The Mars Volta y su música loca

Rock progresivo, rock experimental, rock alternativo, hard rock, rock psicodélico, funk, metal, ritmos latinos y jazz, son algunos de los géneros adjudicados a la antigua banda integrada por Omar Rodríguez-López, Cedric Bixler-Zavala, Juan Alderete, Marcel Rodríguez-López, Deantoni Parks y Lars Stalfors, The Mars Volta. Ahora, si mezclamos los géneros: ¿Obtenemos música loca?

Hace varios años me mencionaron el término “música loca”, mientras escuchaba uno de los primeros discos quehabía comprado; era sólo una adolescente. Entonces, atraída por la música, llegó a mi cuarto, la que en ese entonces era la más pequeña de mi familia, quien se quedó escuchando conmigo por un rato. Sin embargo, ella no fue quien llamó música loca a la que sonaba, si no su papá, quien venía tras ella buscándola y se la llevó diciendo: “Hija, deja a tu prima y a su música loca”.

Más que enojarme, surgió la risa, y aún ahora, pues la música no era para nada rara, agresiva o loca, era el “Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not” de Arctic Monkeys. Existen muchos términos más con los cuales yo definiría el disco debut de los originarios de Sheffield, Inglaterra. Sin embargo, no escribo esta vez para hablar de ellos, si no para hablar de quienes sin miedo al desastre, por instinto o intrepidez, se atrevieron a jugar con los géneros y las formas, para alcanzar una mezcla musical que genera una intensa gama de sensaciones que bien podrían llevar a la locura, música experimental que logró librar la promiscuidad musical: The Mars Volta.

La banda nació en Texas, en 2001, fundada por Rodríguez-López y Bixler-Zavala, en algo así como la metamorfosis de At the Drive In, su primera banda, la cual ya tenía la intensidad del hardcore pero aún no la paranoia de la psicodelia. El lanzamiento de su primer EP, Tremulant (2002), en el cual el rock progresivo fue su carta de presentación, y que dejó ver que el dúo ya no estaba verde.

En orden de aparición, siguieron 6 discos más, De-Loused in the Comatorium (2003), Frances the Mute (2005), Amputechture (2006), The Bedlam in Goliath (2008), Octahedron (2009), Noctourniquet (2012), y además dos materiales en vivo, Live EP (2003)” y Scabdates (2005). Discos con los cuales también los llevaron a compartir escenario con Red Hot Chili Peppers en 2003 y 2006, System of a Down en 2005, presentarse en el Weenie Roast Festival de 2005, y ganar  un premio Grammy por la canción “Wax Simulacra” del Octahedron, que compitió contra bandas como Judas Priest y Motley Crue en la categoría “Hard Rock Performance”en 2009. De igual manera, gustaban de los largos shows inclinados más hacia la experimentación que a tocar piezas fieles como en el álbum, provocados por las emociones del acto en vivo.

Otra particularidad de su trabajo es hacer discos conceptuales. De-Loused in the Comatorium fue inspirado en Julio Venegas, un artista que se suicidó poco tiempo después de haber despertado de un coma en el que había estado por varios años. Frances the Mute, fue hecho gracias a los textos y personas descritas en el diario de Jeremy Michael Ward, difunto amigo y músico de la banda. Y el The Bedlam in Goliath, basado en la anécdota de cuando Omar regaló una ouija a Cedric. Sin duda son temas que en situaciones cotidianas nos incomodarían e incluso evitaríamos tocar, sin embargo, estos tres álbumes resultaron en algo extraordinario, es por eso que son los álbumes más celebrados de The Mars Volta.

Justamente, los más locos temas de la banda los contienen sus álbumes conceptuales, mencionemos a la popular “Inertiatic ESP”, la cual provee a la canción de intensidad principalmente por parte de la guitarra que en todo momento suena imparable y que prohíbe alejar la atención de ella, así como de la batería que remarca cada punta de energía provocada por las notas de la guitarra. También está “Roulette Dares (The Haunt Of)” que remite viajes psicodélicos organizados por un rock progresivo alucinante, el cual, es equilibrado por la calmada voz de Cedric, que nos mantiene con los pies en la tierra para ser conscientes de cada una de nuestras sensaciones. De la misma manera, “The Widow” logra sumirnos en una atmósfera melancólica y oprimente, de esa producida por los más oscuros trastornos mentales.

La música que creó The Mars Volta lleva al desequilibrio del cuerpo y la mente, difícilmente nos encontraremos escuchando un disco de Rodríguez-López y Bixler-Zavala de manera calmada. Inspirados por los desequilibrios de otros así como en experiencias sensoriales, The Mars Volta cuenta con una discografía que accede a lo extraordinario, provocadora de emociones y distorsionadora de las percepciones, que derivarían en alucinaciones, esas que sólo los sonidos pueden crear.  Si, The Mars Volta es música loca.

La banda se disolvió en 2013. Después de la edición de su sexto álbum de estudio, se esperaba que The Mars Volta saliera de gira, sin embargo se aplazó por los proyectos alternos de Rodríguez-López, tales como Bosnian Rainbows. El 24 de enero de dicho año Bixler-Zavala anunció vía Twitter su descontento, así como el fin de la banda. Pero ahora, tan sólo un año después de la disolución, el dúo vuelve a la escena con un nuevo proyecto titulado Antemasque, el cual también se encuentra conformado por Dave Elitch y Flea de Red Hot Chilli Peppers, que este mes de abril ha presentado algunos videos promocionales, su primer sencillo “4AM” y dos canciones más llamadas “Hanging in the Lurch” y “People Forget”. ¿Nos traerán más música loca?.

Escucho luego escribo.

Deja un comentario