¡Quiero salir en MTV! El videoclip en los años ochenta.

El verdadero auge de los videoclips se vivió durante la década de los ochenta. La llegada de MTV en 1981 como un canal dedicado totalmente a la música rock dio paso a que las bandas y artistas buscaran una nueva forma de darse a conocer y construir una imagen. Tener un videoclip con buena producción, y en constante rotación en la programación de MTV, se convirtió en el símbolo de éxito que todos buscaron hace más de treinta años.

La llegada de la década de 1980 vino de la mano con nuevos avances tecnológicos, las cámaras de video se hicieron portátiles y a precios accesibles. Muchas bandas aprovecharon estas ventajas para sacar su lado DIY e hicieron videos rápidos, baratos y sencillos. Lo importante era crecer y tener un lugar dentro del nuevo marketing musical.

Sin embargo, pocos años después –en 1983– llegó el videoclip revolucionario: “Thriller”. Michael Jackson se posicionó como el rey del pop con este video dirigido por John Landis, con un costo de 800,000 dólares, y una duración de casi 14 minutos. Los gastos excesivos alrededor del millón de dólares fijaron un nuevo parámetro en la industria, tener un videoclip bueno y caro era sinónimo de carrera musical exitosa.

Con un buen presupuesto y ganas de innovar, algunos artistas lograron videoclips representativos. Por una parte, Dire Straits acudió a combinar  animaciones por computadora y escenas de la banda tocando en vivo para crear el video de “Money for Nothing”, canción ícono de la época al iniciar con la frase “I want my MTV!”.

Por otro lado, en 1987 Peter Gabriel rompió records con el video de “Sledgehammer”. El director Stephen R. Johnson juntó a un gran equipo de producción para combinar diferentes técnicas de animación, como plastimación y stop motion, alrededor de la cabeza de Peter Gabriel. “Sledgehammer” obtuvo nueve premios en los Video Music Awards (VMAs) de MTV; nadie lo ha superado, y actualmente se mantiene como el video más reproducido en el canal de música.

La diversificación de canales de música también fue un factor importante en la década. Los sectores de la población necesitaban diferentes canales que atendieran a sus gustos musicales. A los pocos años nació un canal dedicado a la música country y en 1984 nació MuchMusic en Canadá. Por su parte, en 1985, MTV creó VH1 con el objetivo de llegar a un sector de la población adulta que buscaba música popular de las décadas anteriores.

Además de generar una carrera exitosa a través de los videoclips, los artistas y bandas tenían como objetivo fijarse una identidad. Las mujeres del pop, como Madonna, Olivia Newton John o Cyndi Lauper, utilizaban los videos para imponer moda colorida con grandes peinados. Mientras que las bandas de rock, como Mötley Crue, Guns N’ Roses o Aerosmith, pretendían perpetuar el estereotipo del hombre rockero.

El alcance del marketing que los videoclips facilitaron también llegó al cine. Una buena película necesita venir acompañada de un buen soundtrack y éste debe de tener un videoclip digno de ser recordado. La manera más fácil de lograrlo fue usar escenas de las películas o a los mismos actores. Por ejemplo, “Maniac” de Michael Sembello para Flashdance, “Against All Odds” de Phil Collins para la película del mismo nombre, o “The Power of Love” de Huey Lewis para Back to the Future.

La década de los ochenta fue una década para la experimentación y para sentar las bases del mercado musical. En estos años, el videoclip se transformó en identidad y en una nueva forma de contar historias. Fue una época donde los avances tecnológicos permitieron que la cultura musical se expandiera y llegara a las televisiones de todo el mundo.