Progreso e innovación: Brian Eno y el ambient

Las formas sonoras más simples pueden desembocar en una creación de grandes magnitudes; esa simpleza nos puede remitir a un sinfín de sensaciones y estados en donde la mente se encarga de completar lo que el sonido ha dejado fuera, todo un universo perceptivo que nos puede transportar a diversas situaciones en diversos momentos.

Brian Eno supo moldear estos monótonos sonidos y experimentar con ellos, llegando a encausar toda una nueva forma de pensar el trabajo experimental; no necesitó de grandes y complejos arreglos musicales o progresiones rítmicas, simplemente la exactitud y una idea concreta de lo que se quería expresar fueron suficientes.

Pero regresemos un poco. Brian Peter George St. John le Baptiste de la Salle Eno es un compositor y productor musical cuyo aporte e influencia para la música de la segunda mitad del siglo XX sigue haciendo eco hasta nuestros días. Sin embargo, la música llegó como una especie de segunda opción en su vida artística; su objetivo principal era convertirse en artista visual –cosa que también logró años después– pero por azares del destino la música lo llevó por otros caminos hasta llegar a Londres y toparse con una joven escena que tenía el potencial artístico que él buscaba.

No sabía tocar ningún instrumento, así que no podía ser músico. La música fue una idea tardía, y se la debo a dos personas: Lou Reed y John Cage. Este último habló de la no-música por primera vez. Y lo hizo de una manera en la que él podía comprenderlo y pensar en hacerlo. ¿Y Lou Reed? Formó una banda, The Velvet Underground, donde algunos eran músicos y otros no. Así que pensé, ‘hey, ¡tú puedes hacerlo!’ Les debo mucho a ambos.[1]

Con una influencia directa de la música experimental y el punk, la idea sobre la música que Eno tenía era simplemente de vanguardia. Sus primeros pasos en la música los dio envuelto en la revelación que llevaba por nombre Roxy Music –de la cual se niega a hablar hoy en día– en donde comenzó a saber lo que era la música y lo que se podía hacer con ella, aún sin saber como tocar un instrumento; afortunadamente, un sintetizador pudo mostrarle la gama de posibilidades que se podían hacer con los sonidos:

El sintetizador era un instrumento que carecía de reglas entonces, nadie sabía cómo tocarlo. Los primeros en hacerlo eran organistas, y lo tocaban igual, pero con algún sonido más gracioso. Para mí era toda una paleta nueva de colores, no hacía falta pintar lo mismo de siempre. Además, podía tocarlo y nadie sabía si lo hacía bien o mal.[2]

Tras abandonar el grupo después de la grabación de un segundo disco en 1971, Eno comenzó una carrera en solitario, situación que lo llevaría a la experimentación y a uno de los aportes más influyentes del siglo XX: la música ambientCon una serie de cuatro discos que giran en torno a este concepto, Brian Eno pudo sintetizar todas estas ideas y el trabajo experimental que desarrolló a lo largo de la década de los setenta. El termino Ambient Music fue tomado de la idea original de la empresa Muzac Inc., la cual desde 1950 creaba ambientes sonoros genéricos, los cuales la misma empresa encasilló con el término “muzak”. Brian Eno llegaría en 1978 con éste nuevo término que abriría un horizonte para la creación musical.

La historia comenzaría con Music for Airports (1978), para que dos años más tarde surgiera The Plateux of Mirror (1980), que con la ayuda de Harold Budd cimentarían el terreno del ambient. Ese mismo año surge Day of Radiance (1980) de Laraaji, producido por Eno. Esta serie de discos culminaría con On Land (1982) obra exclusiva de Eno.

El primer disco venía acompañado con un pequeño texto donde se describía, en palabras de Brian Eno, lo que significaba y de donde venía el término ambient; este texto era una declaración ante la industria y la música contemporánea, cuya determinación marcaba un camino a seguir.

Lo dejo íntegro a continuación:

El concepto de música diseñada específicamente como fondo ambiental del entorno fue inventada por la empresa Muzac Inc. en los años cincuenta, y desde entonces se ha conocido genéricamente como “Muzak”. Las connotaciones que implica el término están particularmente asociadas con el tipo de material que Muzac Inc. produce – temas fácilmente reconocibles arreglados y orquestados de forma suavizada. Incomprensiblemente, esto ha llevado a los oyentes más exigentes (y a la mayoría de compositores) a rechazar enteramente el concepto de música ambiental como una idea que merezca atención.

A lo largo de los últimos tres años, me he interesado en el uso de música como ambiente, y he llegado a pensar que es posible producir material que se pueda usar sin comprometerse. Para crear una distinción entre mis propios experimentos en este área y los productos de las diversas firmas de música enlatada, he empezado a usar el término Ambient Music.

Un ambiente se define como una atmósfera, o una influencia de nuestro entorno: un matiz. Mi intención es producir piezas originales (aunque no exclusivamente) para momentos y situaciones particulares, con la intención de crear un catálogo pequeño pero versátil de música ambiental adaptada a una variedad de estados y atmósferas.

Mientras que las compañías de música enlatada parten de la idea de regularizar el ambiente a base de erradicar su idiosincrasia acústica y atmosférica, el Ambient Music está pensado para intensificar esos momentos. Mientras que la música de fondo se produce eliminado todo sentido de duda (y por tanto el interés real) de la música, el Ambient Music conserva estas virtudes. Y mientras su intención es “dar lustre” al entorno añadiendo un estímulo (supuestamente aliviando el tedio de las tareas rutinarias y nivelando los altibajos rítmicos del cuerpo) el Ambient Music está pensado para inducir a la calma y crear un espacio para pensar.[3]

El trabajo de Brian Eno ha sido causa de transformaciones en el rumbo de la música. Ya sea como compositor, músico, productor o experimentador, Eno ha marcado tendencias y rupturas en la forma de concebir la música. La música ambient puede considerarse su trabajo más experimental, pero esta tendencia a jugar con el sonido, destrozarlo y volverlo a armar estará siempre presente en todo el trabajo que haga. Si no lo creen, pueden preguntarle a David Bowie, David Byrne, Coldplay, U2, Devo, Ultravox y muchos más músicos.

https://www.youtube.com/watch?v=5KGMo9yOaSU

@JRoilan


CEO en Afónica Magazine l Periodista musical l Productor Audiovisual

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