Ariel Pink: pom pom

Ariel Pink

pom pom

4AD; 2014

Ariel Pink se ha convertido en todo un maestro del pop. Después del excelente Mature Themes de 2012, este prolífico compositor, cantante y multi-instrumentalista regresa con pom pom, primer álbum de larga duración en el que no se hace acompañar de su banda Haunted Grafitti.

Pero antes de entrar de lleno en pom pom, demos un rápido vistazo a la carrera de Ariel Pink, y a la extraña forma en que ha llegado a ser lo que hoy podemos ver y escuchar. Desde mediados de los noventa, este músico comenzó una carrera (muy) underground, grabando canciones en cintas en su propia casa, usualmente tocando él mismo todos los instrumentos.

A inicios del nuevo siglo, Pink comenzó a colaborar con diversas bandas de Los Angeles, y, al mismo tiempo, comenzó su serie de álbumes Ariel Pink’s Haunted Grafitti. En 2003, se convirtió en el primer artista firmado por Paw Tracks, sello discográfico de Animal Collective. Fue en dicho sello donde fueron reeditados algunos de sus discos, consiguiendo una mayor proyección en la industria.

Sin embargo, fue hasta el 2010 que Ariel Pink cobró una gran notoriedad internacional, con el lanzamiento de Before Today, primer álbum donde Ariel Pink’s Huanted Grafitti fue presentado como una banda. Fue este álbum el que le aseguró a Ariel Pink que sus discos nunca más sufrirían para ser distribuidos. Después vino Mature Themes, una especie de continuación y reafirmación de su anterior trabajo.

Y es así que, en su tercer álbum editado bajo el sello de 4AD, Pink nos presenta pom pom. ¿Qué es pom pom? Es todo y nada. Desde sus inicios, Ariel Pink se caracterizó por un estilo que hacía constantes referencias (por no decir que estaba obsesionado) a la cultura de los cassettes ochentera. Incluso el sonido de sus discos era lo bastante lo-fi como para llevarnos a aquella época y hacernos sentir que estábamos escuchando una cinta regrabada un sinfín de veces.

A partir de Before Today podemos escuchar producciones mucho más complejas, nítidas y definidas. Sin embargo, su música sigue remitiéndonos a una época diferente. Esto aunado a la extrañeza propia de la personalidad de Pink, ha definido su sonido y le ha brindado un estilo lo bastante singular como para no ser confundido con algún otro. Ariel Pink suena al mejor cantante pop del infierno. Y en pom pom parece que esto ha llegado a su cúspide.

La música de Ariel Pink parece el punto medio entre dos polos separados por años luz de distancia. Puede escribir las canciones de amor pop más melosas, pero con un sonido que parece hecho para ser escuchado mientras manejas a toda velocidad directo hacia un precipicio. Las letras en pom pom son por demás satíricas y extrañas, hablan de strippers, playas nudistas y atletas sexuales. Sin embargo, también está el polo opuesto, en canciones realmente conmovedoras como “Put Your Number In My Phone”.

Escuchar pom pom y tratar de clasificarlo resulta una tarea por demás difícil. Cada canción parece un universo completamente distinto, haciendo referencia a distintos estilos musicales de lo más diverso. Incluso dentro de la misma canción, Ariel Pink se pasea entre diferentes estilos, como en “Sexual Athletics” o “Dinosaur Carebears”. Esto no quiere decir que el álbum sea una mezcla musical sin ningún sentido; todo tiene unidad, mediante una atmósfera que parece añorar otros tiempos, pero con toda la irreverencia de los nuestros.

Ariel Pink, más que imitar o deconstruir géneros, parece crearlos en cada track. Las melodías en pom pom son pegajosas, pero detrás de ellas hay una constante agitación en la forma de hacer música. El álbum resulta una hermosa contradicción. Parece tener las más románticas aspiraciones, permeadas de un severo pesimismo. Emociones inconciliables. En pom pom se hace real lo absurdo y lo real se vuelve un absurdo. El pop no tiene que ser lo que nos han dicho y Ariel Pink sabe esto muy bien.

Homo sapiens | CDMX | Periodismo musical | Producción audiovisual

Deja un comentario