El Rock tiene membresías limitadas: “Chasing Yesterday” de Noel Gallagher’s High Flying Birds.

Noel Gallagher’s High Flying Birds

Chasing Yesterday

Sour Mash Records; 2015

No se trata de un recordatorio, no es una muestra de lo que solía ser, no es una imagen que refresca el sonido inglés. Es y siempre será Noel Gallagher, nada más.

Partiendo de ese punto, es fácil entender el segundo trabajo de estudio del británico y su banda, Chasing Yesterday. No es más que un estandarte de lo que ha hecho desde siempre, si lo hemos o no engrandecido es un punto muy aparte. Y no, no me malentiendan: Noel es un referente musical dada la sencillez con la que ha logrado plasmar sentimientos, si quieren, tan vagos que a veces solemos olvidar, pero que sin duda él ha sabido guardar en canciones que ahora nombramos clásicos.

Toques de jazz y canciones en las que Gallagher parece haber dicho a sus músicos: “denme un paso de batería donde pueda caminar y verme como un chingón”, parecen predominar en toda la placa.

¿Es punible? Por supuesto que no, ¿Es genial? Obviamente, ¿Es poco arriesgado? Por supuesto que sí. El oriundo de Manchester siempre ha sido muy arrogante en cuanto a su trabajo. Nunca se ha dejado llevar por las críticas y no lo hará ahora, mucho menos si no hay un porqué sólido. Más allá de que ciertos acordes nos pueden o no traer a la mente algunos momentos mágicos de la música en los noventa, no hay razón para decir que “Thomas David” trata de engañarnos.

Pongamos las cosas claras y veamos lo que es: “There are many things that I would like to say to you, but I dont know how…” ¿Es neta que esas líneas son legendarias? Yo sé que todo va en un contexto, pero ni la emotividad de “Wonderwall” me dejará mentir diciendo que lo que realmente importa es la sinceridad con la que Noel plasma las cosas, y eso no cambió ni en aquel 1995 ni en el 2015.

Es así como 20 años han pasado y Noel sigue siendo el cantautor que destaca por sus líneas simples y por su trabajo recurrente; tan es así que la guitarra más memorable de todo el álbum es de Johnny Marr. Uno de los puntos más importantes a rescatar es que la guitarra no es lo único trascendental en el rock, y es más importante aún si hacemos una ligera mención: Oasis no era un grupo de rock.

Es ahí donde la evolución de Noel Gallagher impresiona y nos hace ver que ya es parte de ese selecto grupo y que ya tiene su propio sonido, su ‘suena como a Oasis’ no es nada menos que el sonido que él ha hecho llegar a nuestros días. Con esto no quiero decir que su homónimo al lado de los High Flying Birds y el Chasing Yesterday suenen igual, mucho menos alguno de la discografía de Oasis, si no que Noel Gallagher los hizo como parte inamovible y no hay nadie que haya podido hacerlos igual que él (lo siento, Liam).

Con sólo diez canciones y dos sencillos, “In the Heat of the Moment” y “The Ballad of the Mighty I”, ha demostrado que no tiene más por demostrar pero que con ese poco o mucho talento ha logrado concebir un todo que hizo llamar Chasing Yesterday.

Mientras tanto, está de más decir que es un disco fácil de digerir, con canciones que sin lugar a cuestionamientos se disfrutarán en vivo, y que no por nada ya está en más de ¾ de la oleada festivalera que nos llenará la primavera / verano alrededor del globo.

Y como ya es costumbre, si es un trabajo digno de rescatar o de dejar en el olvido es algo que deciden ustedes. Si es bueno o malo. Si es regular o memorable. Lo único que queda claro es que Gallagher sabe cómo llevar a cabo un disco, le guste a quién le guste.

Las recomendables: ‘The Girl with the X-ray Eyes’, ‘The Diying of the Light’ y ‘The Ballad of the Mighty I’