Adiós a la depresión… ¿o tal vez sólo crecí?

Hace diez años, entre 2004 y 2005, surgió una ola de bandas que encajaban en el estereotipo del emo, el cual llegó a hacer que los adolescentes usaran delineador, se taparan un ojo con el fleco, vistieran de negro y se hicieran cortadas en los brazos como señales de depresión e incomprensión por parte de la sociedad.

Bandas como Cute Is What We Aim For, Mayday Parade, The Almost, Boys Like Girls, Cobra Starship, The Academy Is… o Funeral For A Friend eran las encargadas de generar himnos que la generación incomprendida pudiera cantar. Muchas de esas bandas quedaron como one hit wonders y desaparecieron; otras evolucionaron y pasaron por varios géneros después. Los únicos que lograron sobresalir a nivel internacional, mantener su base de fans y sobrevivir por varios años fueron My Chemical Romance. Pero como todas las cosas buenas, también tuvo su fin.

My Chemical Romance era una banda de New Jersey que se formó en 2001. La banda estaba formada por los hermanos Gerard y Mikey Way, Ray Toro y Frank Iero. Nunca tuvieron un baterista fijo, pero eso no fue problema. Su primer álbum, I Brought You My Bullets, You Brought Me Your Love, salió en 2002 y obtuvieron el éxito comercial con el segundo, Three Cheers for Sweet Revenge, en 2004.

A partir de entonces todo fue hacia arriba: sus sencillos encabezaban las listas de popularidad, sus videos se repetían constantemente en MTV y salían día y noche en la radio. Su primer disco se consideraba de culto porque era muy difícil conseguirlo y sus canciones eran totalmente diferentes a lo que los fans estaban acostumbrados.

El punto máximo de la banda llegó con The Black Parade en 2006. Hicieron un disco inspirados en la grandeza de Queen, pero hablando sobre la muerte. Mientras algunos fans se limitaban a cantar sus canciones e imitar su maquillaje y vestimenta, otros llevaban su fanatismo al extremo. En 2008, los integrantes de My Chemical Romance se vieron involucrados en la polémica debido al suicidio de una adolescente británica de 13 años. Los medios señalaban que la chica se cortaba los brazos y culpaban a la banda y al emo por mostrar glamour en la muerte.

Con el 2010, llegó una nueva década y nuevos estilos. Para su último álbum, My Chemical Romance también cambió. Danger Days: The True Lives of The Fabulous Killjoys es un disco de rock-pop, sin disfraces ni maquillaje, sin muerte ni depresión. Sorpresivamente, en marzo del año pasado, la banda anunció su separación. Sólo dijeron adiós, no dieron motivos.

Inmediatamente, Gerard Way dio señales de estar trabajando en un disco como solista. Hesitant Alien salió en septiembre y, como todos, dejó el emo atrás para recibir buenas críticas. Rolling Stone lo consideró un álbum de britpop, mientras otros dicen que es rock alternativo y que tiene mucha influencia de los años setenta y el glam rock.

Ninguna banda emo logró lo que My Chemical Romance, y hoy en día es algo de lo que ya no se escucha ni se habla. Los que algún día fueron emos sepultaron esa etapa en lo más profundo de sus recuerdos para crecer y convertirse en hipsters. Tal vez sólo necesitaban ayuda extra de la música para superar la difícil adolescencia… o un pretexto para llamar la atención.

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