The Producer, the remixer, the DJ: Stuart Price

Comúnmente hay mucha gente detrás de un disco exitoso, y la hay aún más cuando se trata de un disco multipremiado. Ciertamente, estas personas son necesarias para un gran disco e indudablemente son obligatorios para esos que se incluyen en las listas de lo mejor de todos los tiempos, como las que suele publicar la NME.

Pero no todos son capaces de lograr todo lo anterior en una sola vida, mucho menos, en diferentes álbumes, peor si es con diferentes bandas. Aquí entra el mérito de Stuart Price, porque es uno de los pocos privilegiados en haber sido acreedor a todos estos logros en menos de 20 años; hayan sido meritorios o no, es cosa que por ahora solo podremos discutir en las siguientes líneas.

El Productor

Sin duda es difícil abordar de manera breve lo que, aunque se dice fácil, siguen siendo diez años. Price suele tener una manera muy cómoda de hacer hits; es decir, se le hace fácil tomar una canción y convertirla en un track de estadio. De esas que regularmente nos sabemos de memoria casi todos, y, que aunque sea una vez en la vida habremos de corear.

Uno de sus primeros trabajos reconocidos en el detrás de, fue con Madonna. Sí, el gran Stuart se midió codo a codo con la reina del pop; la canción fue “X-static Process”, del American Life de 2003, donde, si bien no era la vara más alta de la reina, fue un regreso bastante decoroso a los charts donde solía estacionarse la mayoría del tiempo.

Poco después se encargó de co-producir en el 2005 todo el Confessions On the Dancefloor que nos trajo la irrepetible “Hung Up”y la bastante conocida “Sorry”. Fue ahí dondefue el encargado visual de la gira-documental que se creó una gran reputación y, como era de esperarse, fue formando una gran catapulta para él mismo y lograr que lo quisieran en todos lados ya fuese como creador de hits, el maduro toca tornamesas que casi siempre fue o al que le entregaran el premio en curso –Grammy, cof, cof-.

Entre sus mejores trabajos en donde fungió como productor están:

  • Waiting for Sirens Call, New Order (2005)
  • System, Seal (2007)
  • Day & Age, The Killers (2008)
  • Innerpartysystem, Innerpartysystem (2008)
  • Night Work, Scissors Sisters (2010)
  • Killer Sounds, Hard-Fi (2011)
  • Electric, Pet Shop Boys (2013)
  • Helios, The Fray (2014)

Como se puede observar, el trabajo de Price no es digno de tener en cualquier estancia, pero sin duda son canciones que en una fiesta nunca estarán de más y, obviamente, habrá más de uno que se sepa alguna:

“The Spaceman says: Everybody look down it’s all in your mind… “.

The Remixer

Tiene una página en Wikipedia con un apartado que dice remixography. Es neta.

Una de las tantas razones porque las que un DJ se hace conocido es comúnmente porque toma una canción famosa o bastante pegajosa y la llena de beats que comúnmente son nimiedades a comparación de una pista pura; y no, el EDM  no entra en la categoría de los que hacen pistas puras.

Pero Price, quizá, y solo quizá, es una excepción, ya que además de tomar canciones conocidas, suele tener más de una visión en todos y cada uno de sus trabajos; porque, más allá de la concepción de los trabajos en los que participa, siempre hay un beat, una mezcla, un sonido más que deja fuera –tal vez, egoístamente- para luego explotarlo entre sus diferentes sobrenombres.

¡Gracias al cielo que lo hizo!

Entre sus alías más conocidos se encuentran: Jacques Lu Cont, Thin White Duke, y Paper Faces (a lado de Adam Blake). El sistema de Stuart nunca ha sido continuo y ni si quiera está cerca de ser parecido en ninguno de sus alías. Tal es la discrepancia que comúnmente mezcla a varios de ellos dando un toque de diversidad bastante interesante.

Pero, a decir verdad, siempre ha tenido uno más conocido, uno favorito y que quizá ha elegido los mejores temas para hacerles un mix diferente, uno de esos que suelen estallar en lo más álgido de las noches, de esos que forman parte nuestra memoria gracias a unas buenas cervezas que acuñamos como compañía.

Jacques Lu Cont es el DJ que todos quisiéramos en una fiesta -una fiesta cualquiera- para mezclar la canción menos indicada para el momento pero que en nuestro trasfondo musical desearíamos oír y que él tendrá el don de hacerla bailable.

Incluso los que pueden ser gustos culposos se encarga de difuminarlos con la única necesidad de llenar un hueco en alguna reunión

Nunca acabaríamos si le diésemos un breve repaso a todas esas canciones en las que ha sido partícipe y, definitivamente, elegir la mejor entre ellas se vuelve una tarea que solo ustedes pueden definir.

The DJ

Elegir un campo de trabajo siempre es peligroso, pero nada en la vida te preocupa cuando eres uno de los productores y creadores más avanzados en tu tiempo.

Todo, todo, es sencillo.

Incluso antes de ser conocido, eligió ser un parte aguas en los ritmos de los noventa; aunque pueda no parecerlo es parte de una época en la que Daft Punk y Étienne de Crécy o el grunge estadounidense parecían inquebrantables. Es por ello que ha sido nombrado como uno de los mayores expositores del denominado house en el Reino Unido.

Poco después funda Zoot Woman al lado de Adam Blake, que complementaría una visión muy clara tanto a la dupla como a lo que Stuart haría años después junto a la reina del pop.

El primer disco de la dupla vería la luz hasta mediados del 2001, ya con la adición del hermano de Blake, Johnny, que a su vez daría paso a que Bee Hatherley o Jasmin Omeara se incorporaran a la banda unos cuantos años después -sólo en algunas ocasiones-. Esto tal vez dejó un poco incierta la posición de Stuart en la banda, pero, sin lugar a cuestionamientos, seguía con el concepto minimalista y chic del grupo (sic) creado por los dos fundadores.

Con canciones que, si un día se han dado la libertad de escuchar, saben que nunca podrán despegar de su cabeza y las guardarás por lo menos hasta la siguiente placa de la banda, ya que siguen y seguirán intentando crear sonidos que, aunque no son revolucionarios, sí son parte de un hito y de toda una generación.

Pero como siempre, solo ustedes lo decidirán.

Quizá como una formula, quizá con un don, quizá con sonidos que ya muchos tenemos más que aprendidos, pero no hay cabida para decir que Stuart Price no es una de esas figuras que pasará a la historia, porque realmente se ha ganado un lugar tanto en los ‘detrás de’ como en el plano principal y es algo que, como dije antes, en menos de 20 años ha logrado.

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