GRRRRRR…. Rebel Cats en el Lunario.

Yo podría definir al rockabilly como sinónimo de glamour, porque al igual que otros géneros musicales que impregnan a sus seguidores y ejecutantes de una actitud que la llevan a cada rincón de su vida, el rockabilly no deja fuera de su estética el brillo y la elegancia. No lo concibo sin un copete a la pompadour, o un buen tupé sobre la frente, una chamarra de piel, en las chicas labiales rojos muy pin up y algún detalle de polka dots.

Y aunque este estilo floreció a mediados del siglo pasado, el sábado 1 de febrero la concurrencia que llevó al sold out a la primera presentación del nuevo disco de los Rebel Cats, sacaron sus mejores galas del closet para convertirse en felinos dispuestos a rockanrolear con los mayores representantes del género en México.

Rebel Cats es una banda que puede jactarse de tener un amplio espectro en la recepción de su música, atemporal, por así decirlo, pues así como pudimos ver a los grupos de amigos y novios adolescentes llegar al Lunario del Auditorio Nacional, a los hermanos mayores llevando a los menores a su, quizás, primer concierto, a una joven familia con dos pequeños hijos ataviados al puro estilo cincuentero, como a parejas de adultos mayores y de la tercera edad, abriéndose paso entre la multitud para colocarse en un buen sitio para disfrutar del concierto.

El ruido mueve gente, es un hecho. Por susto, por emoción, por morbo, por experiencia o por seguir a los demás en una diversión que no llega a surgir del todo por falta de alcohol, tal vez. En este caso, Los Infierno fueron la banda encargada de abrir el escenario, con sus potentes, más que melodiosas, guitarras, con un juego de luces rojas que iban desde el escenario a la gente y de regreso, fue que lograron encender los ánimos de los presentes sin importar diferencias de edad, pues juro haber visto a dos señoras mayores  –su edad me la reflejaban sus canas– que brincoteaban al ritmo de “Soy el rock and roll”. Como haya sido, agradecemos muchísimo el talento que su vocalista, Chok Fermoso, tiene para hacer responder al público en un show entre agresivo y cómico, y dejar el suelo más que calientito para recibir el primer momento de Vincent Van Rock, toda una escuela del rock and roll, en el escenario.

Entonces fue que, como un avispero, la ola de escalofríos se sintió en el recinto cuando se aparecieron uno a uno. Desde el señor Van Rock, Lalo Billy, Chucho Tormenta, hasta al buen Vince para terminar con el conjunto bajo luces amarillas y moradas en un escenario de fondo color plata. Además estrenaban nuevo uniforme, hicieron gala del mismo modelo de saco cincuentón, pero esta vez color negro diamantado que al mínimo toque de luz soltaba destello, cosa que le venía muy bien a Vincent Van Rock con su guitarra dorada, y detalles atigrados en mangas y solapas.

Arrancó el concierto con “Déjenme rockanrolear”, la felicidad era notoria, pues la sonrisa de Vince no abandonó su rostro, y pareciera que el contrabajo ya es un miembro más del cuerpo de Lalobilly pues mover con tal agilidad no sólo los dedos, si no todo ese gran instrumento, como parte del show, es un gran mérito.

Palabras de agradecimiento fueron las que dedicó el vocalista al público por haberlos acompañado a través de los años hasta ese día, e hizo la promesa de un gran show. Siguieron “Shooby Doo Wop”, la cual una niña de no más de 6 años no dejó de cantar sobre los hombros de su papá, con “El boogie de la noche” tempranamente quedó despeinado el cabello de Vince, y con “Tuve un sueño” es que cerraron su ronda de canciones en solitario pues venía ya la hora de dar paso a los invitados.

Rebel Cats y sus amigos es un disco que levanta muchas expectativas, pues ¿Qué puede resultar de juntar a músicos de distintas ramas de rock y a los cuales une sobre todo la amistad y la pasión por la música? ¿Sería suficiente para cubrir las necesidades del rockabilly y completar una entrega discográfica a la altura del trabajo anterior de Rebel Cats? Lo íbamos a descubrir.

El primer “extranjero” en aparecer fue Pascual Reyes (San Pascualito Rey) para interpretar “Me quiero emborrachar”, una canción que desborda country y qué, a pesar del esfuerzo de Pascual, le quedó un poco grande, aun así, ya vimos a que le tiraba este conjunto de canciones en colaboración. Vino después el Haragán para cantar “Rebel Blues”, que curiosamente tiene en su letra la verdadera vida de un haragán, aderezada con una deliciosa armónica.

Luego sonó otra canción perteneciente al disco Diversión, era “Prisionero”, y fue en esa que los felinos nos sorprendieron haciendo gracia de sus dotes cirqueros sobre el contrabajo de Lalobilly, y por fin apareció el clásico ronroneo de Vince que emocionó a todo el público. El debut vocal de Vincent Van Rock fue la siguiente sorpresa, la canción “A sacudir y a barrer” fue interpretada por este gran músico, acompañado por el miembro más nuevo y recién iniciado de la banda, Chucho Tormenta tocando el saxofón.

Y esto de los amigos y la confianza volvió a reflejarse en el siguiente número, pues los muñecos de Tex Tex salían antes de ser llamados, tal cual pasaran por su casa, también era su escenario. Con ellos tocaron “El gato con botas”, y fue esta la canción que los Chuchos, Lalos y Vicentes hicieron perceptibles los años de experiencia que teníamos frente a nosotros, de igual manera sucedió cuando interpretaron su versión de “Estaba loco” original de Tex Tex.

Después de este número una de las voces más conocidas del ska nacional, hablo de Dr. Shenka de Panteón Rococo, apareció en el escenario. A pesar de que el ska se le veía por todos lados, dio una increíble interpretación de “Gato rebelde”.  Luego el escenario se llenó totalmente con la llegada de los miembros de Comisario Pantera para cantar “Para Nada”, segundo sencillo en la carrera de Rebel Cats, levantando suspiros entre las féminas asistentes.

Pero la situación se tornó ahora emotiva, porque el más grande mérito que tiene este nuevo disco de Rebel Cats es la histórica participación de Johnny Laboriel en la canción “No hagas caso a tus papás”. En vez de remplazarlo o tocar sin él, nos compartieron un video donde plasman los momentos que vivieron con esta leyenda durante las grabaciones. Vítores y aplausos se alzaron para Johnny y el homenaje lo terminaron sus hijos, Emmanuel y Francisco que subieron a tocar “Rock del Angelito”.

Para continuar con el ánimo en alto, la banda interpretó “Diversión”, una canción por demás aclamada, y luego “Hombre Lobo Adolescente”, con la cual Vince pidió aullidos a su público. Marcela Viejo (Quiero Club) fue la siguiente invitada, con quien cantaron la única canción inédita del disco y que tornó las emociones cursis, fue “Mala Influencia”. En contraste con la dulzura de Marcela y los trajes festivos de los Rebel Cats, vino El Abulón (Victimas del Dr. Cerebro), ataviado con ropa de color negro azabache y guantes, cantando “La chica rockabilly”, a su personalidad enérgica y poderosa le bastó una canción para emocionar al público.

Vince dedicó a su mamá, Vincent a la mamá de Vince, Lalobilly a la suya, y ya que todos, Chucho también a su mamá la siguiente canción, con la cual invitaron al escenario a Luis Humberto Navejas, quien interpretó “Cuando no estoy contigo” al puro estilo de los románticos del rock de México. Hacia el final del concierto, Rebel Cats tocaron infaltablemente un cover, fue “Be bop a lula” de Gene Vincent, sin que el cansancio o el sudor los hicieran decaer en la energía, por un momento Lalobilly de lanzó hacia el público, dejándose querer, y alargaron la canción con una “batalla de contrabajos” entre Lalobilly y Chucho Tormenta, así como con un par de solos tocados por Van Rock con boca y nalgas.

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Conciertos como este pocas veces vemos en otros sitios, con otros personajes. Fuimos afortunados al presenciar la gran pasión que aportaron cada uno de los músicos que participaron en este show, al nuevo disco de los Rebel Cats, así como también representa la entrada oficial de Chucho Tormenta a la banda, aún nervioso, aún inocente, a pesar de los dos años que lleva con ellos, pues no es lo mismo tocar en las sombras a ser ahora parte de la luz. Chucho mostró orgulloso su tatuaje que lo convertía ya en un felino rockabillero, al ahora también su público que lo recibió con gritos y aplausos, así como se jactó de haberse abierto paso en un proyecto original de tres.

Los muchachos volvieron para tocar en el encore “Anclado a ti”, previo el romántico beso entre Vince y su esposa Andrea, la canción prendió al igual que todas, haciendo bailar pies, cabezas y hombros de todos los fans entre luces rojas, además, tuvieron cambio de vestuario pues Vincent Van Rock usó un saco similar al rojo de los conciertos anteriores, Vince un rojo que brillaba como diamantina, Chucho Tormenta otro con estampado de leopardo, y Lalobilly uno color claro que las luces hacían ver rosa, todos con moño negro al cuello sin falta.

Con la promesa de la segunda parte de la presentación de su disco “Rebel Cats y Amigos” en el Vive Latino 2014, la banda se despidió, aún con más sorpresas, con un show aún más emocionante a la altura del gran festival. De esta manera el nuevo disco nos deja con un agradable sabor de boca, fue un fiesta entre amigos que nos dieron la oportunidad de presenciar, este gran combo musical que difícilmente se volverá a ver en el Lunario del Auditorio Nacional. Recordatorio para los asistentes, no olviden que con su boleto del concierto podrán hacer válido el descuento para comprar dicho material en la tienda de discos más famosa del país.

Escucho luego escribo.

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