefani ya tenía un estilo definido para el momento en que se realizó “The Sweet Escape”: música electrónica con elementos de hip-hop, cadenas y anillos gigantes, cabello casi dorado. Aun así, el ojo de Kahn realza lo mejor de la hollaback girl de la mano del diseñador de producción de Iggy Azalea y una estética como de oro.

Backstreet Boys –“Everybody (Backstreet’s Back)” (1997)

Uno de sus videoclips más famosos, sin duda. Tras casi dos décadas de su aparición, muchos recordarán cuando el bailecito y la canción estaban de moda —aunque el final de This is the end me hace pensar que siguen estándolo—. Con los miembros de la banda caracterizados como personajes clásicos de terror, una melodía pegajosa y mucha energía, “Everybody…” puede ser lo que sea, pero aburrido, no.

Katy Perry –“Waking Up In Vegas” (2009)

Después de  varios singles en el número uno, un documental narcisista en 3D y un cuasi digno show en el Super Bowl, la carrera de esta ex intérprete de rock cristiano está en la cima. Sin embargo, en aquel 2009 aún buscaba una independencia estética que este video ayudó a formar.

El estilo chicloso, mezcla entre cuento de hadas y algodón de azúcar que puede empalagar a la vista, que Katy Perry consolidó en “California Gurls” (2010) y recientemente con “This Is How We Do” (2014) le debe mucho a Kahn. “Waking Up in Vegas” es el primer video serio de la cantante, además de divertido y con un diseño de producción muy cuidado. Perry, como Kahn, desde entonces tiene imágenes interesantes por ofrecer —con algunas ignominiosas excepciones—. Y, bueno, es guapísima.

Castigo (Detention, 2012)

No es un videoclip; es el segundo largometraje de este director (y guionista) estadounidense de ascendencia coreana. Y, en realidad, es una síntesis de todos los trabajos que ha realizado: hay ciencia ficción locochona, efectos visuales exagerados y, sobre todo, una técnica pulida a través de la creatividad.

En una trama fársica donde se burla de los slashers para adolescentes, su primera película, la crítica musical y la industria cultural en general, Kahn hace referencias pop y a clichés noventeros; arrasa con todo lo que puede. Es, además, el producto donde más podemos ver su verdadero estilo, y su admiración por el cine y la imagen en movimiento en general. Quizá tiene problemas de narrativa, pero el mayor problema sería que todos se tomaran Detention en serio. Es entretenimiento puro; como comer una hamburguesa con tenedor y cuchillo de plata, sin olvidar el jitomate y la lechuga, para que sea poquito saludable.

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